Grandes truños del cine: Lost in Translation.

En el mundo hay dos clases de personas: Las que aman “Lost in Translation” y las que no.

Yo soy del segundo tipo, Lost in Translation (LiT) es una peli aburrida, mística, pedante y pretenciosa. Sé que a alguno de vosotros os debe parecer una peli del copón (pienso en tí especialmente alexliam), pero teneís que permitirme darle un poco de caña a esta peli, santo y seña de muchos gafapasta y culturetas afines.

  • La Directora: Sofia Coppola. Ya empezamos mal. Si pensábamos que el enchufismo era patrimonio español vamos de culocuestabajoysinfrenos, la hija de el gran Francis Ford primero quiso ser actriz. Papi la puso en el Padrino III y casi se carga la peli, por fea, inexpresiva y fea. Desgraciadamente para el mundo decidió seguir los pasos de su padre y meterse en el mundo de la dirección. Aquí podía haber hecho como su primo Nicholas Cage y cambiarse el apellido (su verdadero nombre es Nicholas Coppola) por aquello del “A mí nadie me ha regalado nada”. Sin embargo la chavala, que no tiene un pelo de tonta, pasó de rollos morales y se lanzó a dirigir su primera peli: Las Vírgenes Suicidas. Una película insustancial que se salva porque tiene una banda sonora del copón a cargo de Air y porque tiene unos actores de primera fila: James Woods, Kathleen Turner y la siempre encantadora Kirsten Dunst (A ver si no llega a ser hija de Francis si le dejan dirigir a uno sólo de esos tres). Una peli suficiente para que los productores no vuelvan a soltar un duro por uno de tus proyectos. Sin embargo, en el mundillo cultureta cayó muy bien, y la Coppola pronto consiguió dinero para financiar su “Lost in Translation”. Tengo que decir que su labor en esta peli está muy bien… si la peli fuese un documental del Odisea. Como cine es perfectamente olvidable. Me abstengo de comentar su siguiente peli (Maria Antonieta) porque no la he visto, aunque veo difícil que funcione un biopic de la esposa de Luis XVI en clave de pop. No sé si lo he mencionado, pero Sofia es la novia de Quentin Tarantino, por si acaso el enchufe de papi no era suficiente…
  • Los actores: En este caso Bill Murray y Scarlett Johanson. Bill Murray es el típico actor de peli cachonda elevado al status de actor de culto. Algo incomprensible para alguien que actuó en “Los incorregibles albóndigas”. De hecho el subidón que pegó le permitió perpetrar Life Acuatic, una peli que es como para cortarse las venas. En LiT borda el papel de depresivo actor en horas bajas, aunque nunca sabremos si es por sus grandes dotes interpretativas o porque no estaba actuando. Scarlett Johanson es, supuestamente, una de las chicas más bellas del planeta. Ya sabeís mi opinión al respecto tras verla en directo. No voy a decir que no está maciza, pero todavía tiene mucho que demostrar en el terreno interpretativo. En esta peli hace de chica en un hotel. La verdad es que las escenas en bragas mirando por la ventana las hace de lujo, y la peluca fucsia le encaja como a la medida en el cráneo. Se pasa toda la peli con una cara de seta aburrida muy lograda. Y ya está. El cambio de registro lo dejamos para otro día. Por si fuera poco, la química entre ambos actores, imprescindible para que una historia así funcione, se queda en quimicefa.
  • La historia: Aquí llega el gran problema de esta peli. La historia. El cine, amigos míos, es contar una (o varias) historias usando imágenes en movimiento. Sin historia no hay cine, aunque el vecino de la chica de American Beauty se empeñase en flipar con la bolsa de basura flotando en el aire (no olvidemos que le daba a los porros).  En este caso la historia es más o menos así: Dos extraños se encuentran en Tokio. Bob es un actor en horas bajas con un matrimonio que hace aguas. Charlotte es una recién licenciada en filosofía buscando su lugar en el mundo mientras acompaña a su marido. Juntos hablan, se miran y recorren la capital nipona mientras no entienden un carajo de lo que pasa a su alrededor, pero de follar nada de nada. Y ya está. Sí, ya sé, algunos leerán entre líneas y dirán que es todo una metáfora y bla, bla, bla. Que es una peli para hacerte reflexionar, que se ve de manera distinta en función de lo quesientes en ese momento. Vamos, las típicas excusas para no reconocer que acabas de gastar unos euros en ir al cine a ver un documental de Lonely Planet. Si quieres ver una peli sobre matrimonios en crisis y gente que no entiende lo que ocurre a su alrededor te ves Eyes Wide Shut y te dejas de gilipolleces. Pero claro, Kubrick es mucho Kubrick ¿No?. Y si quieres ver algo Japonés pura cepa te ves Ran, de Kurosawa, y me cuentas. Ah, que es una peli histórica. No problem. Si quieres ver cómo es Japón y los japoneses píllate Ringu o cualquiera de Takeshi Kitano. Ya verás, ya. La carencia de historia de LiT es tan flagrante que no te puedo meter un spoiler. Efectivamente, es imposible que te adelante algo que va a ocurrir cuando no ocurre nada.
  • La Banda Sonora. Aquí sí. Lo único que puedo salvar. Canciones muy chulas, con detalles de Chemical Brothers, Air y Phoenix. Tengo que reconocer que Sofía sabe escoger canciones para sus pelis, aunque no me extraña, pues sale con el nº1 en poner canciones en películas (Tarantino es Dios en ese sentido). Como muestra un botón: Too YOung, de Phoenix, un grupo francés muy recomendable. El vídeo está hecho con imágenes de la propia peli (para que compruebes que lo de la cara de seta no es coña).

Too Young, de Phoenix.

En resumidas cuentas: Bob y Charlotte están aburridos y hasta los huevos en un Tokio gris y lluvioso y consiguen transmitir al espectador un hastío infinito. Me es difícil recomendar la peli para una situación concreta, pero diría que es ideal para esos días en los que no tienes sueño sus efectos son mejores que la valeriana.

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