Reyes en crisis

Hay dos tipos de personas en cuanto a las compras de reyes, los planificadores o los que lo dejamos todo para el final.

Todos los años trato de planificar para ahorrarme los sofocos y las batallas de última hora, pero al final mi legendaria pereza todo lo puede. El caso es que comprar en el último momento tiene su encanto, haces ejercicio corriendo de tienda en tienda, tomas decisiones rápidas, peleas a brazo partido con otros compradores de última hora… pero sobre todo lo mejor es aprovechar las ofertas de Reyes.

Otros años eran más cutres pero este año, gracias a la crisis, los comercios tienen el género en las estanterías y tratan de sacarlo a toda costa. Yo he conseguido un par de cosas al 50% del precio, por lo que se puede decir que me los llevé al 2×1. Y eso mola, que queréis que os diga, porque me encanta dármelas de Rockefela cuando mi familia abre mis regalos (sí, un poco rastrero, pero soy así).

Lo peor de dejarlo para el final es ver que hay gente que participa en esta especie de Gymkana sin estar preparados. Al no soportar la presión y las aglomeraciones se vuelven irascibles y maleducados. Hace un par de años llegué a presenciar una agresión a un policía y todo.

En fin. Yo lo tengo todo listo para tratar de que los Reyes que he preparado este año estén a la altura de lo buena que ha sido mi familia conmigo. No creo que los míos sean tan brutales como los del año pasado, pero seguro que me gustan mucho.

Espero que a vosotros os traigan lo que merezcáis… y un poco más.

Abrazos para ellos y besines para ellas. Y acostaos pronto, que os están viendo…

6 pensamientos en “Reyes en crisis

  1. Estoy seguro, que con eso de ser doctor, tendrás un plus de regalos. Pues has tenido suerte, porque yo no he cogido ninguna oferta tan buena com la que describes; también es cierto, que menos uno, ya lo tenía todo más o menos cuadrado. Espero que te traigan muchas cosas bonitas, como al resto de tus lectores. Abrazos y Besinos.

  2. Para es una puta tortura…. el pedir algo! Mi mujer tiene la tortuosa costumbre de pedirme una lista… que soy incapaz de realizar (joder, que son regalos no encargos!). Luego, si me atrevo a pedir algo siempre me está diciendo que todo lo que pido es tecnología (soy informático, no tengo imaginación, sólo pienso en tías, gadgets y más tías).
    En cambio ella me hace una lista de 10 cosas en 1 minuto para ella… en fin, mujeres.
    .. y sí, cada año me hago el propósito de ir apuntando cosas para que no me pille el toro, pero al final salgo también el día 5 rollo el tío de la película comprando el juguete el último día.

  3. Yo este año me curré una bonita carta (normalmente me lo compro yo, pero este año andaba mal para eso) y de todo lo que puse me han traído la bufanda. Lo mejor de todo es que según mi madre es que en la carta no dejaba las cosas claras y no sabía que hacer (pedí calcetines, no creo que fuera algo difícil de encontrar). Lo mejor, me han traído un juego para mi hermano pequeño… al menos me ha dejado estrenarlo…

    Vamos, que en mi casa los reyes sobretodo tienen crisis de ideas.