Kandoo.

Probablemente ya has visto el anuncio de las toallitas para niños Kandoo. Sí, ese de la música pegadiza y la rana cachonda. Bien, pues voy a revelarte algo que a lo mejor no has visto. Primero el anuncio:

La musiquilla es una pasada por cierto.

Y ahora la sorpresa: al final del anuncio la rana se limpia el culo con la susodicha toallita, bien, pero, ¿Qué hace con la toallita? Pues bien: se la mete por el culo. ¿No te lo crees? Vuelve a ver el vídeo y me lo cuentas…

Ya verás como no podrás ver otra cosa cuando veas el anuncio en la tele.

Las Mil Millas.

Por azares de la vida hay veces que estás unos meses sin pasar por una calle de tu ciudad y cuando vuelves a pasar algo ha cambiado. Ayer pasé por la calle de El Rosal, un clásico de la noche ovetense, y pude ver que van a derribar un edificio con cierto significado para mí. Van a tirar el edificio en el que se encontraban los recreativos Las Mil Millas. Las Mil Millas era la sala de máquinas recreativas más antigua de las que quedaban en Oviedo. La sala era pequeña, media docena de máquinas contra una pared, cuatro o cinco en el centro, una de coches en una esquina y cuatro futbolines era su oferta y, sin embargo, resistió muchos años la crisis que acabó con otras mayores y más ilustres porque su localización y su horario nocturno los sábados la habían hecho parada obligada para frikis, viciados y nostálgicos en sus noches de juerga. Digo nostálgicos porque la última vez que estuve todavía tenía juegos míticos como el Metal Slug o el Windjammers. También es justo decir que era una sala con una edad media bastante alta, de la que los pequeguays salían escopetados al ver que la mayoría de los juegos eran en 2D. La atendía un matrimonio mayor al borde de la jubilación, gente extremadamente amable y entrañable que siempre contó con la complicidad de los parroquianos para resolver los típicos problemas de un garito así.

¡Cuantas horas he pasado en Las Mil Millas! Aero Fighters, Cadillacs and Dinosaurs, Gauntlet 2… y, sobre todo, la saga Tekken (2, 2beta, 3 y TAG) a la que tuve un vicio cosa mala durante la carrera. Supongo que todavía estaría alguno de mis records usando equipos tan bizarros como Kuma-Roger, tan propios de mi excéntrica persona. Es curioso que todavía me saludo con tres o cuatro tipos que sólo conozco por haber jugado con ellos en aquellos días de cambio de siglo (toma ya).

Cierra un sitio que sólo me trae buenos recuerdos, sirva este post para expresar mi agradecimiento y para desear que les hayan dado una buena pasta por el local y se paguen unas vacaciones como Dior manda, porque eran merecidas.

El minipredicador molón.

Vamos con el vídeo friki de la semana. Un crío llamado Nezareth Casti Rey que predica su fé allá en Puerto Rico. En este impagable corte nos explica por qué la teoría de la evolución está equivocada:

Argumentos irrefutables.

A modo de disclaimer diré que la defensa de la evolución no está reñida con la Fe en Dios, sólamente con la (estúpida) interpretación literal de la Biblia.

El chaval no sólo es un histérico del copón, también tiene ritmo:

La Canción de Lot.

Madre mía, ¿es o no es un clon de Chávez con tendencias ultraortodoxas?

Catarro de Verano.

Si os estaba preocupando la falta de posts de este fin de semana os doy una explicación: tenía un trancazo del copón. Dolor de cabeza, congestión nasal, flemas e incapacidad absoluta para regular mi temperatura corporal. Los catarros en invierno vale, pero en verano son la máxima tocada de huevos…

Publicado en Yo

Percusiones.

Hace ya varios veranos que entre los hipiprogres, chupialternativos y demás grupos de porreros se ha puesto de moda la percusión africana. Esta moda terriblemente contaminante me ha porculizado varias noches veraniegas, en las que me ha apetecido llevarme a alguno por delante y meterle su puto djembé por el culo. Se me ponen los pelos de punta sólo de pensar el ir a la playa y tener a un fulano de estos al lado repitiendo una y otra vez el mismo ritmo. De hecho, he llegado a odiar todo lo que a percusión con las manos se refiere. Afortunadamente, youtube es poderoso y me ha demostrado que la percusión puede ser bella, melodiosa y harmónica, incluso cuando es tocada en el suelo por un tipo con barbita, greñas y camiseta de rayas horizontales. Preparate para alucinar:

Eso que toca se llama Hang. No lo verás en la playa.