Lo que he descubierto de aquí gracias a mis vacaciones.

Ojo, este post contiene generalizaciones extrapoladas a partir de casos concretos. Ya sé que ni tú, ni tus amigos ni tu familia son así.

Pues sí amigos, muchas veces hay que salir fuera para conocer mejor a los de dentro. Durante los últimos veranos de vacaciones en el extranjero he ido dándome cuenta de algo que a muchos puede que les sorprenda (y a otros, ofenda):

Los españoles existen como grupo homogéneo y diferente de otras nacionalidades.

Sí, queridos lectores, no sé si España existe, pero de lo que estoy seguro es de que los españoles sí. Puede que seamos un país con una variedad increíble entre las diferentes regiones, con diferencias mayores incluso de las que existen entre algunos países. Sin embargo, hay una serie de rasgos que nos diferencian de los demás. Veamos unos pocos…

  1. El rotulador indeleble: Ya sea en la catedral de florencia o en el puente en el que se mató Lady Di, siempre acaba apareciendo una pintada de un español para recordar al mundo entero que estuvo allí y de dónde vino. En eso nos imitan los italianos y los latinoamericanos, pero apenas se ven ingleses, franceses y, desde luego, nórdicos. Desde Cambrils a Cádiz, desde Aguilar de Campoo a Elche, desde Irún a Ciudad Rodrigo, parece que en nuestra piel de toro se lleva lo de comprar el edding en el aeropuerto.
  2. El nuevo rico: Ya he hablado del tema antes, así que no me extiendo. Sin embargo, mucho me temo que los nuevos ricos españoles se comportan (y visten) de manera muy similar. Si ves a un patán vestido con un polo de Ralph Lauren, con el pelo engominado (incluso a 40º de temperatura) y mirando el móvil sin reparar en los Boticelli colgados en los Ufizzi lo más probable es que sea español. Esto es tan verdad como que si ves a un señor con sandalias y calcetines lo más seguro es que sea anglosajón.
  3. El amor por lo nuestro: Imaginaos el panorama, una tienda de una hacienda agrícola toscana, venta directa de vino y aceite en medio de un pueblo turístico. Pues bien, los españoles solemos entrar, mirar y salir hablando de los Rioja, del aceite de Jaén, de un Ribera de Duero o del Txacolí. A veces compramos, pero siempre pensando en que estamos cometiendo una traición.
  4. Dar la nota: Algo tenemos que somos de los pocos que damos la nota sobrios. Es verdad que los británicos, los alemanes y los rusos lo petan borrachos, pero sobrios, sobrios arrasamos los españoles. Nuestra capacidad para hablar a voces en todas partes nos delata. Curiosamente, poco importa que sea en castellano o en cualquier otra lengua cooficial, se nos oye a la legua en iglesias, plazas, museos y restaurantes.
  5. El jamón: Dada una delicatessen cualquiera, un español siempre la comparará con el jamón, para que justo después otro mencione a su prima de EEUU, la que lo tiene que meter de contrabando porque se lo quitan en la aduana.
  6. El cotilleo: Esto es increíble, pero es cierto. En 2006, estando en la Rue Rivoli parisina, acordonaron un hotel por amenaza de bomba. El ejército montó unas barricadas tremendas y sacaron fusiles descomunales. Pues bien, todo el mundo huyó de la zona, excepto un grupo de una docena de personas que mirábamos al hotel por si acaso saltaba por los aires. Al cabo de unos momentos, todos nos dimos cuenta de que hablábamos castellano, erámos seis grupitos de asturianos, extremeños, vascos, madrileños (2) y manchegos. Nos reímos de la situación, pero no nos movimos hasta que no se descartó la amenaza.

Podría añadir alguna más, pero considero que ya es suficiente para hacerse una idea, nos guste o no, a los españoles se nos distingue muy bien fuera de casa.  El resto os lo dejo para vosotros en los comentarios…

18 pensamientos en “Lo que he descubierto de aquí gracias a mis vacaciones.

  1. Los españoles somos lo peor, y digo somos.

    Todo lo que has dicho lo has clavado, quizás te haya faltado (aunque se puede catalogar en el punto 4) que si un español visualiza un compatriota, empieza a gritarte enfervorizado preguntándole de donde es, por no hablar de cuando un malagueño descubre a un paisano, se puede escuchar en un kilómetro a la redonda “Málaga la bella”.

    Y te faltó decir, aunque para Italia no sirve (porque ellos andan por el estilo), es que en España hacemos de la picaresca un arte. Y todo lo que podamos robar o hacer gratis (habiendo que pagar) lo hacemos sin dudarlo.

  2. El primero no lo se, pero el resto los considero fidedignos, aún así deseo apuntar una cosa antes de que la cosa se desmadre.

    No fuí yo el que dijo: “Si alaga a Inglaterra es inglés, si ama a Francia es francés y si odia a España, español”. Somos una raza muy curiosa, ciertamente, pero en todos sitios cuecen habas.

    Por ejemplo, mi hermano viajo a francia, sintiendose realmente incomodado por el nivel de fuerzas del estado que encontró, e Italia le pareció super chabacana a nivel de carreteras y de mentalidad. De Grecia mas de lo mismo.

    Tenemos unos políticos que dan vergüenza (como muchísimos otros paises), un nivel de profundización en tecnología que da pena, chupopteros a mil… pero por ejemplo censura en los videojuegos o leyes extremadamente transgresoras de la privacidad.

    No morimos por exceso de trabajo como en japón, pero somos demasiado cutres; no tenemos tanta fama de alcohólicos como los ingleses, pero tampoco somos abstemios; no tenemos una educación pública como la de los estadounidenses, pero no es en absoluto perfecta…

    Con esto quiero decir que el país perfecto simplemente no existe. Cuando tenía por costumbre leer la basura de menéame, te encontrabas con un montón de julais que se dedicaban a endiosar el mundo civilizado en el que no está España, y el mundo civilizado no existe. No somos lo peor, simplemente somos un poco mas malos que algunos, pero mejores que otros; por ahora.

    Aún así esto de generalizar es un poco puta mierda.

    Saludos

  3. No seremos el peor de los paises pero viajando por Europa los peores sin duda nosotros solo comparable a algún redneck americano que tampoco viajan mucho, siempre la andamos liando por ahi y da un poco de vergüenza ajena (y propia que yo también la he liado alguna, lo reconozco)

  4. “mirábamos al hotel por si acaso saltaba por los aires”, jajajajaja, no me cuesta nada creermelo.

  5. ¡Que razon tienes!
    Es curioso ir a sitios como Londres, entrar en un supermercado y darte cuenta de que todo el mundo está comprando en absoluto silencio, y que cuando oyes a alguno pegando voces, te gires y veas a un grupo de españoles. Pero para eso tpco hay que salir fuera. Solo montarte en un metro/bus con un grupo de chavales.. la situacion es la misma.

    Y lo de esperar a ver si vuela el hotel o no, creo que estamos ya tan acostumbrados a los bombazos de eta y tal, que ya no nos sorprende nada que sucedan esas cosas, e incluso nos pica la curiosidad a ver que pasa.

  6. ¿ “extrangero”? :)

    Respecto a la descripción de los españoles en el extranjero estoy de acuerdo contigo en todo. Aunque parezca increible en lo de hablar alto y en lo del amor por lo nuestro nos ganan los griegos (por lo menos los que yo conozco). Eres capaz de identificar un grupo de griegos dentro de uno de españoles por que se les escucha incluso más que a nosotros.

    Aunque generalizar es siempre malo, en éste caso la has clavado.

  7. Yo lo que más noto es el nivel de ruido generado por los españoles. En cualquier bar, restaurante o similar, el nivel de ruido es radicalmente diferente entre si lo llenas de españoles, o de gente de cualquier otro lado. Hecho al estándar Luxemburgués de poder charlar en un restaurante o bar sin gritar, cuando voy a españa esto me choca un montón. Y lo más sorprendente es que durante 26 años, ni lo noté.

  8. Cuando fui a Verona, a la casa de Julieta, la pared del tunelillo para entrar estaba llena de notas y escritos declarando el amor a alguien. Todos muy currados, poesías originales y cosas de esas en muchísimos idiomas. Así que me empeñé en buscar alguno que estaba en español para comprobar que tal andábamos nosotros de cultura:

    Manolo, eres mi Romero.

    Indudablemente la mejor frase de todo el lugar (luego ya encontré algunas decentes pero esa fue a la primera). Con todo lo demás, si que me ha pasado y estoy de acuerdo con la mayoría de los puntos. Excepto lo del cotilleo, por suerte.

  9. jajajajaja buenisimo.

    Doy fe de lo de Dar la nota; recuerdo un amigo que me dijo que fue de viaje a no sé dónde; no sé si era en Rusia o que, pero vamos, estaban en una estación y de repente se oye en voz alta “¡acha! que noh hemoh equivocao de tren”; fue escucharles y mi amigo ya sabía que, no solo eran españoles, sino que eran Murcianos, que es para escribir un post aparte.

  10. Los extremos son malos, de todos es conocido. Así que menos apología del silencio XD. No hay nada más deprimente que el silencio y más cabreante que el vocerío. Un punto intermedio y todos tan contentos.

  11. Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas; creo que has hecho un retrato bastante bueno de la idiosincrasia del turista español, siempre refiriendonos a el comportamiento que más frecuentemente se da en nosotros cuando salimos de nuestra piel de toro (lo del cotilleo es genial).
    Lo que no comparto para nada, son algunos comentarios que dicen que somos lo peor, estoy seguro que habrá turistas mucho peores que los españoles, o por lo menos, cuando vienen aquí se comportan, muchas veces, de manera que deja mucho que desear.

  12. Lo de chillar en todos lados, si que es costumbre muy típica hispana, cuando estaba en Inglaterra pronto reconocía a mis compatriotas por eso.

  13. Yo el caso del turista medio español es simplemente falta de costumbre.
    Nos guste o no, hasta hace cuatro días la mayoría de los españoles no había pasado de los pirineos, como mucho a por toallas a portugal. Sin embargo, en los últimos años, el dinerito fresco del ladrillo que entraba a borbotones en las familias de clase media-baja españolas nos dió a todos la posibilidad de viajar y conocer mundo como los ricos.
    El problema está en que no tenemos costumbre y aún no nos sabemos comportar. Estoy seguro que algunas de estas cosas se pulirán con el paso de los años, sobre todo en lo referente a lo de dejarlo todo pintarrajeado alla por donde vamos, que no hay cosa que me ofenda más en este mundo.
    Desde hace años tengo una frase que siempre digo al ver pintadas de ese tipo “el nombre de los tontos aparece en todas partes”.
    Sin embargo está claro que por más tiempo que pase hay cosas que son inherentes al español y que dificilmente cambiarán, sirva como ejemplo lo del cotilleo.

  14. Me paso este post un amigo y la verdad que me he podido reir mucho, yo ahora mismo estoy viviendo en el extranjero (aunque llevo poco tiempo) y aun no me he encontrado ningun espaniol, pero cuando alquile mi casa y me dijeron que tenia que dejar los zapatos fuera por educacion lo primero que pense ( y una polla no vaya a ser que me los roben) hay cosas que se llevan en la sangre xD.