Crisis, pero de Valores.
Voy a ponerme un poco serio.
En menos de quince días han ocurrido dos sucesos verdaderamente atroces: las violaciones grupales de dos niñas. Del segundo caso no me voy a pronunciar, porque todavía no ha trascendido mucho, por eso me centraré en el primer caso, del que hay bastante más información disponible (el de Baena).
Como siempre, vayamos por partes:
Seis chicos violan (presuntamente) a una niña de 13 años. Las edades de los agresores (de momento presuntos, pero no me voy a repetir) están entre los 13 y los 21 años. Además uno de ellos es discapacitado. ¿Qué pinta un chaval de 21 con unos niños de 13? Ahí encuentro el primer problema. Estoy de acuerdo que en los grupos siempre hay uno que manda y el resto le hacen caso, todos lo hemos hecho alguna vez, pero que unos niños se mezclen con un hombre y que para encima participen en un suceso tan repulsivo me hace reflexionar. Dejando a un lado que el de 21 no tiene perdón de Dios, ¿Tan grande es la presión grupal como para que los más pequeños también se apunten? ¿Dónde está la compasión de estos hijos de puta? Y más importante aún ¿Dónde están sus padres? ¿Dónde están los padres del niño deficiente mental?. Yo comprendo que a ciertas edades se esté loco por meter, pero afortunadamente somos una especie que ha desarrollado un comportamiento social para poner coto a los instintos. Obviamente ese comportamiento social está trastocado en esta banda.
Al parecer, la niña no se resistió porque la amenazaron con divulgar un vídeo en el que salía ella mantienendo relaciones sexuales con uno de sus agresores. Repetimos el primer dato: la niña tenía 13 años. ¿Qué pinta saliendo en un vídeo follando con esa edad?. Evidentemente había cometido un error, pero ¿Tan fuerte era su vergüenza como para no resistirse a ser humillada de esa forma? En caliente no se resistió, ¿Pero por qué esperó dos días para contarlo?. Y volvemos a lo de antes ¿Tan hijosdeputa eran los otros como para chantajear de esa forma tan vil?.
Y llegamos a la parte más increíble del asunto, que apenas ha salido en los medios, la de la mujer que fue testigo del suceso pero que prefirió esperar seis horas hasta contárselo a su marido antes de avisar a la Policía. Vamos a ver, ¿Están violando a una niña pero hay que pedirle consejo/permiso al marido primero? ¿Es procesable por denegación de auxilio? ¿Esta señora prefiere tener al marido tranquilo antes que tener su conciencia tranquila?.
Es evidente que un grano no hace granero y que estos sucesos son excepciones en un país de 4×10⁷ habitantes (afortunadamente), pero creo que merece la pena hacer una reflexión sobre lo ocurrido. Y no me estoy refiriendo a lo de bajar la edad penal, que es lo único que se les ha ocurrido a los cortos de entendederas (políticos a la cabeza). No, la cárcel, el castigo no atajan la raíz del problema. Si acaso detendrán a algunos, pero no a todos. No. Hay que preguntarse qué ha fallado para desembocar en esta situación y tratar de poner remedio.
Lo más fácil es echarle la culpa al gobierno, por haberse ido cargando poco a poco la enseñanza con su obsesión por reducir el fracaso escolar a base del todo vale. Pero eso sería quedarse en la superficie. El problema en mi opinión es mucho más grave, porque la educación de una persona no debe ser jamás responsabilidad exclusiva de la sociedad. En este caso es obvio que la pandilla de delincuentes es un fallo de la sociedad, pero también lo son los padres que ven como algo normal que una niña de 13 años “esté ya en el mercado”, los padres de unos niños de 13 años que no saben con qué compañias andan sus hijos y la mujer adulta no llama a la policía si no ha hablado previamente con su marido.
Estamos ante un problema de valores, de distinguir lo que está bien de lo que está mal, de saber lo que es correcto de lo que es incorrecto. No tengo fe ni en los políticos, ni en la Iglesia, tengo fe en la gente normal, de Bien, trabajadora y con un mínimo espíritu crítico. Lamentablemente me temo que estamos solos…
28 Respuestas a “Crisis, pero de Valores.”
Exprésate aquí:






El 21 de julio de 2009 a las 16:34 dijo:
Miedo me da ser el primero, pero al lío:
Estoy de acuerdo contigo, pero quiero matizar unas cosillas.
No creo que un motivo para el salvajismo de la juventud sea el tema de la educación en las escuelas en tanto a que facilitan que se pase de curso sabiendo menos de la mitad de los temarios. Y no lo creo porque analfabetos hay desde siempre y no por eso son más salvajes que el resto. El problema no es de cultura, sino, como indicas, de principios y de educación (espero haberme explicado).
Por otra parte, los padres son, sin duda, responsables de esa educación. Un padre (entiéndase padre como figura y no como género, que si no la liamos) debe estar al tanto de lo que hacen sus hijos y, por supuesto, responsabilizarse de que su hijo comprenda lo que significa vivir en sociedad. No vale eso de que “se lo eneñan en el colegio”. Los valores morales se aprenden en casa, y eso es así. ¿O acaso no es ahí donde todos hemos aprendido a ser personas?.
¿Es adecuado tocar la ley? No lo sé. ¿Ataja el problema? Desde luego que no. El problema radica en que cuando esto ocurre, no se puede hacer nada con los menores por que, paradojas de la vida, los ampara la ley.
En cuanto al tema de los políticos, esos son harina de otro costal, muchacho.
El 21 de julio de 2009 a las 16:59 dijo:
@El Tabernero: Creo que la frase la escribí mal entonces, cuando digo lo de la educación, tendría que haber escrito “lo fácil sería” en lugar de “lo fácil es” para indicar que eso puede parecer, pero que no es la razón. Aun así, creo que una juventud que ve que se pueden obtener resultados sin esfuerzo es una juventud mal educada.
En cualquier caso, como digo en el post, la responsabilidad de la educación no recae exclusivamente en el estado.
El 21 de julio de 2009 a las 17:53 dijo:
Los padres, en términos generales, son idiotas. Así como os lo cuento. De cada par de ellos medianamente normales hay 10 retrasados mentales y lo digo con todas las letras.
Para llegar a esta conclusión me avalan todos mis años de trayectoria laboral.
Cuando trabajé de camarera los papás entraban con sus niños en el bar y, mientras ellos tomaban café, los niños cerraban y abrían los congeladores, aplastaban los helados, tiraban los palilleros, sacaban todas las servilletas y tocaban los cojones de otras mil formas con el beneplácito de sus padres que no les decían ni mú. Estoy hablando de que no son hechos aislados, era lo habitual y he trabajado en hostelería muchos años.
Trabajé de dependienta en una tienda de muebles y, mientras atendía a los amantísimos ultramegamodernos padres del siglo XXI, los nenes se metían en los armarios, cerraban y abrían puertas “dulcemente”, enredaban en mi mesa y en el ordenador, dejaban los caramelos y chicles chupados dentro de los cajones de las habitaciones expuestas, se subían a los somieres,…en fin….
Después, trabajando como maestra infantil, he visto y vivido de todo: unos padres indignadísimos porque su niño de 2 años no sabía los colores en inglés y ya llevaba conmigo muchos meses; una madre que, al escaparse su hijo de 4años de la fila de su seño, lo escondió tras de sí para que la maestra se volviera loca buscándole y después humillarla en público diciéndole que no estaba cualificada; y mil cosas más pero no os voy a aburrir.
Así que son los padres los que son de patada en la boca. Y os repito que no son situaciones aisladas, son muy frecuentes
El 21 de julio de 2009 a las 17:58 dijo:
@Nuria: Lo peor es que cuando me toque como padre darle un soplamocos educativo a un hijo seré tachado de maltratador.
El 21 de julio de 2009 a las 18:16 dijo:
…y ¡ojo, que no te quiten la custodia! En mi opinión estamos confundidos: el problema no es de los niños o jóvenes de estas últimas generaciones (ellos son la consecuencia), sino de los padres que rondan ahora la cuarentena y los 50 años. Ahí, ahí es donde empezó a joderse el invento. Si luego ya, la mierda de sistema que nos dirige actúa como lo hace, pues apaga y vámonos y suceden cosas como las que has comentado en tu entrada.
Las causas son muchas pero la principal es la ausencia de valores, como bien habéis apuntado, y el individualismo aburguesado en el que vivimos.
El 21 de julio de 2009 a las 18:20 dijo:
Una solución para lo que apunta Nuria es aquello por lo que ya grité en el desierto. A ver, si uno tiene que pasar un psicotécnico para conducir un coche o usar un arma, ¿por qué debe ser diferente para ser padre o para conservar los hijos? Carnét de padre por puntos YA
El 21 de julio de 2009 a las 18:31 dijo:
Es evidente que en todos estos sucesos atroces (y que ya se encargan en el programa de Ana Rosa de hacernos una lista de los mas recientes) existe un problema de educacion y no una patologia o un claro rechazo por las normas de la sociedad.
El problema de educacion podria resumirse en una absoluta falta de asertividad y capacidad emocional para comprender el sufrimiento de otro ser.
Lo podemos ver en todas las franjas de edad y en todos los estratos sociales. Gente con una incapacidad absoluta para ponerse en el lugar de otros y ni remotamente comprender las motivaciones de los demas. Prima el “yo” gracias, y mas que nunca, a una sociedad en la que todo capricho ha sido asequible para cualquiera y la frustracion en vez de formar parte de un proceso psicologico natural ha sido un objetivo a erradicar.
El 21 de julio de 2009 a las 19:39 dijo:
No podría estar más de acuerdo con estos comentarios. No hay mayor error en la educación de una persona que ser permisivo, que dar caprichos y tratar de imponer la voluntad paterna mediante un diálogo que lleve a la típica figura del padre/colega. No, esa es la gran mentira de los pedagogos (una profesión que no comprendo), la mentira que nos vendieron y que triunfó después de la transición porque todos los nuevos padres recordaban como un trauma la educación estricta y dura recibida. Otros, solo eran imbñeciles y siguieron la corriente.
Estoy seguro que muchos de los que aquí escriben y leen recibieron un azote, un tortazo o una bronca en condiciones y fueron respondidos en múltiples ocasiones con un “porque lo digo yo y punto” a sus exigencias pueriles. Y estamos bien construídos mentalmente, ¿no?. Pues que dejen que criemos a nuestros hijos como nos salga del cipote y si no quieren darle un soplamocos educativo a sus vástagos, allá ellos. Nosotros educaremos a esa parte de la sociedad que corregirá los errores de otros.
El 21 de julio de 2009 a las 20:54 dijo:
Acabo de escribir un post al respecto, así que no me extenderé. Sólo decir que no puedo estar más de acuerdo con el post y los comentarios. El de Benton es especialmente acertado y el de Nuria muy interesante como maestra de infantil.
El 21 de julio de 2009 a las 21:10 dijo:
Te voy a dejar un comentario Doc.
Yo vivo en una población por la que (por motivos que no vienen a cuento) desde los 80 se lleva manejando una cantidad ingente de dinero. Todo el mundo tenía dinero, la privatización de Endesa convirtio a muchos inútiles en semiricos, y la bonanza económica llego a casi todos lugares.
Debido a esos factores, la mayoría de crios de mi edad han tenido todas y cada una de las cosas que deseaban. Mis padres por contra son algo mas estrictos.
Casas enormes, BMW, Mercedes, Porche Cayenee… Hoy todo el mundo esta mimado. Casi todos mis amigos tienen coche o moto, vacaciones a porrillo…y mas de uno no hace nada, recalco NADA, ni estudiar ni trabajar; ir con el coche, y petarla mil… que serán dentro de unos años.
Pero los que no tienen dinero, se han endeudado y a petarla mil, ¡alegría!
Hace tiempo que mis amigos de la infancia empezaron a fracasar, hoy la mayoría están sin trabajo ni nada que hacer… pero con coche y fiestas a porrillo, que hace nada fueron fiestas de Julio y allí no escatima nadie, todos reyes.
Dentro de poco todo esto se irá al traste, tanta mierda no puede quedar enterrada. En cuanto los padres no esten no se que va a pasar.
Saludos
El 21 de julio de 2009 a las 21:26 dijo:
Tener contacto con una persona dedicada a la educación de nuestros niños provoca auténtico terror. Empiezan a contar historias de lo que permiten los padres a sus hijos y dan ganas de retirar custodias a todo trapo.
El 21 de julio de 2009 a las 23:25 dijo:
Yo no quiero irme mucho del tema, pero, ¿el hecho de que estas cosas suelan suceder cerca de las costas y más concretamente de Despeñaperros para abajo es una coincidencia?
El 21 de julio de 2009 a las 0:15 dijo:
Megateto, sólo te diré que estoy del famoso “….Tú, hijo, no pegues pero si te pegan…, tú te defiendes” hasta el moño.
O la versión última que he escuchado recientemente (cada vez más radical y cruda, tal como se va deteriorando el sentir colectivo) : “Tú no pegues pero al que te pegue, le arrancas los ojos”.
Pues eso.
PD. Perdón por ser reiterativa pero me tocan la fibra estas cuestiones.
El 21 de julio de 2009 a las 1:12 dijo:
La verdad es que poco puedo aportar a estas alturas, más o menos, todo se ha ido exponiendo, y estoy de acuerdo con la mayoría, ¿qué pensaran los padres de los nenes de 13 que han participado en semejante acto? puede que le digan a su vástago que tiene que ir con ojo, que la próxima violación o acto similar tiene que darse prisa, que enseguida empieza a ser responsable penalmente hablando, que ahora se ha librado por un tecnicismo. La ley del menor debe ser reformada y endurecida, debería incluir algún tipo de sanción a los padres irresponsables, que no es la solución pero quizás fuese un buen comienzo, a parte de cambiar el tipo de enseñanza y esas cosas. Pero lo verdaderamente fundamental es que se cambie el modelo educativo en casa.
Para terminar, las aportaciones del amigo Benton, no podrían estar más acertada y como final @Nuria for President.
El 21 de julio de 2009 a las 1:20 dijo:
@ElGekoNegro: con el frío que hace allá arriba cualquiera se la saca en mitad de la calle. Aunque bueno, según el INE, en Andalucía hay una violación por cada 25 812,1246 personas. La media de España es 31 485,7962, y, por ejemplo, en Castilla y León, es una por cada 34 504,0676 personas; así que lo mismo aguantáis vosotros mejor el frío que nosotros el calor.
Por cierto, conozco un partido que lo mismo te gusta.
Sobre el post (que es de mala educación comentar y no decir nada de él) pues cómo no, de acuerdo, aunque no se me ocurre mucho más que aportar.
El 21 de julio de 2009 a las 8:55 dijo:
@ElGekoNegro: No te olvides de lo que suele pasar hacia la costa de Levante, que son de cerilla fácil.
@C.Murnau: Es fácil saberlo, no se explican cómo sus angelitos han podido ejecutar tamaña atrocidad. Como si lo oyera.
El 21 de julio de 2009 a las 12:43 dijo:
Endurecer las penas, modificar la ley del menor, crear mejores centros de internamiento, aplicar la cadena perpeua, o la pena de muerte cuando no nos parezca suficiente la anterior no van a solucionar nada. Esas son medidas que se toman cuando no se quiere solucionar el problema que nos ha llevado hasta aqui.
El 21 de julio de 2009 a las 14:29 dijo:
El problema es la educación, la que se recibe en casa, la que te dan tus padres. Pero la solución actual en mi opinión es la educación por parte de la sociedad, y no solo de los niños, de los padres también. Porque veo un grave problema muy difícil de solucionar.
¿Qué tipo de padre será uno de estos niños que, por muy violador o asesino que sea, siempre tendrá derecho a tener un hijo y educarlo a su imagen y semejanza? ¿Por donde se rompe este círculo?
Muy complicado, la verdad, porque la mayoría de los padres son reacios a reconocer que se han equivocado en la educación de sus hijos.
El 21 de julio de 2009 a las 22:17 dijo:
4xE7 = 40.000.000
4xE6 = 4.000.000
El 21 de julio de 2009 a las 0:40 dijo:
@Mario: Joder, crisis de valores… ¡Numéricos! Gracias, lo corrijo ahora.
El 21 de julio de 2009 a las 20:22 dijo:
@Nuria:
“Tú no pegues pero al que te pegue, le arrancas los ojos”.
¿Que de malo hay en eso? (Aparte de la exageración). Yo aprendí esa filosofía por el lado duro, es decir, siendo apalizado, ahora lo llaman bulliying, hasta que se me hincharon las pelotas, literal y figurativamente, y empecé a repartir justicia por el expeditivo método de la venganza.
Ahora, 30 años más tarde, soy un tio equilibrado, que no se mete en problemas pero que no dejan que le pisoteen, desde hace más de quince que no uso la violencia física.
Esa filosofía bien encarrilada puede llevar a que más de un niñato de “bullieadores” se lo piense más de dos veces antes de causar una burrada… y no estoy de hablando de adultos pegando a niños si no de una buena pelea entre pares.
Mi padre no me habló por una temporada por meterme en una pelea en la cual los dos salimos bastante perjudicados, razón, el chaval dijo que mi hermana era una gilipollas… no me habló para guardar las apariencias, pero no olvidaré la sonrisa que me dedicó cuando el padre del contrario abandonó mi casa después de la bronca.
¿Resultado? Los dos contendientes acabamos siendo amigos por que después de lapelea empezamos a respetarnos el uno al otro.
¿Estoy a favor de la violencia? En estos casos, y en otros,, nunca estaré a favor de la violencia gratuita, pero siempre estaré a favor de la legítima autodefensa.
@Nesta: Amen.
El 21 de julio de 2009 a las 3:12 dijo:
Doctor Mapache, precisamente esos niños que te apalizaban son la clase de niños cuyos padres les inculcan esa “loable máxima” desde su más tierna infancia.
¿Qué hay de malo en eso? Todo. El enfoque fundamentalmente, aparte de la agresividad verbal. Al niño se le condiciona a pensar en sus congéneres como potenciales rivales, se educa su cerebro a estar en un estado de alerta, a no relajarse, a no ver a los demás como compañeros y a no respetarlos. La ley de la jungla.
¿Qué tipo de conflictos crees que puedan tener pequeños de 3, 4 o 5 años como para que ningún padre vea la necesidad de recomendarle a su hijo algo parecido?
Como en todo siempre hay dos enfoques, siempre dos maneras de hacer las cosas: con refuerzo positivo o negativo. Si quieres enseñar a tu perro a que no se suba a tu sofá tienes dos maneras de hacerlo: cada vez que se suba le das un palazo. Después de partirle el lomo unas veces, aprenderá a asociar el sofá con el hostión. O puedes recompensarle con una galleta cuando esté cerca del sofá pero en el suelo.
De las dos formas va a aprender, son ambas efectivas pero…, por el bien de tu perro, ¿ cuál te parece mejor?
Nuestros hijos, por cojones, tienen que vivir en sociedad. Tenemos dos maneras también de presentársela: como algo hostil donde hay que sobrevivir porque los demás han nacido expresamente para venir a joderme o como algo que me va a reportar muchas satisfacciones como amigos, juego, compartir… Sólo que aquí no ocurre como con el sofá del perro y el conjunto social exige, para una sana convivencia, individuos equilibrados, con una visión de conjunto, de sentirse integrantes de una realidad colectiva.
Si la máxima fuese “Respeta a tus compañeros. Ponte en el lugar del otro para que sepas lo que siente.” , si los padres hiciesen eso (EDUCAR) te puedo asegurar que no habría necesidad de barajar la idea de arrancamientos de ojos. Seguiría habiendo venaos, pero muchísimos menos; el mismo colectivo (clase, grupo…) le mostraría su rechazo porque estarían condicionados por la socialización, que es la que les brinda la “recompensa” (amigos, juego, compartir, conocer…).
¿Sabes lo que hace esa premisa, la de “si te pegan, pega”? Educar individuos desconfiados, antipáticos, continuamente a la defensiva que, aunque no vayan a hacer uso nunca de la violencia, se convertirán en adultos gruñones, envidiosos, interesados, con nivel nulo de empatía, que siempre piensan mal porque así piensan que van a acertar más… Y, por desgracia, te acabo de describir la cruda, egocéntrica, individualista y puta realidad en la que nos movemos.
El 21 de julio de 2009 a las 9:37 dijo:
@Nuria:
Buenas,
Estamos entrando en el terreno de lo concreto, me gusta.
Dices: ¿Qué tipo de conflictos crees que puedan tener pequeños de 3, 4 o 5 años como para que ningún padre vea la necesidad de recomendarle a su hijo algo parecido?” Y yo contesto ninguno, a esas edades estoy de acuerdo contigo en que los valores a aprender son bien diferentes. Compartir, respetar, enseñarles causa y efecto, a no hacer lo que no te gustarían que te hicieran….
Yo por lo que abogo es por enseñar a defenderse, y eso es a más altas edades, no sabría decirte exactamente cuales pero la barrera 8-10 me parece un buen comienzo.
En cuanto al enfoque estoy de acuerdo contigo, mucho mejor el positivo (como habrás podido leer en mi post yo dije “no estoy de hablando de adultos pegando a niños si no de una buena pelea entre pares.”, y con pares me refería a niños de la misma edad.
Respecto al párrafo de vivir en sociedad también estoy de acuerdo contigo.
Pero en el que no estoy de acuerdo es en el último, repito lo que dije antes, estoy hablando de defenderte ante niños que YA son lo que describes y un niño que no sale de la espiral de recibir violencia se convierte también en gruñón, envidioso, interesado, con nivel nulo de empatía, pensará mal, tendrá la autoestima por los suelos…. por que seamos sinceros la mayoría de chicos que son “bullyeados”, ya tienen algunos problemillas, el más el de autoestima (los chavales son así de crueles, solo se meten con los más débiles).
Repito lo que dije: “¿Estoy a favor de la violencia? En estos casos, y en otros, nunca estaré a favor de la violencia gratuita, pero siempre estaré a favor de la legítima autodefensa.” A mi hija no la enseñaré nunca a atacar, la enseñaré los valores que tú bien dices en tu comentario, pero sí que la enseñaré a defenderse y recalcaré bien a defenderse.
Te voy a poner un ejemplo claro, he estudiado, estoy estudiando, artes marciales, un maestro de los que tuve nos enseñó este saludo “Estas son mis manos, te las muestro abiertas en señal de amistad; pero si atentas contra mi familia, mis amigos, mis posesiones, mi honor, contra mí mismo… estas, son mis armas”. Esta es la filosofía aplicar, Y cuidado, hay que enseñarles a usar esto como ÚLTIMO recurso, no a la primera de cambio.
Podría contar un montón de anécdotas respecto a esta filosofía pero eso, si queréis, lo puedo dejar para otro momento y otro lugar.
Hay una diferencia entre si te pegan pega y entre tú primero a cualquier precio, que es lo que se está enseñando actualmente.
El 21 de julio de 2009 a las 12:10 dijo:
Aunque a priori no lo parezca, compartimos criterios. El problema del lema en cuestión está en la forma, en la intencionalidad, en la connotación que encierra esa manera de transmitir el mensaje. En que el niño capta las ideas de manera literal, le hace falta una madurez de la que aún carece para entender la “legitimidad” de ese mensaje.
En educación los mensajes han de ser concisos: con “Respeta” no te vas a confundir nunca pero con la otra frasecita sí porque se te va a ir de las manos. Otra cosa es el ejemplo que has señalado con respecto a la filosofía de las artes marciales. Pero la sabiduría que entraña el enfoque de la defensa personal es más complejo que reducirlo a “si te pegan, pega”.
De hecho es uno de los talones de Aquiles con los que nos encontramos en el aula porque esa legitimación malentendida del uso de la agresividad nos dificulta muchísimo el proceso de socialización.
Me resulta difícil hacerme entender más allá de como lo he hecho. A veces lo que entendemos como más claro, más evidente, lo que mejor tenemos interiorizado es lo que nos presenta mayor complicación a la hora de defender verbalmente. (O simplemente sea una falta de recursos por mi parte, lo siento).
El 21 de julio de 2009 a las 15:39 dijo:
Srta. Nuria.
No se preocupe, si se explica usted como un libro abierto
NO es incompatible lo que usted dice con lo que yo digo, es más, se complementa. ¿Difícil? Claro, también es difícil hablar de sexo y hay que hacerlo. Por eso dije que las edades para enseñar eso deben ser más altas, para estar seguros que se comprende.
Aunque a pensándolo la analogía del sexo puede venir bien a este tema, a ciertas edades hablas de la razón de que los niños tengan colita y las niñas no, a otras edades hablas de besos y caricias y a otras de condones y ETS. Aquí lo mismo. Diferentes edades, diferentes enfoques pero uno debe TRATAR este tema y enseñar a sus hijos que en algunos casos es mejor devolver el golpe. Y te lo digo por experiencia, mi autoestima subía enteros cuando veía que podía hacer algo al respecto.
Y ojo, muchas veces la seguridad hacía desistir al contrario.
Si te pegan, pega,,, es correcto, la autodefensa no es una legitimación malentendida del uso de la agresividad, es el ÚNICO uso legitimo de la violencia. Y cuidado, proporcional, no porque te hayan dado una colleja revientes al otro con una barra de acero. Ahora bien es en la simplificación del concepto donde se puede causar más daño, y al ejemplo de arriba me ciño y creo que eso a lo que te refieres al decir que está mal.
Corrijeme si me equivoco.
El 21 de julio de 2009 a las 6:16 dijo:
me presento soy pety y tengo una nena de siete y un varon de un año .la vrdad es q me dedico entera a ellas y puedo decir q a mi nena hasta hoy no conoce lo q es una paliza como la q estoy acostumbrada a ver en otros niños y muy cercanos a mi . le enseñamos valores ,resspetos a sus semejantes y muchos mas y la verdad es q se cria con una dulzura y una personalidad intachable pero le temo a la adolescencia de hoy me da miedo largarla a la sociedad en la q vivimos.Yo pienso q la educacion de los niños se rige en casa q depende de cada uno de nosotros como salgan los chicos ,la flia lo es todo,despues seguir por el colegio y tener una buena autoridad y vigilancia en los colegios secundarios luego salir con la sociedad,la politica,etc,etc .pero el problema habra q arrancarlo de raiz como bien dicen muchos .(de mi bebe no hablo mucho porq es chiquito tvia y lo estoy formando) pety
El 21 de julio de 2009 a las 6:28 dijo:
@mickeley: te cuento q va a pasar?vas a ver a muchos de ellos caer desde esa sima y es lamentable
El 21 de julio de 2009 a las 15:14 dijo:
[...] Estamos en un país con 4 millones de parados, con una economía que no se sostiene, con una crisis de valores como un piano y con una clase política más preocupada de sus culos que del Pueblo Soberano. De [...]