Schrödinger de todos los días.

Hace años, cuando me explicaron el experimento imaginario del gato de Schrödinger no entendí nada. El artículo de la wikipedia que enlazo lo explica de cine:  grosso modo, viene a ser un gato metido en una caja con una botella de veneno que tiene un 50% de probabilidades de romperse en un momento dado. Mientras la caja no se abra, no sabemos si el gato está muerto o vivo, de hecho el gato está vivo y muerto a la vez. (Disclaimer: soy biólogo, y como tal no me da la cabeza para la física, comprendo que mi explicación se salta la enjundia y pido perdón).

Pues bien, lo más alucinante es que el jodido gato este está por todas partes. Muchas mañanas (como la de hoy), subo al trabajo pensando si han crecido bacterias en las placas o no. Si han crecido, entonces el trabajo del día será de una manera, si no, será de otra. Curiosamente eso me agobia, porque voy planificando mentalmente ambos supuestos (¡Doble trabajo!). Sólo cuando abro la estufa una de las opciones desaparece como por arte de magia y la otra es la que rige el resto del día. Lo mismo me ocurre cuando miro la lata de los caramelos y el cargador de papel de la impresora. También cuando estoy varios días solo en casa este fenómeno también me pasa al abrir la nevera o el cajón de los calzoncillos.

Y es que me experimentar cómo el camino del Universo toma forma de entre todos los Universos alternativos posibles con sólo tirar de una manija es una de las cosas más increíbles del día a día.

¿Habré inhalado algo raro?

10 pensamientos en “Schrödinger de todos los días.

  1. El gato es una parabola de mierda sobre el principio de indeterminacion. Muy usado ultimamente por los gafapastas para venir a decir lo que el sentido comun viene demostrando desde hace mucho tiempo: “Que cojones estas planificando si no tienes ni puta idea de nada”. Ya se sabe, la ausencia de informacion adecuada logra que la gente entre en esa espiral de “y si…”, “entonces..”, “pero si..:” que se vuelve infinita y agustiosa para los pobres pensantes.

    Solucion: Diagramas de flujo, nunca fallan y no dan opcion a la duda.

  2. Está claro que el último párrafo lo has escrito bajo los efectos de alguna sustancia.

    La primera vez que oí hablar de este experimento fue a alguien que lo sacó a colación para explicar de qué manera los newageros y toda esa panda de iluminados que creen en la ley de atracción del universo, utilizan torticeramente conceptos de mecánica cuántica para que sus paranoias parezcan científicas.

  3. Pues cuando yo había la estufa para ver las placas me la sudaba lo que allí pasara, aunque claro, mi campo no era la investigación.