Pues no maja. Conmigo NO.
Puede que sea el único gilipollas que pide un presupuesto y quiere ver el IVA desglosado… para pagarlo religiosamente, pero yo soy así. Es impresionante la dichosa costumbrita, muy común en la hostelería y la albañilería, por cierto, de dar los precios sin IVA para luego insinuarte que puedes dejarlo sin pagar. Claro, total, lo hace todo el mundo, pagas en negro y a correr.
Repito: y una mierda. Por dos razones:
- Si algo sale mal y quiero ejercer mis derechos como consumidor, la ausencia de factura como manda el Estado me descalifica jurídicamente para reclamar nada. Alguno dirá: “Los acuerdos verbales tienen validez legal” Yo digo, sí por los cojones. A la hora de reclamar ni siquiera un contrato bien redactado y una factura en regla garantizan nada (esa historia os la cuento otro día). Por otro lado, hay que ser un hideputa para reclamarle nada a nadie tras ser cómplice de un fraude a la Hacienda Pública.
- Yo estoy al servicio del contribuyente. Suena a americanada, pero es la pura verdad. Yo como de lo que el Estado recauda, por lo tanto, debo colaborar con la Hacienda pública, que somos todos. Sí, ya lo se. España es el país en el que uno muerde la mano que le da de comer y luego se jacta de ello en el bar con los amigotes. Pero yo no soy así. A estos efectos es como si fuera Inglés, Japonés o Suizo, tengo conciencia.
Y es que no veo la necesidad de recurrir a artificios mentales para justificar un robo más o menos admitido socialmente. Especialmente cuando luego puede significar que no puedas llevar a juicio al fulano del banquete de tu boda o te congelen el sueldo.


