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Predigo que hacia el tercer minuto de este vídeo tus testículos serán del tamaño de una avellana, estarán pegados a tu abdomen, dejarás de respirar, apretarás la mandíbula y no podrás apartar la vista de la pantalla.
Manda huevos.
¿He acertado?
Tras el esfuerzo que han supuesto los dos anteriores posts, me voy a hacer un meme en plan descanso. El de hoy es sobre mi cita perfecta:
Dado que es un meme ideal, no relataré ninguna de las que he tenido. Más bien voy a hacer una especie de remix y lo voy a enriquecer.
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Dado que ya lo ha hecho todo el círculo morrallista (alexliam, juananpol, angeek, zetxek…) se lo mando al tabernero y al que quiera comentar.
Hace tiempo os ofrecí la posibilidad de que os dedique un post. Deivid pedía uno de esos en los que critico las cosas de la vida. Pues aquí esta: (del resto de peticiones no me olvido, especialmente la de la foto provocadora, estoy trabajando en ello).
A modo de introducción, sólo comentar que soy un hombre felizmente casado y que no le oculto a mi esposa la existencia de éste blog.
Hoy voy a hablaros de relaciones de pareja y, concretamente, de los hombres mandil (o mandilines, como diría mi hermana). ¿Cómo reconocer a un hombre mandil? Es muy sencillo, como su propio nombre indica, el hombre mandil está al servicio exclusivo de su dueña y sólo cumple su función cuando ella quiere. Su único propósito en la vida es aguantar los chorreos de su pareja lo mejor que puede y no rechistar cuando es arrojado a un lado.
Veamos unos ejemplos:
CASO nº 1: El efecto pastelería.
Se produce cuando un hombre se comporta de diferente manera con respecto a otras mujeres si su novia está delante. Lo normal es que las personas normales puedan hablar de miembros atractivos del sexo opuesto sin que ocurra nada. El hombre mandil no. Si estás en grupo y mencionas “qué chica más rica pasa por ahí” lo más seguro es que los tíos del grupo la sigan con la mirada y comenten la jugada. Las novias, inmediatamente, la criticaran suavemente y amonestarán dulcemente a sus parejas (o se reirán para sus adentros pensando las pocas posibilidades de que su chico se ligue a semejante pibón). El hombre mandil sólo tiene dos opciones, bajar la cabeza (de lo contrario le espera una buena) o, en los casos más graves, se unirá al coro de féminas. En estos casos, y ante la bajada de pantalones, suelo decir “Que me haya lleve la tarta no quiere decir que no pueda mirar la pastelería” o “El matrimonio no me ha dejado ciego”. No es perjudicial para una relación seguir encontrando a otras mujeres atractivas, es más, la fortalece, pues es la represión de estos sentimientos puede llevar a problemas psicológicos graves.
CASO nº2: Mi novia es miss Universo.
Ocurre cuando el susodicho es incapaz de objetivar a su pareja. Se puede salir con una chica con la cara llena de granos, con las piernas torcidas, con el pecho caído, con un culo biplaza, con gafas de culo de vaso…pero al amor eso le da igual. El hombre normal conoce en su fuero interno sus defectos (que los tiene, no flipes), pero también es conscientes de que su amor hacia ella la hacen especial y diferente a las demás, por lo que no tiene reparos en admitir los defectos de su novia (lo mismo que los suyos propios) y le dan igual. El mandil está convencido de que su novia es perfecta. Es más, modificará su realidad para adecuarla al ideal de perfección de su novia. El puede ser del madrid, se hecha una novia del barça y, automáticamente a él deja de gustarle el fútbol. Especialmente sangrante son los cambios de preferencias físicas, en los que se llegan a ver giros de 180. No es malo que te gusten las chicas despampanantes, lo importante es que de todas las mujeres del mundo la elijas a ella.
CASO nº3: Si cariño, lo que tu digas.
Probablemente el carácter diagnóstico (el que lo define) del hombre mandil. Una relación de pareja debe ser una democracia. Aunque en realidad más bien se parece a un consejo de seguridad de la ONU en el que ella es EEUU y tu eres Zambia: teneís un voto cada uno, pero ella tiene los misiles. En cualquier caso siempre debe haber lugar para la discusión de los problemas de pareja. La solución nunca debe ser el silencio por miedo a las represalias. Es cierto que algunas represalias podrían escandalizar a Amnistía Internacional (se conocen casos de dejar de hablar o no coger el teléfono en días tras una discusión, utilizar el sexo como moneda de cambio o directamente putear al chaval). El hecho de acatar órdenes sin rechistar lleva al miedo y el miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la furia y la furia lleva hacia el odio. El odio al sufrimiento y la agresión (y no lo digo yo, lo dice el maestro Yoda). El hombre mandil vive a la sombra, como una rata, aprovechándose de las migajas que su ama le tira con desdén. Frecuentemente las órdenes van acompañadas de insultos y menosprecios, que pueden empezar de manera suave (si no fuera por mí que sería de tí) pero inequívoca. En otros casos la familia de él es proscrita, y él se convierte en miembro exclusivo de l afamilia de ella.
No estoy hablando de que como hombres nos comportemos incivilizadamente cual bárbaros con el cerebro en la polla. Sólo estoy pidiendo un poco de simetría en las relaciones de pareja. Nadie es mejor que nadie en todo y el éxito de una pareja se basa en la comprensión de este hecho para buscar la mayor complementariedad.
No sé si es lo que quería deivid, pero me he quedado a gusto.
Hoy que tengo tiempo voy a hacer un post monográfico sobre uno de los artistas más prestigiosos de Asturias. Se trata del cantante Goyo Ramos, un veterano incombustible que está renovando uno de los estereotipos clásicos de la canción: el solista masculino de mediana edad. Esta renovación se basa en una apuesta clara por los sonidos sintetizados y un uso moderado de samples y efectos en la línea de los pioneros del house. Inspirándose en monstruos como Luís Aguilé, Marta Sánchez o el propio David Bisbal (y no lo digo yo, lo dice su myspace); Goyo nos ofrece obras maestras como Dame dame, una declaración de amor desesperada con ritmos modernos y una esmerada producción que os pongo a continuación:
[audio=http://www.musicwebtown.com/ponzonha/playlists/49835/393004.mp3]
Goyo es un cantante del pueblo, no es el típico divo alejado de sus fans. Goyo actúa en bodas, bautizos, comuniones, reuniones de empresa y cualquier acontecimiento que se te ocurra. Goyo es tán grande que acudirá con su CASIO y demostrará que tiene química de sobra para conectar con todo el mundo. De hecho es un artista que transciende el concepto de generación, pues ha sabido actualizar conceptos un tanto obsoletos. Por ejemplo, el Rock& Roll:
[audio= http://www.musicwebtown.com/ponzonha/playlists/49835/393015.mp3]

Su tarjeta de visita, objeto que conseguí en una actuación del maestro.
Por si fuera poco, Goyo Ramos nunca ha renegado de su origen proletario, pues aún regenta un negocio de reparación de electródomésticos sito en la muy Gijonesa calle Río del Oro. Posiblemente ése es el origen de sus tendencias electrónicas. Goyo Ramos es tan grande que ha actuado en Barcelona, Medina del Campo, ha salido en la jungla y es uno de los puntales de Tele Gijón, televisión local que homenajea en la siguiente canción:
Un pedazo de video cover de Videodrome, gran peli de David Cronemberg.
Goyo Ramos se atreve con todo, incluso ha hecho versiones de grandes éxitos de ayer. Sin embargo dónde luce más es en las composiciones propias. Canciones inolvidables como Carolina, Baila Conmigo, No tiene nombre que algún día pondré para vuestro regocijo. Para finalizar este recorrido por su magna obra, escuchemos A Bailar con Maruja, una canción pegadiza (y pícara) donde las haya:
[audio=http://www.musicwebtown.com/ponzonha/playlists/49835/393065.mp3]
Lo dicho, un crack.
Actualización:
Ante la aceptación de este post, y su inclusión en el miércoles bizarro (ese gran acontecimiento de Alexliam), voy a marcarme dos bonus track, la primera se trata del primer éxito de Goyo Ramos, la canción “Tocando palmitas con las manos” que, a pesar de su título, es una muestra de electropop muy ochentera y en la línea de grupos como New Order y Depeche Mode:
[audio=http://www.musicwebtown.com/ponzonha/playlists/49835/400094.mp3]
Y con la segunda damos un salto en influencias y entramos de lleno en los 90. Una canción muy pegadiza y con unos coros pa flipar sobre la ludopatía. De esta forma Goyo demuestra su compromiso con los problemas de la sociedad, es este caso concienciando a la juventud, tan descarriada últimamente. La dejé para el final porque es una de mis favoritas: ¿Dónde estará el dinero de Rafael?
[audio=http://www.musicwebtown.com/ponzonha/playlists/49835/400103.mp3]
Y de momento lo dejamos aquí. Os doy permiso para aclamarle como se merece y pedir más. En función de vuestras súplicas se os dará…
Y, por cierto, este post va en serio, no es una coña. No confundas a Goyo con un freak tipo Pozí o Arlequín, aquí se habla de un artista alternativo como la copa de un pino…