Sin más preámbulos, os presento a Lekuamna Ketuafor Godwin, un camerunés que bien podría ser el Mago del Bambú:
El móvil, el maletín, el chaleco, la corbata…
Ahí lo tenéis. Un hombre con unas capacidades excepcionales (y no es coña) y que sin embargo vive mucho peor que todos nosotros (supongo). Es más, dado que la esperanza de vida en camerún es de 53 años, a parte de vivir peor, seguramente vivirá menos. Quizá sea el mejor ejemplo de la suerte que tenemos de haber nacido donde hemos nacido. Si el bueno de Lekuamna hubiera nacido en Llanes, seguramente ahora sería un artesano de reconocido prestigio. Quién sabe, a lo mejor hubiera emigrado a Madrid y a estas alturas ya tendría el culo pelado de desfilar en Cibeles, tendría una línea de Pret-a-porter hecha de bambú y habría lanzado ya una funda para el iPhone. Viviría a todo trapo en el Barrio de Salamanca y tenerle en una fiesta sería de lo más in. Y no os digo nada si hubiera nacido en Bristol, lo mínimo caballero del imperio británico.
Sin embargo ahí está todo orgulloso, con sus manos de currante enseñando sus creaciones a un tipo con una cámara. Con eso a Lekuamna le basta, con eso y con tener un pedazo de laptop HP de hace una década. Es maestro y en sus ratos libres trabaja el bambú, lo que le permite ganarse un dinerillo extra. Su sueño es establecer una escuela artesana y enseñarle su técnica a más cameruneses para acabar estableciendo una empresa dedicada a fabricar puro WIN de bambú. Y yo me quito el sombrero ante semejante crack.
La putada es que es muy posible que sus ideas geniales sean plagiadas por algún listillo y la corbata de bambú acabe siendo la sensación de la próxima primavera. Made in China, por supuesto, mientras el sigue pegado a su Alcatel esperando la llamada que cambie su vida…
(Vía Anthrolology).
Posteado el 12 del 3 de 2010
Archivado en: Zoo humano
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