Tengo la desgracia (o la suerte) de tener una cuanta de e-mail institucional de la Universidad en la que trabajo. A parte de recibir un montón de información interesante, recibo las circulares de todos los sindicatos. No lo he pedido, pero me las mandan igual y no hay forma de darse de baja.
El caso es que paso de ellas, pues mis fieles lectores sabrán lo que opino de los sindicatos. Sin embargo, el otro día una llamó poderosamente la atención. Reproduzco sus partes más jugosas a continuación:
“Una vez incorporado el 100 % del complemento de destino a la paga extra del profesorado, la Administración y los sindicatos acordaron en 2005 abordar la inclusión del 100% del complemento específico. En la Mesa General de las Administraciones Públicas se consigue ese objetivo y se firma, el 25 de septiembre de 2006, el segundo Acuerdo, entre el Ministerio, la UGT y los restantes sindicatos estatales, donde se reconoce la reivindicación sindical de equiparar la cuantía de la paga extra con la establecida en el salario ordinario mensual del PDI. Desde entonces y hasta la fecha, los responsables de la Universidad de Oviedo y la Consejería de Educación Asturiana se enredan en un incomprensible debate referido a quién debe cumplir tal pago. Su deficiente actuación acarrea graves consecuencias e impide al profesorado universitario asturiano percibir, durante más de dos años, un incremento que le corresponde legítimamente.”
Esto es la introducción. Ahora llega lo bueno:
“A título de ejemplo:
Según el criterio rectoral, un profesor Titular de Universidad con 4 quinquenios percibirá por complemento específico, en 2009, 479.67.-€ por cada paga extra, aunque le corresponden 984.85.-€ por lo que, desde 2009, se verá privado de 1010.35.-€ cada año (2 pagas extras), además del porcentaje de subida anual y la cuantía de los nuevos quinquenios obtenidos.
A un Catedrático de Universidad con 5 quinquenios le abonarán 1028.18.-€ por cada paga extra, si bien tiene derecho a percibir 1807.80.-€, por lo que se vería privado de 1559.24.-€ cada año, además del porcentaje de subida anual y la cuantía de los nuevos quinquenios obtenidos.”
Queridos “compañeros” de la UGT. No cuestiono la legitimidad de un acuerdo alcanzado en 2006 para asegurar que los profesores de universidad puedan llevarse hasta las migajas de la cesta del pan. Lo que me parece obsceno es que esta reclamación se haga mientras hay trabajadores en la calle sin previo aviso (Metro), mientras hay despidos masivos, con cuatro millones de parados en casa… Es más, cuando el Principado reclama una reducción del presupuesto de la Universidad del 7% a lo mejor habría que sacrificar este complemento.
“Compañeros”, los funcionarios son la estirpe privilegiada en estos tiempos de crisis. Su puesto de trabajo está garantizado salvo hecatombe y no está precisamente mal pagado. Esos 1559.24 € que deja de percibir el catedrático del ejemplo de más arriba son calderilla para una persona que gana más del doble en un mes. Pero claro, un sindicato no deja de ser una asociación mafiosa que defiende los intereses de sus afiliados. Si, amable lector, lo digo y lo mantengo. No se en otros sectores, pero los sindicalistas dentro del funcionariado son subtrabajadores más preocupados de escaquearse, de vaguear y de joder al que trabaja de verdad.
Si de verdad se preocuparan del trabajador, del futuro, de sacar al país de la crisis estarían revindicando otras cosas. Os voy a dar una pista, teniendo en cuenta que hay más de 100 cátredros en la Universidad de Oviedo, la deuda de sus pagas extras es de ~155000 € anuales. Con ese dinero, se puede contratar a 6 investigadores jóvenes que estarían encantados de cobrar 1000€ al mes. Si sumamos las extras de titulares y otros funcionarios igual daba para una docena de contratos. El día que un sindicato proponga una cosa parecida, empezaré a creer en ellos.