Lo he mencionado muchas veces, pero me he dado cuenta de que nunca he contado la historia al completo. Así que, para alegría de unos cuantos, hoy os voy a contar cómo inventé el semen artificial.
En el laboratorio usamos un montón de tampones (o búferes) acuosos para extraer moléculas orgánicas de los tejidos vivos. Yo trabajo con pinos y, entre otras cosas, con RNA (Ácido Ribonucleico). Para extraer esta macromolécula hay muchos métodos, el que mejor me va es el de Chang, Puryear y Carney (1993). Dicho método se basa en homogeneizar el tejido en un tampón ultradenso que evita que el RNA se degrade.
Para preparar el tampón, hay que disolver un montón de ingredientes y calentarlos. El resultado es un líquido denso que huele, según definió un compañero “Como un barril de lefa”. Como os podéis imaginar, dicho líquido es fuente inagotable de diversión, pues el olor a semen es clavado. Esto se debe a que lleva Espermidina, una poliamina presente de forma natural en las plantas… y en el semen. Yo, que he olido ambas cosas, puedo deciros que la Espermidina es lo que da el olor al semen. Resulta muy gracioso dárselo a oler a una chica, pues las hay que no notan nada especial, mientras que otras se ponen coloradas en cuanto relacionan olor con situación. El Chico que Obserbava el Infinito es testigo de lo que cuento, y puede dar fe de que no miento.
Yo, que siempre ando tras la idea genial que me retire, le ví más posibilidades al producto. Imaginé orgias gays aderezadas con mi producto, Semenex (hasta pensé un nombre). Tartas condimentadas, bromas pesadas… Desde luego, le ví salida. Sólo necesitaba refinar mi fórmula (un tanto tóxica) y conseguir el éxito. Mis compañeros se escojonaron en un primer momento, pero luego tuvieron que rendirse a la evidencia: algo tan depravado tenía que tener mercado.
Sin embargo, la vida es dura. En cuanto me puse a buscar en google, encontré que el semen artificial ya existía, y que abarcaba un mercado mucho mayor del que yo había imaginado. Aquí os pongo un ejemplo:
¡Hasta sirve de contorno de ojos!
Una vez visto lo avanzado del asunto, tiré la toalla. Naturalmente, en mi fuero interno me considero el inventor de la idea, pues yo no tenía conocimiento de que ya existía. Digamos que lo inventé, pero no el primero, que es lo que importa.
Si tienes curiosidad de cómo hacerlo, te voy a dar la receta. Mucho ojo, porque no es comestible, y hay que saber manejar los ingredientes. Si luego te pasa algo por hacer el gilipollas con semen artificial, no me hago responsable.
Composición:
- 2M NaCl
- 2% SDS (Docecilsulfato sódico).
- 2% PVP (Polivinilpirrolidona, cuanto más peso molecular, mejor).
- 0.5 g/L Espermidina
Primero se disuelve la sal (a partir de un stock 5M) en el 80% del volumen final de agua caliente, luego se añade el SDS (a partir de una solución madre de SDS al 10%) y finalmente la PVP. Una vez mezclado todo, se añade la Espermidina previamente disuelta en un poco de agua. Si se hace con cuidado y con paciencia, se obtiene un líquido amarillento y muy pastoso, casi como el real. Cuando la temperatura baja, se llegan a formar grumillos muy realistas. Huelga decir que la clave es la Espermidina, un producto que os será muy difícil de encontrar fuera de un catálogo de productos orgánicos. Por otro lado, su precio (más de 30€ el gramo) seguro que disuade a la mayoría.
El SDS es un detergente, y la PVP es una polímero bastante inofensivo, pero desde luego no son comestibles. Para que el producto sea comestible y nada tóxico, bastaría con sustituir el SDS y la PVP por alguna goma espesante (Guar, carragenatos), sería cuestión de probar…

Joder, ¡son todo ventajas!
Yo creo que Cleopatra se bañaba en esto y no en leche de cabra.
Me apunto la letra pequeña: “Especialmente indicado para la penetración anal ya que protege y restaura la membrana celular”.
¿Y no puedo untarlo en la tostada? Hace tiempo hice un post sobre Semelina, y es acojonantísimo cómo nos lo venden.
“Disfruta del semen sin riesgos”, sinceramente esa frase en concreto me ha puesto los bellos de punta (y aun lo sigue haciendo), no se porque me imagino una bacanal homosexual, todos rebozados en semelina…… ufffff, por Dios.
Tampoco hay que olvidar que sirve como antiarrugas facial, hidratante labial y contorno de ojos (reconoce que tu no habías pensado en darle ese uso), ¿a que persona no le gustaría que su cara oliese a polla?.
P.D.: No se si has hecho algo, pero hoy me carga mucho mas rápido.
Pero para que nadie va a querer comprar eso si seguro que hay un montón de gente dispuesto a repartir del suyo gratis!
Yo me quedo con el paper, que igual me resulta útil en un futuro.
Tú sigue montándote películas, que fijo que algún día das en el clavo y nos retiras a todos
Jajaja, qué gran receta, lo mejor es que es propia. Una pena que no tengas foto del mejunje!
El anuncio dice: “Idéntico olor, sabor y textura al semen humano”. Pregunto ¿alguien ha tenido contacto con semen no humano? ¿Algún zoofílico en la sala? ¿Cómo es el no humano?
Era de esperar ya que también existe el liquido vaginal artificial.
Es una pena cuando una cree haber inventado algo, para luego darse cuenta de que ya existe, o que en el mundo actual, ya no tiene mercado.
Ubicado en la sección de cosmética junto al Nivea, ¿No?
Yo vendo el mio natural (por si le interesa a alguien)
Yo creo que no tienes que desanimarte, siempre se puede vender. Hay muchas marcas de cremas o de lubricantes por qué no iba a haber mas marcas de semen artificial.
Yo de momento sigo interesado en comprar la que sea natural o artificial, y de chicos gordos la pago mejor.
un saludo.
me interesa comprar semen natural
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