El blog donde la morralla tiende a acumularse.

Minutos musicales: Special Cases, de Massive Attack.

Pedazo de canción de uno de mis grupos favoritos. En este caso canta Sinead O’Connor una canción cuya letra yo interpreto como alegato antimachista. El vídeo es un puntazo que mezcla imágenes de reproducción asistida, cultivos celulares, robots y, muy común en este grupo, bebés.

Imagen de previsualización de YouTube

Special Cases. Massive Attack. 100th Window (2003)

Don’t tell your man what he don’t do right
Nor tell him all the things that make you cry
But check yourself for your own shit
And don’t be making out like it’s all his

Take a look around the world
You see such bad things happening
There are many good men
Ask yourself is he one of them

The deadliest of sin is pride
Make you feel like you’re always right
But they’re always two sides
It takes two to make love, two to make a life

Take a look around the world
You see such mad things happening
There are few good men
Thank your lucky star that he’s one of them 

Fungusol.

Llega el verano, llegan los calores y los pies empiezan a tomar protagonismo en nuestras vidas. La cosa es tan grave que dos de mis bloggers favoritos: juananpol y zetxek han comentado el asunto pies últimamente. Los pies pueden sudar, oler mal, picar… La cosa no es como para tomársela a coña, por ejemplo, unos pies olorosos pueden ser el mayor obstáculo para una vida social plena. Generalmente piensas que semejante problema sólo se nota cuando te descalzas. Falso. Tú, que estás acostumbrado a semejante olor a camembert, tienes un umbral de resistencia mucho más alto que el resto de la gente, que empieza a huir de las nauseabundas emanaciones de tus pinreles en cuanto tienen oportunidad. Si te sudan mucho (como es mi caso) acabas el día empapado, como si hubieras estado de pesca y con los dedos arrugados como las pasas de Corinto. Y si te pican puede ser un infierno. Afortunadamente para nosotros, Roche, esa pedazo de farmaceutica (también conocida como la que nos la metió doblada con el Tamiflu y su puta madre) ha creado el producto definitivo de la galaxia: el Fungusol.

Fungusol, tu amigo del alma.

Uno de los cientos de productos con ácido bórico, protagonista de la teoría conspiratoria de PedroJ.

Como podeís ver en la etiqueta, el Fungusol no son más que polvos talco con ácido bórico y óxido de zinc (5% p/p H3BO3 y 10% p/p ZnO), dos compuestos con propiedades antibacterianas y antimicóticas. Los pies son lugares calentitos, con multitud de resquicios y siempre van tapados con calzado, características que los hacen ideales como medio de cultivo de bacterias y hongos. Precisamente estos simpáticos habitantes son la causa principal de los problemas que comentaba más arriba, de hecho lo de que huelan a queso no es coincidencia, es que algunas de las bacterias que viven en el queso pueden vivir en los pies. Pues bién, el Fungusol ataca a la causa del problema y no a sus consecuencias, de ahí su efectividad. A efectos prácticos, el producto se espolvorea en pies y calzado bien secos y ya está. Yo lo hago un par de veces a la semana y puedo afirmar que podría comer con mis pies de lo bien que están.

Disclaimer:

Este post lo escribo como servicio público, por intentar aportar una solución a un problema más serio de lo que parece. No tengo nada que ver con Roche ni he cobrado comisión por escribirlo.

Acepto sobornos.

25 años de Blade Runner.

No podía dejar de celebrar semejante cumpleaños en mi blog. Una película con mayúsculas en todos los aspectos, aunque la novela le da mil vueltas en lo que a reflexión se refiere. Pocas veces un film ha generado tanto culto, tanta discusión, tanta impronta tras su primera proyección, y todo ello teniendo en cuenta que no fue un éxito ni mucho menos ha tenido una serie de problemas de versiones y zarandajas que nos han privado a los seguidores de una versión DVD como Dios manda. En cualquier caso, es una delicia verlo tranquilamente en una tarde de lluvia. Os dejo con una escena que me pone los pelos de punta (y es en serio) siempre que la veo.

El famoso monólogo de Roy…

También podeís verlo en castellano, por si quereís enteraros de lo que dice. Si teneís más curiosidad os podeís leer este excelente artículo en el que se cuenta toda la historia de esta peli. Y si no la has visto ya estás haciendo por verla…

Me voy de congreso.

Esta tarde cojo el coche con otros cuatro compañeros de laboratorio y nos vamos de congreso. Un congreso científico es una reunión donde los viejos se reencuentran, echan una canita al aire y se cuentan todos los chismes y los becarios rajamos de los jefes, la situación laboral y nos tomamos unas cañas. El ambiente general es de paja mental colectiva, todo el mundo obtiene un +5 a la INT y un -2 a la CAR:

-Me encanta tu trabajo

-Y a mí el tuyo

-Aunque parece que te falta el toque final, ¿Por qué no pruebas la fulanito patatasa? A mí me fue muy bien…

-¿Y tú por qué no te vas a la mierda?

Afortunadamente para mí podré dedicarme a sestear tranquilamente porque dado lo marginal e intrascendente de mi trabajo no suele preguntarme nada nadie. Será la ocasión de saludar a colegas y descansar un poco.

Vuelvo el miércoles, sed buenos…

Fumbo.

Esto tengo que contarlo.

Creo que ya he dicho alguna vez que me gusta jugar al fútbol, de hecho lo prefiero mil veces a verlo por la tele. Juego todos los martes al fútbol sala con compañeros de la facultad y algún profesor. Como jugador no soy ninguna maravilla, yo soy el típico que es asignado a un equipo en último lugar, una vez los buenos ya están repartidos. Técnicamente soy bastante malo y no soy excesivamente rápido, pero tengo buen fondo físico y soy muy luchador. Digamos que por eso me llaman Gattuso, me paso el partido presionando al jugador estrella del equipo contrario. Eso sí, limpiamente y sin rechistar, que yo juego para divertirme.

El caso es que uno de los profesores juega los viernes también, y, sorprendentemente me llamó para ver si podía ir de relleno. Supongo que me eligió a mí por mi nula conflictividad y porque, dada la edad de los jugadores, un poco de piernas no vendría mal.

El caso es que me puse a jugar y en la primera jugada ya ví el percal: mucha técnica, mucha garra y yo que iba a correr como un poseso. Así que me puse a lo mío y poco a poco me fui encontrando mejor. No creaís que los señores estaban acabados, allí había unos paisanos de cuarentaytantos que jugaban mucho. Llevaríamos veinte minutos y robo un balón en el medio del campo, levanto la cabeza (cosa que hago rara vez), veo al portero adelantado y me da por hacer una vaselina desde ahí. Gol. El que me invitó me mira con cara de “vaya chiripa” yo le digo, había que intentarlo. Sigue el partido y me puse en plan pesado a cortar balones, a tocarla de primera y a chupar todas las patadas que había por allí sueltas. Y a base de contragolpes a toda pastilla metí otros cuatro goles. También metí un gol en propia, es que era como si tuviera que hacerlo yo todo ;-) . Ojo, que yo era el mismo de siempre, pero estaba como poseído y con una flor en el culo. Ganamos 10-6. Quedaron encantados conmigo, pero me temo que he creado unas expectativas muy altas. Me siento como si fuese Balic (el Rivaldo de los Balcanes), o Congo o cualquiera de estos fichajes que hacía Lorenzo Sanz que en los vídeos hacía virguerías pero luego resultaban ponzonha.