“Alguien que no es lo suficientemente inteligente para ser ingeniero ni lo suficientemente maricón para ser diseñador”
(La frase es de mi padre).
Perdón a los ofendidos, pero es lo que pienso cuando…
-Estoy en un edificio “inteligente” de esos en los que no se puede abrir la ventana.
-Tengo que subir cuatro peldaños para entrar por una puerta principal.
-Me doy cuenta de que en mi facultad, la planta principal no tiene entrada (ni salida), sólo se llega a ella subiendo (o bajando).
-Piso el pavimento de una plaza cercana a mi casa y resbala porque han usado una baldosa no apta para la lluvia.
-Veo cubiertas metálicas oxidadas que eran preciosas en su inauguración… hace dos años.
-Y un sinfín de cosas más, porque desde mi punto de vista, estaba todo perfectamente hasta que llegaron los Art-quitectos.
esa frase ya la he oído por ahí alguna vez, toda la razón del mundo
En mi versión de la frase sustituyo “diseñador” por “decorador”, pero conceptualmente es igual. Habiendo estudiado caminos en Madrid, los insultos a los arquitectos eran el pan nuestro de cada día, proferidos principalmente por los profesores.
Para mi el problema es que los arquitectos diseñan edificios para que hagan bonito y queden chulos, y luego vendrá gente que se joda y tenga que usarlos, pero para entonces el arquitecto ya está a otra cosa.
Y sé de buena tinta que hay buenos arquitectos, los he visto. Lo jodido es que como lo que diseñan no es supermegachuli, pues no triunfan.
@Aloisius: De ahí mi matiz al decir “Art-quitecto”, para no meter en el mismo saco a los que saben hacer las cosas bien…
Estoy acabando la carrera de arquitectura, te leo fielmente desde que este blog tenía dos meses cuando aún estaba David presidiendo la página y la verdad que es la primera vez en que estoy en total desacuerdo con un post.
Contestando a los ejemplos que has puesto, un edificio la ostia de bonito e inspirador que no funcione bien seguramente será una puta mierda, por tanto un arquitecto que te pone 4 escalones delante de una puerta principal no será un buen arquitecto y quizá lo sea sólo de título y lo mismo con lo de la baldosa. Lo de tu facultad no se como va exactamente asi que no puedo opinar pero que la planta principal de un edificio este elevada puede responder a muchas razones que lo justifiquen (o no), pero de todas formas incompetentes los hay en todas las profesiones ¿no?.
Lo de no abrir ventanas no es algo que imponga un arquitecto, siempre se busca la ventilación natural por resultar más sana (además de la necesidad de sentir aire fresco que todos tenemos), pero al dueño de un edificio de oficinas de 30 plantas no le hará gracia gastar mucho más en energía porque un tio abrió una ventana y jodió el ambiente higrotérmico, un arquitecto no tiene control total sobre el edificio que proyecta, tenedlo en cuenta.
Lo de la cubierta quizá es lo menos importante, puede ser cuestión de gustos, las de cobre por ejemplo suelen colocan precisamente por el tono verdoso que adquieren al oxidarse.
En cualquier caso no creo que sea cuestión de generalizar ni criticar de forma gratuita, nosotros respetamos muchísimo a los ingenieros pero a la hora de vivir o trabajar en un sitio no solo cuenta la precisión y que se sostenga, (tengo amigos ingenieros que me preguntan por qué no pongo los pasillos de una vivienda con el paso mínimo, por qué pongo alturas mayores de 2,5 metros si nadie es más alto, por qué nos preocupamos tanto por como entra la luz si con que se vea vale, etc.) hay elementos no medibles que también tienen gran importancia en un ambiente en el que vas a vivir, trabajar o divertirte o que vas a tener que ver a diario al pasar por delante.
Perdona el ladrillo pero no quería quedarme sin expresar mi opinión, ¡un saludo!
La frase no me parece muy acertada, la verdad. Como dice el anterior comentarista, en todas las profesiones se cometen errores o hay gente poco preparada, pero no creo que eso sea generalizado. En cuanto a lo de diseñador, no creo que mi orientación sexual tenga nada que ver con el trabajo que desarrollo. En todo caso, con el sexo de la persona con la que me acuesto.
@Johnny: Gracias por tu comentario, no faltaba más. Si yo soy el primero en mojarme, no veo por qué no debo invitaros a opinar libremente también. Tampoco escribo para que todos estéis de acuerdo, es más, me gusta más cuando hay debate, como en este post, que cuando todos los comentarios dicen lo guay que ha sido la entrada
.
Como le dije a Aloisius, lo de Art-quitecto va dedicado a esas nuevas superestrellas que dejan tras de sí proyectos millonarios que luego resultan un bluf. Sonado es el ejemplo de Calatrava, que no lo quieren ver en Venecia ni en pintura, o Foster, que hizo un puente en Londres y casi lo denuncian. La arquitectura, en mi opinión, es ante todo funcionalidad, luego ya vendrá la belleza. Me encanta que compartamos esa visión.
Y por cierto, lo de las ventanas va por los edificios que no las tienen (que los hay).
@Cosechadel66: Cierto es que no tiene nada que ver y no era mi intención ofender. Que por cierto, tampoco debería uno sentirse ofendido.
Por supuesto que no me siento ofendido personalmente, ni yo he dicho lo contrario. Explicándome mejor, lo único que quería hacer notar es que el uso de la orientación sexual de cada uno como menosprecio o insulto no me parece apropiado. La coincidencia ha hecho que mi trabajo sea diseñador y por eso he construido asi el comentario. Nada más.
La facultad más rara es la del Cristo en Oviedo, tanto la de Derecho como la de Económicas y ADE. La de peritos en Gijón por dentro es horrible, porque tiene forma de anillos concéntricos y nunca sabes dónde estás, ni por dónde salir. Las hacen a conciencia para frustrar intentos de asesinato y que tengas tiempo a pensártelo antes de llegar a los despachos.
Creo que son buenos ejemplos de cómo una persona puede meter la pata a la hora de construir un edificio o cualquier tipo de estancia. No creo que se critique a todos sin ton ni son, sino a aquellos que no lo hacen como debieran. Eso si, tenemos que ser conscientes que tanto art-quitectos como ingenieros y demás, somos personas y como tales cometemos errores.