Reflexiones a cuenta de la nueva propuesta de ley de salud pública y el tabaco.

A estas alturas la maquinaria propagandística (sea del signo que sea) ya te habrá informado de la intención del Ministerio de Sanidad de prohibir fumar en todos los lugares públicos. A pesar de mi poca simpatía hacia la banda de mediocres que nos gobierna, me veo obligado a dar mi opinión al respecto de una propuesta que me encanta.

Estimados Hosteleros:

En los medios ya se habla de miles de bares cerrados por la bajada de clientes (fumadores supongo). Se habla del final de un modo de vida típicamente español, el de vivir en el bar rodeado de mierda (a saber: humo, papeles en el suelo, serrín, cáscaras). Pues bien, sólo comentar una cosa: yo no suelo frecuentar los establecimientos hosteleros en España. Digo en España porque en las últimas vacaciones entré en los bares y cafeterías italianos más de dos veces al día, porque me encantó tomarme Té Freddi en lugares agradables. Para una persona como yo, que me ducho todos los días y llevo la ropa limpia, meterme en un bar con fumadores es el mayor de los suplicios, porque supone llevarse pegado uno de los olores más desagradables que hay. Eso sin contar con los efectos negativos sobre mi salud. Lamentablemente para mí, a pesar de que me puedo poner muy pesado, siempre hay que ceder para que el fumador del grupo esté agusto, al fin y al cabo es un adicto y como tal, un pobre enfermo. Y cuando llego a casa, ropa a la lavadora y a la ducha, pensando que es la última vez que me ven el pelo en un sitio así (aunque sea mentira).

No dudo de que algunos fumadores no sean capaces de aguantarse y dejen de ir a los bares, pero estoy por apostar que por cada fumador que no va, irá un no fumador como yo.

Queridos fumadores:

Por favor, no se sientan ofendidos por este tipo de medidas. No es nada personal. Es sencillamente que su vicio, su adicción, es perjudicial no sólo para ustedes, sino para los que les rodean. Precisamente porque la salud es patrimonio del individuo, ustedes con la suya hagan lo que quieran, pero dejen en paz a la del resto. Ya sé que hay un montón de cosas más perjudiciales del tabaco, pero a diferencia de éste, las demás (coches, bolsas de plástico, CFCs) son males necesarios. Lo suyo es una adicción que es facil de dejar (si se sabe cómo). Además, seamos sinceros, gracias a su debilidad mental, el Estado (que al fin y al cabo somos todos) se embolsa unos cuantos millones de € al año que nunca vienen mal. Y no me mente la intolerancia por favor, porque su libertad y sus derechos acaban justo donde empiezan los de los demás y, lamentablemente, el humo del tabaco es de fuerte carácter invasivo. Conceptualemente, yo no pondría ningún impedimento a la nicotina inyectable o en pastillas, por ejemplo. Tolerancia la que tienen sus amigos, familiares y colegas no fumadores, lo comprenderá si algún día deja de fumar.

Nada más. Sólo felicitar a la Ministra de Sanidad por jugarse el tipo político con una ley que es necesaria en todo país avanzado que se precie.

¡Ah! Se me olvidaba, lo dicho anteriormente no es aplicable a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Su Presidenta ya se las arreglará para que allí la ley no se cumpla.

Sean buenos.

21 pensamientos en “Reflexiones a cuenta de la nueva propuesta de ley de salud pública y el tabaco.

  1. Voy a aprovechar para hacer spam de un artículo que escribí hace algún tiempo ( http://bocabit.com/sociedad/que-le-den-a-los-malos-humos.php ) y en el que había opiniones de todos los gustos. Sobra decir que estoy 100% de acuerdo contigo como no fumador.

    Me parece que la excusa de que cerrarán los bares está muy manida, porque al fin y al cabo si estás en un bar es porque buscas estar cómodo, en un lugar agradable bebiendo tu coca cola/cerveza/sidra o lo que sea, no respirando mierda.

  2. Yo estoy igual de encantado que tú o mas, pero lo que es de locos es que hace nada se sacó una ley que obligó a los hosteleros a adecuar sus establecimiento con parte de fumador y otra de no fumador. Muchos no se complicaron la vida y dijeron “fumadores a la terraza y no fumadores dentro”, pero otros tuvieron que hacer una inversión, que ahora no les sirve para nada. Y ojo, repito que estoy encantadísimo, pero el gobierno este no sabe ni donde tiene la cara.

  3. @Juananpol: Ésa es la única queja de los hosteleros que veo razonable. Porque esto es lo que había que haber hecho desde el principio. Aunque no dejo de pensar en lo que hubiera pasado si hubieran ido de cara a por todas. Aún así, en este caso el fin sí justifica los medios.

  4. Estoy con Juananpol, la primera ley la sacaron mal y a rastras, con demasiadas prisas sin saber por qué (supongo que para que España sea más como NY o Irlanda, pioneros en esto del antitabaquismo) y se dejaron muchos felcos.

    Si yo tuviese un bar y me hubiese gastado 15mil euros en su reforma para que en unos muy pocos años me digan que he tirado esa cantidad de dinero a la basura es como para liamr a hostias con los del Ministerio de Sanidad. Porque ahora si tocadeshacer algo o lo que sea vivirán con el miedo de que en dos ratos esta gente vuelva a cambiar de opinión, y no están los bolsillos como para ir en ese plan.

    Tenían que haber hecho, desde el comienzo, una ley totalmente antitabaco, ni bares ni leches. Yo a esta nueva ley no la termino de ver bien, a ver cuánto dura.

  5. Totalmente de acuerdo. Especialmente por lo de los “ciudadanos de la Comunidad de Madrid” enttre los que me incluyo para bien o para mal.

    Por cierto, cuidado con la ortografía de ese “bienen mal”… ^_^ sin acritud, eh?

  6. Por lo menos los de Madrid no se pueden quejar de la reforma, es que nuestra presidenta sabe más que los ratones coloraos.

    (Nótese la ironía)

  7. Ya me jode que la rubia meta mano. Pues suscribo tu artículo como “no fumador” punto por punto. Y si, lavo más ropa por el olor a tabaco que por otra causa.

  8. Nada más puedo añadir, que no sea lo que me alegra, ir poco a poco, viviendo en un país sin humo de tabaco.

  9. Totalmente de acuerdo con tu post, ponzonha, y doy la razón también a juananpol con el problema de los que ya hicieron reformas en su bar para adaptarse a la antigua (o nueva, porque mira que tiene poco tiempo) ley de tabacos en bares.

  10. A mi parecer cada hostelero se busca su propia clientela, y si ellos la prefieren “fumadores” es su problema. Yo no soy fumador y busco establecimientos donde esten libres de humos. El que se pasa horas en un bar, el 80% es fumador, y es ese 80% el que le da dinero al hostelero, y no el 20% no fumador que va a tomar una cerveza tansolo 2 veces a la semana.
    Si al comercio libre!

  11. Como fumador puedo decir que me parece correcto el no joder al prójimo, bien sea con humo u otros medios, aunque me da que dentro de poco tendré que ir al camello de mi barrio a pillarle tabaco… Todos pensarán: “pues te jodes y no fumes”, pero aunque fumar me convierta a los ojos de la sociedad en un ser despreciable, débil mental y el origen de todos los males de la humanidad, siempre que no moleste a los demás tengo el derecho de hacer lo que me de la gana conmigo mismo.

  12. Yo soy fumador y estoy deseando que llegue la ley que impida fumar en cualquier local público.
    En muchas partes de Europa ya está implantado y es genial (para todos).
    En cinco días en Alemania fumé 2 paquetes (estando todo el día de ocio) aquí hubiesen sido 5.

  13. Nunca me ha quedado claro si al estado realmente no le interesa que la gente deje de fumar, por todo el tema del dinero que se ingresan en impuestos y el que pierden en tratamientos. Las enfermedades asociadas al tabaco son el mayor problema de la sanidad pública, son las que provocan más muertes. Y sin embargo la solución no está en el hecho en si de aumentar las prohibiciones, si no en cambiar la mentalidad de los fumadores y los fumadores potenciales. La adicción al tabaco es una adicción mental a una sensación que crees obtener fumando un cigarrillo, la adicción a la nicotina no es tan fuerte como muchos fumadores queremos creer. No es que sea tan simple como no volver a fumar y punto, es que la verdadera adicción de los fumadores es la adicción a una sensación, no a la nicotina en si. Por eso cuando leo cosas como “Además, seamos sinceros, gracias a su debilidad mental” entiendo que lo haces para dejar clara una postura de superioridad, no porque realmente sepas de lo que estás hablando. Por supuesto que es cierto que mi libertad acaba donde empieza la de los demás, y nadie tiene porque tragarse el humo de nadie. Hasta ahí todos de acuerdo, y el fumador que no lo esté ya puede irse dando por enterado. Pero también lo es que la prohibición en si no hace que un fumador se plantee dejar de fumar, puede que evite que otros se enganchen por primera vez al ver que ya no es un hecho socialmente aceptado, pero en ningún momento alguien que esté enganchado va a dejarlo por ese motivo.

    En todo caso, a un no fumador todas estas cosas le dan igual, simplemente quiere espacios libres de humo. El quid de la cuestión es que el que debe decidir que medidas toma en su local es el empresario, no el estado. En un edificio público, prohibición absoluta, estoy de acuerdo, pero en un local propiedad de alguien, mientras fumar sea legal, el que debe decidir es el dueño. Como fumadora que soy (aunque espere dejar de serlo), no dejaré de ir a ningún establecimiento porque se prohiba fumar. Sé que hay fumadores “de la vieja escuela”, como yo les llamo, que dejarán de ir, pero son los menos (más que nada porque poco a poco se van muriendo, gracias a las enfermedades derivadas del hábito).

  14. El tabaco es uno de los negocios mas tristes del mundo actual. Te venden un producto caro y dañino que te creara una sensación de necesidad y que tarde o temprano vas a tener que dejar. Cuando lo dejes los mismos te proveeran de medios para hacerlo.

    Luego probablemente lo dejes un tiempo, pero siempre podrás volver a recaer facilmente, vuelve a empezar el ciclo, y mas dinero para ellos.

    Nadie se gastaría racionalmente el dinero en un producto caro que te degenera lentamente. Y todos conocemos a gente que no lo deja porque no quiere, pero obviamente tiene miedo porque no se cree capaz de dejarlo nunca (hasta que llegue a un momento en el que se haya degenerado lo suficiente como para verse obligado a ello, cuando no puede hechar marcha atrás). También están los que lo han intentado cuarenta veces.

    Saludos

    Yo el humo del tabaco lo odio muchísimo, no lo trago nada nada, por eso nunca piso un bar. Lo que mas me jode es gente que en la vía pública te vaya hechando el humo a la cara.

  15. @UnTitLeD: Lo de la debilidad mental no lo dije por superioridad, lo dije a modo de acicate y señalando lo que muy bien dices en el comentario: que la nicotina no es lo que engancha, sino la sensación psicológica. Aunque pensándolo mejor, si el tabaco está al alcance de todo el mundo, si sus peligros son conocidos por todos… ¿Por qué unos empiezan y otros no? ¿No será cuestión de voluntad?

  16. La excusa del cierre de bares es una chorrada; si algunos bares lo permitieran y otros no está claro que se llenarian los que si; pero al prohibirlo en todos, no hay competencia, entonces la gente que fume no va a dejar de ir al bar; lo unico que va a pasar es que
    1. O dejan de fumar tanto, se mantienen más horas sin fumar gracias a eso o
    2. Se saldrán a la calle a fumar.

    Y el que no le guste pues sencillamente que se pegue un tiro, total, ya se están suicidando lentamente, cuanto menos sufirimiento mejor.

  17. Jamás escogí un bar por el nivel de humos, sino por la música y la gente. Nadie duda que se está mejor sin humo, pero vamos, me importa más la compañía y lo que escucho que el humo.

  18. Me alegro muchísimo. Por todos, en general. Incluso por los fumadores porque esta medida les va a ayudar, si no a dejarlo definitivamente, al menos sí a reducir drásticamente el número de pitillos.

    Pero por quienes más me alegro es por todas esas víctimas inocentes que, por vocación (los menos) o por circunstancias de la vida, han de ganarse el sustento trabajando como camareros y se tiran más de 8 horas diarias tragándose los malos humos (en toda la extensión de la expresión) de la clientela. Y sin cobrar plus de peligrosidad…, ¿¡qué digo!?…., casi sin cobrar un sueldo digno.

  19. En primer lugar, decir que estoy bastante concienciado con lo de fumar. Mi padre murió de cancer de pulmón y entonces mi hermano y yo intentamos convencer a mi madre de que dejara de fumar. Nos ha costado 12 años, pero lo hemos conseguido.
    Con respecto a lo de que decida el hostelero, en principio no me parecería mal, pero precisamente algo así pasó con los bares en la última reforma y casi todos acabaron eligiendo aceptar fumadores, así que entonces no sería una reforma en realidad.
    Con lo de empezar a fumar, a mi siempre me ha hecho gracia porqué hay gente que se engancha a algo que es malo y cuesta dinero. Hay muchos motivos, pero yo soy partidario de no engancharse a algo de lo que puedes pasar sin tomar y que encima sea caro (no bebo alcohol y no sabéis lo que se alegra mi bolsillo y mi salud)

  20. Por cierto, os quiero dejar un artículo que leí en el blog de un amigo, http://elrincondeabner.blogspot.com . Habla sobre el tabaco y una píldora milagrosa que se ha descubierto. Da lugar a la reflexión…

    1º Cada pastilla te alarga la vida de media unos 16 minutos pues previene del cáncer y de las enfermedades cardiovasculares.

    2º mejora tu sistema pulmonar.

    3º Tiene un efecto blanqueador de los dientes

    4º y lo mejor de todo es que te pagan alrededor de 10 centimos por cada dosis, y SIN EFECTOS SECUNDARIOS.

    Por supuesto que si te tomas una no notas la diferencia, pero yo las llevo tomando muchos años, todos los dias sin parar…

    Más de uno estará pensando que es demasiado bueno para ser verdad, pero realmente es verdad. Tan solo os tengo que decir el nombre de la pastilla y rápidamente reconocereis que todas las ventajas de las que os he hablado: se llama NO FUMAR…