La Navidad es una época de exceso gastronómico, pero también es una oportunidad para aprender un poco entre comida y comida. Hoy os voy a hablar de los bivalvos, una clase de moluscos caracterizados por tener un caparazón doble (las dos valvas). Los moluscos son esos animales de cuerpo blando que incluyen a los gasterópodos (caracoles y demás), cefalópodos (pulpos y calamares) y bivalvos entre sus clases más conocidas. Es uno de los filos más diversos de animales, tan variado que es muy difícil reconocer las características que definen a un molusco en todos sus miembros. Se suelen reconocer por su cuerpo blando, su concha calcárea (aunque en los cefalópodos está reducida a la pluma) y su rádula, un órgano raspador que tienen en la boca. La plasticidad de su estructura corporal ha llevado a los moluscos a adoptar formas muy dispares y a colonizar casi todos los ambientes en los que haya cierto grado de humedad (el cuerpo blando es lo que tiene, que no soporta la desecación). El humilde caracol de huerta (Helix aspersa) y el impresionante calamar gigante (Architeuthis dux, que puede medir 20 m y que podeís admirar en el museo del mar de Luarca, donde me encuentro en estos momentos) son ejemplos de esta plasticidad. A éste grupo también pertenecen los invertebrados más inteligentes, los pulpos, capaces de resolver laberintos sólamente al alcance de las ratas.
Es uno de mis grupos de animales favoritos, porque en él se incluyen manajares como la sepia, el calamar, los bígaros (caracoles de mar), el pulpo (a la gallega) y los diferentes bivalvos comestibles.
Los bivalvos son los moluscos con dos caparazones. Almejas, berberechos, navajas, ostras… todos exquisitos y de muy variado precio. Por sus características, son animales que viven en el fondo, semienterrados en la arena o fijados a una roca, filtrando detritos (mierda dicho finamente) y prácticamente inmóviles (las vieiras no, ésas son capaces de nadar). De esta existencia tan humilde son algunos de los manjares más apreciados, como las ostras, que no sólo se comen, sino que producen perlas. Una joya de animal, vamos. Siempre me hizo gracia ver como los animales con menos glamour en vida (repito, comen mierda) son tan apreciados en las mesas más pudientes. Por otro lado, los bivalvos tienen connotaciones muy sexuales. No me refiero al supuesto poder afrodisíaco de las ostras, que será más bien un efecto de su precio, el dinero es el mejor bajabragas. Me refiero a que estos sésiles animales siempre acaban siéndo utilizados como metáfora de los genitales femeninos: concha, almeja, mejillón… llegando a ser citados en canciones tan míticas como Ay guana touch (tetoishons and mejillions), de Gigatrón y a protagonizar una escena en Espartaco, en la que las almejas son metáfora de la heterosexualidad mientras que los caracoles lo son de la homosexualidad (los caracoles son hermafroditas, algo diferente, pero a Marco Licinio Craso (Lawrence Olivier) le daba igual, de lo que se trataba era de llevarse al huerto a Antonino (Tony Curtis)).
Tras este ladrillo de post que me ha salido después de ponerme hasta las trancas de Jabalí estofado, me gustaría conocer tu opinión sobre los bivalvos, gastronómicamente hablando por supuesto. A mí me encantan los mejillones en vinagreta, las fabes con almejas y las navajas a la plancha, pero si tengo que elegir, elijo los berberechos al vapor. ¿Y tú?
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Coquina al limón, como la hace mi padre…que rica….
Almejas con limoncete = manjar de Dioses…. mmmmm…. ricooooo
las coquinas que hacen en el Puerto de Santa María, y metafóricamente hablando, todos menos los de pelo rojo.
Las almejas a la marinera de mi abuela no pueden faltar en una nochebuena que se precie, simplemente son espectaculares.
De todos los que has dicho me declino por las coquinas, es el único molusco que me gusta junto a las almejas.
Pero que pocos han votado por las ostras!!!!!!, manjar exquisito.
Por cierto, sabíais que en USA se las comen con ketchup?
Chicos, me sorprende que la opción “No me gusta ninguno” vaya ganando. También se ve que las almejas y las coquinas son vuestras favoritas, como comentaís al limón son la bomba.
=>NAcho, no me sorprende que las ostras vayan mal, yo las pondría al final de mis preferencias. Y gracias por el aporte del ketchup, eso confirma que los Usakas son unos ignorantes de la vida…
Este post malacológico, ¡¡¡me acaba de llegar al alma!!! Muy bueno, si señor. Yo, para dar la contra a quienes no les gusta ningún exquisito bivalvo, declaro que me gustan todos ellos y preparados casi de cualquier manera.
Navajas a la plancha con sal gorda, Vierias cocidas con salsa de brecol, Almejas a la marinera, Bigaros al amparo de una buena sidra, Ostras simplemente crudas con chorrete de limón, Mejillones a la vinagreta, Berberechos en salsa verde y Coquinas de guarnición de un gasterópodo.
Me estoy sugestionando sólo de pensar que rico está todo, y que poco lo ponen por Cuenca… maldita lejanía marina.
¡Que vivan los bivalvos! Ah y ¡¡¡Felices Fiestas!!!
Coquina con bastante limon y sal! no hay nada mejor!