El blog donde la morralla tiende a acumularse.

Ubuntupasión.

Ayer se liberó la nueva versión de Ubuntu, la 8.10 Intrepid Ibex. Yo la llevo usando desde hace unas semanas y todavía no se si quedarme con GNOME o con KDE 4.1. Por si acaso y para hacer pruebas, me he bajado unas cuantas opciones para elegir. La mejor forma de hacerlo, via torrent, en una noche me bajé los siguientes sistemas operativos:

Ancho de banda a tutiplén.

Lo he hecho así para compartir un poco de ancho de banda y extender la buena nueva. El Mint Fluxbox es una variante de Ubuntu que lleva un gestor de ventanas muy ligero que quiero probar en un ordenador antiquísimo del laboratorio. El openGU es el Ubuntu con Enlightment, otro gestor de ventanas. Si quieres probar, ya sabes, aquí a la derecha tienes un enlace a la web de Ubuntu (con GNOME). Os seguiré informando…

Libros que me cambiaron la vida.

Sería muy triste reducir la actividad lectora a las letras que aparecen en la pantalla de un ordenador. La lectura es mi primera afición, pues llevo leyendo casi toda mi vida. Hace unos meses leí un artículo pésimo en un medio tradicional en el que una serie de culturetas hablaban de los libros que les habían marcado. Tras comprobar que el más mencionado era el Quijote, decidí que tenía que hacer una serie así yo también, pero más mejor.

Hoy os traigo el primero.

Ficha:

Título: The Journey of Man. A Genetic Odissey.

Autor: Spencer Wells.

Datos: 240 págs. 2004. Lo puedes ver en amazon en Inglés y su traducción en castellano. Tu librería de confianza debería de tenerlo.

Para empezar esta serie he elegido un libro de ensayo/divulgación escrito por un genetista norteamericano. El libro recopila los resultados actuales de genética de poblaciones humanas para establecer cómo los humanos, originarios de una pequeña zona de áfrica, acabamos poblando todo el planeta.

He de decir es que está escrito de forma que no es necesario tener formación en el tema para entender cómo se puede recostruir el parentesco de dos poblaciones a partir de su ADN. Incluye un capítulo muy bien escrito que los biólogos podemos saltarnos (aunque no debemos, porque viene bien refrescar la memoria) en el que explica las metodologías de forma accesible a todo el mundo. Yo se lo regalé a mi padre y no tuvo ningún problema.

¿Por qué me cambió la vida?.

Leyendo el libro tuve verdadera conciencia de lo que es ser un humano. Nunca me había parado a pensarlo, pero sí que resulta interesante saber cómo y cuando fue el hombre poblando el planeta. Desde una pequeña región de África, el hombre ha poblado los confines del globo, y en la mayoría de los casos, no hay registros históricos a los que recurrir en busca de respuestas. Sin embargo, usando herramientas genéticas, se pueden reconstruir las rutas que siguieron nuestros antepasados, que por cierto, eran sólo 10000 africanos hace 60000 años. Por ejemplo, es increíble descubrir que los amerindios descienden de un grupo de no más de 100 personas que cruzaron el estrecho de Bering y que en 1000 años fueron capaces de llegar a Tierra de Fuego. También impresiona saber que los hombres poblaron Australia mucho antes que Europa, a pesar de la distancia. Leer cómo fueron las migraciones y cómo se reflejan en las poblaciones actuales resulta entretenido y, por que no, educativo. Para mí no hay mejor antídoto contra cualquier argumento con fundamentos “científicos”. Por eso me cambió la vida, porque desde que leí el libro no he vuelto a pensar en el hombre como algo estático, inmutable y fragmentado, sino como una entidad dinámica y homogénea (mucho, aunque no lo parezca).

Por eso os recomiendo el libro, porque a parte de enseñar, hace pensar, que también viene muy bien.

Por cierto, yo lo leí en su versión original, pero me consta que la traducción es muy buena. Otro día os traigo una novela.

La delgada línea.

En la mayoría de los casos, el contexto es la clave:

La delgada línea blanca.

Si el niño es su hijo, es una foto de una acérrima defensora de la lactancia natural, un poco radical, porque ese crío ya tiene dientes, pero bueno. Si no es su hijo, estamos ante una imagen de una peligrosa pedófila.

Acojonante ¿Verdad?. Me pregunto que opinaría Su Santidad Papaltine de este caso…

Minutos musicales: Ciudadano A, de Iván Ferreiro.

Como un mal árbitro de fútbol, hoy me veo en la obligación de compensar. Si ayer vomité mi odio sobre cinco solistas españoles, hoy tengo que ensalzar a un compatriota, para que se note que no tengo nada en contra de la música patria. De acuerdo a mi perfil de last.fm, el solista español que más escucho es Iván Ferreiro. Ya lo puse alguna vez aquí, y hoy he escogido una canción de su disco “Canciones para el tiempo y la distancia” (2005). No la he escogido al azar, pues tiene sus referencias políticas, sin necesidad de ponerse chapas, quemar banderas o cualesquiera otras hipocresías de gente que luego se fuma un habano revolucionario encendido con un billete de 100€ (la idea es de Geko).

Con todos vosotros: Ciudadano A.

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¿A de Asno? ¿Anormal? ¿Americano?

Meme: 5 grupos españoles que odio.

Leo en BloqNum un meme totalmente relevante para mis intereses. Un meme de odio, de meter caña, de sacar a relucir lo peor de cada casa. ¡Basta de buenrollismo y de talante! Voy a contaros cinco grupos (o solistas) españoles que odio, gente que desearía que hubiera escogido otro camino profesional en lugar de la música.Y voy a ser cruel y ambicioso, y no voy a ir a lo fácil. Es más, hasta puede que pierda algún lector, pero tengo que hacerlo.

A mi señal, ira y fuego:

  • Víctor Manuel: No tengo queja musical de este señor. Es más, me gusta “Sólo pienso en tí” y tengo que reconocer que “Asturias, si yo pudiera” es el himno oficioso del Principado. No, mi odio va por otro camino. No tolero la traición que supone defender a la vez a la SGAE y las ideas progresistas. No hay nada más opuesto a la democracia, la lucha de clases y la justicia que la mafia de la innombrable. Sólo por eso está en mi lista. Por eso y por beneficiarse a Ana Belén desde que era una niña (prácticamente).
  • Amaia Montero: La excantante de La Oreja… Una chica normal que quiso ser especial castigando su generoso cuerpo con dietas salvajes, mechas rubias y pronunciando la b y la v de forma diferente. Todavía la recuerdo vestida de chandal y con papinos en su primera época. Ahora canta en solitario, para terror de mis oídos y pavor de mis meninges. Lamentablemente, ha cometido dos errores: ha adelgazado (otros) 15 kilos y ha hecho el disco con el productor de Laura Pausini [ fuente]. Para que luego pensemos que el demonio no existe.
  • Álex Ubago: Este chico tuvo una novia, le compuso unas canciones y ella le dejó. Despechado, grabó un disco con dichas composiciones y se hizo con el nicho de cantante-de-los-desamores-adolescentes. En el fondo, comprendo a la pobre chavala y puedo llegar a perdonarle el haber detonado la bomba de la ñoñería que el porbre Ubago lleva dentro.
  • Rosana: Mis amigos futboleros saben que odio a Abellán por encima de todas las cosas. ¿La razón? Haber lanzado a la fama a Rosana. Este ente es la compositora de El Talismán, una canción que nos jodió un verano a muchos españoles. Desgraciadamente, su estilo plañidero caló en la audiencia depresivo-lipídica, ávida de una guía que cantase sus penas por no poder zumbarse al repartidor del agua mineral de su oficina. Lamento profundamente que El Tribunal Penal de La Haya esté ocupado con cosas más importantes, porque esta señora ha causado más daño que Milosevic.
  • Joaquín Sabina: Probablemente al que más odio de todos. Una escoria humana que enarbola la bandera izquierdosa mientras se mete mierda a paladas. Queridos niños, la drogaína no es ni progresista, ni proletaria ni revolucionaria. Poesía costumbrista del todo a 100 cantada con una de las peores voces del planeta. Compositor de la peor canción de la historia, que lleva jodiéndome verbenas, bodas y cualesquiera eventos sociales en los que aparece. Mi odio se hace extensivo a su legión de fans, capaces de defender a Sabina por encima de todo, incluso conozco gente que dice que canta bien (¿¡!?). Sólo me cae bien por haber acuñado la palabra Marichalazo, para describir el accidente cerebrovascular que ambos tuvieron por compartir aficiones nasales. (Crítica dedicada a mi hermana, que también le odia).

Y ahora os toca a vosotros dar la réplica. Espero que no me odiéis demasiado.