El blog donde la morralla tiende a acumularse.

Diablillo y Angelito.

Hoy me ha pedido ayuda una persona que no me cae bien, a la que no le caigo bien y que sé que me ha dado la trapera recientemente.

De momento no he hecho nada, estoy dudando entre aprovechar la coyuntura para hacer lo que me dice el diablillo  (envío a la mierda) o lo que me dice el angelito (ayudar y demostrar que se equivoca con sus críticas e insultos). Lo peor es que si hago caso al diablo, me voy a sentir como un cabrón insolidario y si hago caso al angelito me voy a sentir como un gilipollas al que se la han vuelto a meter (porque es de esas personas a las que les das la mano y te cojen el brazo).

De momento voy a aplazar cualquier decisión, no vaya a ser que me equivoque.

16 Responses to “Diablillo y Angelito.”

  1. Sugerencia, no hagas nada. Que le den por ahí.

    ResponderResponder
  2. Tanto si le ayudas como si no, te vas a arrepentir. Así que ayúdale, por lo menos te sentirás bien contigo mismo y le darás una lección.

    ResponderResponder
  3. Pues yo creo que tú eres un profesional, ante todo y tienes que mostrarte como tal. Por tanto, y como dice mi padre en muchas ocasiones pregúntale “¿no nos haremos daño?” y haz lo que debas con la mayor profesionalidad y frialdad que puedas.

    Recuerda, eres mejor que esa persona.

    ResponderResponder
  4. En uno de los recientes capítulos de redes, hablaban de tomar decisiones, y altruismo (quizás lo del altruismo era en otro). El asunto es que yo aprendí dos cosas (aprendí más, pero ya las olvidé): tomar decisiones cuando uno está cansado no es aconsejable, y no hay que gastar energía en tomar decisiones que no tienen importancia. Quizás hacer el favor requiere menos energía que decidir si hacerlo, en ese caso hazlo.

    ResponderResponder
  5. Seguramente tampoco será plato de su gusto el pedirte ayuda. Quizás sea el momento de echarle un cable y demostrarle quién vale aquí. Este tipo de acciones a veces son más esclarecedoras que un puñetazo in tha face y te sentirás de puta madre.

    ResponderResponder
  6. La desoladora sensación de sentirte gilipollas es mucho peor que la amarga sensación de sentirte un cabrón.

    Espero haberte ayudado,

    ResponderResponder
  7. Bah, a mi sin saber de quién se trata no me mola, Ponzonha :D .

    Pero vamos, lo mío es el rollo karma, me encanta ayudar y si no se ve recompensado por la otra persona, peor para ella, mi conciencia me dice que he obrado bien y con eso me basta y sobra.

    ResponderResponder
  8. Sabes de sobra que vas a acabar ayudando a esa persona, por varias razones, la primera porque tú sí que eres un buen tipo, porque vales muchísimo más que ella, porque eres un profesional en tu campo, te vas a sentir bien contigo mismo al hacerlo, demostrándole quien está ahí por méritos propios y quien sabe mucho más del tema; aunque en el futuro te haga sentir como un gili por haber perdido tu tiempo en ayudarla si te vuelve a traicionar, que sabes que lo hará.

    ResponderResponder
  9. Qué suerte tienes, yo tengo angelito_1 y angelito_2.

    Ayúdale.

    ResponderResponder
  10. @megateto: Se dice el pecado, no el pecador.
    Bueno venga vale, está bien.
    Habrá ayuda… a la japonesa. Voy a ser tan sincero y profesional que va a flipar con la cantidad de información que va a recibir. Tardará días en leerla entera [insertar sonrisa maliciosa aquí].
    Gracias por ser tan majetes ;-)

    ResponderResponder
  11. @Ponzonha: Es lo mejor que puedes hacer.

    ResponderResponder
  12. Como diría Fernando Fernán Gómez “¡¡¡A LA MIERDA!!!”.

    ResponderResponder
  13. ayudale si esta en tus manos

    ResponderResponder
  14. Es mejor sentirse cabrón que sentirse gilipollas. Garantizado con calidad Henkel.

    ResponderResponder
  15. Se retorcido… Hazle ver que le ayudas, pero dale informacion falsa que a la larga le hunda vilmente… Mientras mantenle cerca, que ya se sabe que a los enemigos cuanto más cerca mejor xD

    ResponderResponder
  16. Veo que ya has tomado una decisión, yo depende del odio que le tenga le ayudaría o no.

    La mayoría de las veces lo haría con una bala en la recamara, la próxima vez que haga el gilipollas le diría:

    “Tio, después de esto la próxima vez que necesites ayuda te va a ayudar tu puta madre” Alto y claro para que los demás lo oigan. Mano de santo.

    ResponderResponder

Leave a Reply