El blog donde la morralla tiende a acumularse.

Perdone, ¿Tiene un momento?

Una de las cosas que más me revienta es la venta de productos a pie de calle. Generalmente son tarjetas de crédito, ONGs, círculo de lectores… y suelen estar en centros comerciales y calles concurridas de tu ciudad. Yo comprendo y me solidarizo con el empleado (generalmente empleada) que va a comisión y que debe darlo todo por ganarse unos euros, pero a la que no perdono es a la empresa que piensa que es una buena táctica. Veamos:

  1. Encuentro de pésimo gusto hablar de dinero en público y menos a la salida de un Hipercor, pasando todo el mundo por delante.
  2. Con la información que me puede dar alguien en la calle no comprometo mis ahorros, no apadrino un niño ni me hago socio de una organización por muy buena que sea. Afortunadamente hoy se puede hacer casi todo por internet desde la tranquilidad de mi casa y comprobando detalles y leyendo letras pequeñas.
  3. Este tipo de tácticas van dirigidas a personas “débiles”, especialmente ancianos, lo que me hace despreciarlas un poco más.

La buena noticia es que con mi pinta de precario llevo pintada en la cara mi escasez de recursos y no me suelen abordar las de las tarjetas, pero he de reconocer que procuro pasar lo más alejado posible, me resulta muy desagradable decir que no.

5 Responses to “Perdone, ¿Tiene un momento?”

  1. Sí que tocan bastante los cojones, si….

    El otro día salía yo de la estación del tren de cercanías y veo un tipo que me bloquea la salida con rostro amigable, pero impidiendo el paso. Me paro porque creo que se está equivocando de sitio por el que entrar, pero el tipo sin inmutarse (y sin cederme el paso, claro) me dice:
    -Soy del Círculo de Lectores, ¿conoce nuestra revista?
    -No…¿me dejas pasar?
    -Venga por aquí(y me quiere obligar a tragarme su bodrio)

    Yo ni le miro. En cuanto me cede paso sigo a mi destino, y cuando estoy saliendo por la puerta, el muy Muthafucka me espeta un:
    -Ah, ya veo, no le gusta leer (en voz alta, para que todos me miren y la palabra “inculto” aparezca impresa en mi frente…)
    Daban ganas de hacerle comer el stand, pero no hay bofetón más fuerte que el dialéctico, y más en el momento adecuado…

    -Lo que no me gusta es leer lo que tu empresa quiere venderme, y más si la representa alguien como tú.(la cara del tipo a cuadros, y yo encantao…)

    El caso es que esta peña del C.deL. suele utilizar siempre la misma frase si te niegas a prestarles atención…¿será una táctica de empresa?

    ResponderResponder
  2. Totalmente de acuerdo.

    Mi mujer trabaja en un centro comercial (a veces me quedo desde que entra a currar hasta que sale) y ODIO que pongan en los pasillos esos chiringos de toda clase y condicion… en un centro comercial hay tiendas… ¿Que C*Ñ* pinta un chiringo en un pasillo? ¿Siquiera es legal? ¿Se puede poner un chiringo que corta el paso donde sea y como sea, con sus pobres empleados estorbando? Supongamos que hay un fuego… y si muriese gente por culpa de esos chiringuitos…

    En cuanto a los empleados, de verdad que entiendo que todos nos tenemos que ganar los garbanzos, y que el trabajo que hacen ni es bonito ni agradable ni estable ni probablemente este bien pagado ni yo seria capaz de hacerlo… Pero de verdad tienen que ser tan moñas???

    Acabemos con estas practicas odiosas.

    ResponderResponder
  3. Lo bueno de tener 24 años es que si se te acercan y te preguntan: disculpe, ¿trabaja?; le puedes contestar con una de tus mejores sonrisas: no, aun estudio, aunque me queda poco; lo mejor es que ella no sabe que llevo 5 años trabajando, pobre.

    ResponderResponder
  4. Buenas.

    Encontre tu blog hace unos dias (a traves de meneame como no) y la verdad que llevo algunos dias disfrutando de su lectura en los momentos de relax del trabajo.

    Tras leer este post me han entrado ganas de escribir por que este es una acción que me molesta bastante. Por motivos de trabajo en muchas ocasiones tengo que ir de traje y si no es asi al menos con camisa y chaqueta, suelo tener que pasar mucho por la calle preciados de Madrid (calle centrica llena de gente que utiliza estas practicas), y tras años de tener que soportar esto realmente al final cada vez mas a mi pesar reconozco que pierdo un poco los modales. Respondiendo secamente con un “No” o un “No tengo tiempo”. Recuerdo en una ocasión que una mujer me increpo con un “¿Que pasa es que no eres solidario?” en voz alta o preguntarme si solo leo cosas para niños por llevar manga/comics leyendo (afición que tengo por muchos años y que intento nunca faltar a mi cita mensual en mi libreria).

    Bueno, tras este ladrillo lo dejo ya, realmente me ha servido mucho para desahogar.

    Un saludo y felicitaciones por este gran blog.

    ResponderResponder
  5. Os gano por la mano, colegas. La última vez que me asaltó, manu militari, uno de los acólitos del Círculo (y es que suena a logia masónica de las que desvirgan jovencitas en la oscuridad de un buen palacio medieval) me complací en espetarle un sincero y sonriente:

    -Es que soy escritor, conozco de qué el percal y ni loco voy a pagaros por algo que sé cómo se ha hecho.

    Y el chaval, sin saber qué responder más que un aturdido:

    -Aaaah, bueeeeno.

    Qué tiempos…

    ResponderResponder

Leave a Reply