Os voy a contar un fenómeno extraño que llevo observando de un tiempo a esta parte. Se trata de un análisis socioeconómico de los clientes de supermecados de dudosa calidad como DIA y LIDL. Digo de dudosa calidad porque son supermercados oscuros, sucios, con los productos tirados esparcidos por las estanterías, con dependientas de mala ostia (por otro lado comprensible, dada la explotación a la que están sometidas) y con marcas propias cuyos productos meten miedo. Pero tienen una calidad indiscutible: el precio.
El caso es que en los del centro (calles con pisos de millón el metro cuadrado) de mi ciudad hay dos tipos de clientes.
- Gente de poco poder adquisitivo. Es obvio, cuando el dinero no te llega hay que tirar con lo que hay. No es sorprendente que el LIDL y el DIA sean los elegidos por gitanos, muchos inmigrantes y por gente en el llamado umbral de la pobreza. Nada que objetar, yo también lo haría.
- Nuevos ricos. Aquí es donde yo me quedo flipado. En el aparcamiento del LIDL he llegado a ver un Porsche Cayenne. Es algo que me deja flipado, tipos entrajetados con pijaperla del brazo comprando yogures que utilizan más de un alfabeto para decir su composición. Madres empujando cochecitos de Carolina Herrera mirando a ver qué champú es el más adecuado para sus hijos, el johnsons de toda la vida o el Шампунь que hasta brilla en la oscuridad. Es evidente que en este caso no es por necesidad (o si). Mi teoría es que el los gastos asociados al mantenimiento de su estatus social apenas dejan dinero para gastos “superfluos” como es la comida. Hay que elegir, y ellos han elegido, coche caro, piso del copón y productos DIA en la nevera. Así no me extraña que programas tan infantiles como “Soy lo que como” tengan éxito.
Por la calidad en la alimentación nos preocupamos cuatro asalariados (de mierda), los inmigrantes que han medrado, las amas de casa de verdad y los ricos de toda la vida. No es cosa banal, una alimentación saludable es la base de una vida saludable. Un yogur de chocolate con grumos no es normal, ni tampoco una margarina color amarillo brillante. Prescinde de la ropa cara, de tu cochazo, de las copas con los colegas, pero nunca prescindas de una buena carne, un pescado fresco o una conserva sin glutamato monosódico.
Por si no te quedó claro:
[audio=http://www.delaglass.com/engendro/Engendro.02.Lidl.mp3]
Cuando quiero comer mierda voy al LIDL.
