Schrödinger de todos los días.

Hace años, cuando me explicaron el experimento imaginario del gato de Schrödinger no entendí nada. El artículo de la wikipedia que enlazo lo explica de cine:  grosso modo, viene a ser un gato metido en una caja con una botella de veneno que tiene un 50% de probabilidades de romperse en un momento dado. Mientras la caja no se abra, no sabemos si el gato está muerto o vivo, de hecho el gato está vivo y muerto a la vez. (Disclaimer: soy biólogo, y como tal no me da la cabeza para la física, comprendo que mi explicación se salta la enjundia y pido perdón).

Pues bien, lo más alucinante es que el jodido gato este está por todas partes. Muchas mañanas (como la de hoy), subo al trabajo pensando si han crecido bacterias en las placas o no. Si han crecido, entonces el trabajo del día será de una manera, si no, será de otra. Curiosamente eso me agobia, porque voy planificando mentalmente ambos supuestos (¡Doble trabajo!). Sólo cuando abro la estufa una de las opciones desaparece como por arte de magia y la otra es la que rige el resto del día. Lo mismo me ocurre cuando miro la lata de los caramelos y el cargador de papel de la impresora. También cuando estoy varios días solo en casa este fenómeno también me pasa al abrir la nevera o el cajón de los calzoncillos.

Y es que me experimentar cómo el camino del Universo toma forma de entre todos los Universos alternativos posibles con sólo tirar de una manija es una de las cosas más increíbles del día a día.

¿Habré inhalado algo raro?

Maravillas de la Internet del 13-9 al 15-9

Disfrutad de la variedad seleccionada del 13-9 hasta el 15-9:

Reflexiones a cuenta de la nueva propuesta de ley de salud pública y el tabaco.

A estas alturas la maquinaria propagandística (sea del signo que sea) ya te habrá informado de la intención del Ministerio de Sanidad de prohibir fumar en todos los lugares públicos. A pesar de mi poca simpatía hacia la banda de mediocres que nos gobierna, me veo obligado a dar mi opinión al respecto de una propuesta que me encanta.

Estimados Hosteleros:

En los medios ya se habla de miles de bares cerrados por la bajada de clientes (fumadores supongo). Se habla del final de un modo de vida típicamente español, el de vivir en el bar rodeado de mierda (a saber: humo, papeles en el suelo, serrín, cáscaras). Pues bien, sólo comentar una cosa: yo no suelo frecuentar los establecimientos hosteleros en España. Digo en España porque en las últimas vacaciones entré en los bares y cafeterías italianos más de dos veces al día, porque me encantó tomarme Té Freddi en lugares agradables. Para una persona como yo, que me ducho todos los días y llevo la ropa limpia, meterme en un bar con fumadores es el mayor de los suplicios, porque supone llevarse pegado uno de los olores más desagradables que hay. Eso sin contar con los efectos negativos sobre mi salud. Lamentablemente para mí, a pesar de que me puedo poner muy pesado, siempre hay que ceder para que el fumador del grupo esté agusto, al fin y al cabo es un adicto y como tal, un pobre enfermo. Y cuando llego a casa, ropa a la lavadora y a la ducha, pensando que es la última vez que me ven el pelo en un sitio así (aunque sea mentira).

No dudo de que algunos fumadores no sean capaces de aguantarse y dejen de ir a los bares, pero estoy por apostar que por cada fumador que no va, irá un no fumador como yo.

Queridos fumadores:

Por favor, no se sientan ofendidos por este tipo de medidas. No es nada personal. Es sencillamente que su vicio, su adicción, es perjudicial no sólo para ustedes, sino para los que les rodean. Precisamente porque la salud es patrimonio del individuo, ustedes con la suya hagan lo que quieran, pero dejen en paz a la del resto. Ya sé que hay un montón de cosas más perjudiciales del tabaco, pero a diferencia de éste, las demás (coches, bolsas de plástico, CFCs) son males necesarios. Lo suyo es una adicción que es facil de dejar (si se sabe cómo). Además, seamos sinceros, gracias a su debilidad mental, el Estado (que al fin y al cabo somos todos) se embolsa unos cuantos millones de € al año que nunca vienen mal. Y no me mente la intolerancia por favor, porque su libertad y sus derechos acaban justo donde empiezan los de los demás y, lamentablemente, el humo del tabaco es de fuerte carácter invasivo. Conceptualemente, yo no pondría ningún impedimento a la nicotina inyectable o en pastillas, por ejemplo. Tolerancia la que tienen sus amigos, familiares y colegas no fumadores, lo comprenderá si algún día deja de fumar.

Nada más. Sólo felicitar a la Ministra de Sanidad por jugarse el tipo político con una ley que es necesaria en todo país avanzado que se precie.

¡Ah! Se me olvidaba, lo dicho anteriormente no es aplicable a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Su Presidenta ya se las arreglará para que allí la ley no se cumpla.

Sean buenos.

Distrito 9. Razones para ir a verla.

Últimamente estoy yendo bastante al cine, parece que Up me reconcilió con la pantalla grande y parece que estoy en racha. El sábado fui a ver Distrito 9 y quedé encantado. Por eso voy a daros una serie de razones para ir a verla, como siempre, no habrá spoilers, así que tranquilos:

District 9

Distrito 9.

  1. Distrito 9 es Ciencia Ficción de pata negra: Mis lectores habituales sabrán que soy un fan del género de CiFi. Como seguidor, cada vez que veo la etiqueta de CiFi aplicada a una película me pongo a temblar. Generalmente se aplica a películas con láseres, navecitas, mucho efecto especial, argumentos convencionales y nada, nada de inteligencia (pongamos por ejemplo, querido The_Rocker, a Transformers o La Guerra de los Mundos). Distrito 9 es justo lo contrario, mucha inteligencia y un argumento de pura CiFi. Porque la CiFi de calidad, queridos amigos, trata del presente usando para ello mundos alternativos en el futuro, el presente o el pasado. Aunque no lo parezca a primera vista, Distrito 9 trata sobre el presente, sobre los intereses de las grandes corporaciones, sobre el comportamiento humano ante el diferente, el miserable, el paria.
  2. Distrito 9 es CINE con mayúsculas: Acostumbrados como estamos a que películas de este tipo las dirigan infraseres como Michael Bay o Roland Emmerich (que por mí podían dejar de trabajar), en este caso tenemos a un sudafricano desconocído que, auspiciado por el gran Peter Jackson, se marca un peliculón. Desde el estilo pseudodocumental (muy logrado, por cierto) a los efectos especiales (perfectos), pasando por la actuación de los actores y el guión, todo en esta película está muy por encima de la media. Los malos son tan malos que son muy verosímiles, el bueno (que no es tan bueno) también es muy verosímil y la sociedad que se nos presenta es tan brutal que también es verosímil. No en vano se rodó en poblados chabolistas reales en Johanseburgo. Y creedme que todo eso se nota. Además no insulta a la inteligencia de los espectadores metiendo una mujer medio en bolas para que hordas de pajilleros vayan a verla. Aquí las mujeres van tan vestidas como los hombres.
  3. Distrito 9 hace pensar: Mientras se te puede revolver el estómago con algunas escenas y situaciones, no vas a dudar en ningún momento de que todo lo que se descubre es tan plausible que duele imaginarlo. Puede que en la película sean alienígenas, pero sustituirlos por cualquiera de las minorías que sufren en el mundo es muy sencillo. Demasiado sencillo. No está mal ir al cine para que se muevan las neuronas. A lo mejor cuando se tienen 16 años no, porque las hormonas no te dejan, pero a los que estamos cada vez más viejos nos conviene ejercitar las meninges, por aquello de prevenir la demencia y tal. Hace pensar en el sentido en el que Diamante de Sangre o El Jardinero Fiel hacen pensar, integrando la reflexión en el argumento, pero sin poner a los personajes a filosofar o a decir estupideces en un karaoke de Tokio.
  4. Distrito 9 es muy entretenida: Todo lo dicho anteriormente está muy bien y quedaría de lujo en cualquier tostón recomendado por un crítico, pero es que para variar, Distrito 9 es una película muy entretenida. Tiene escenas de acción trepidantes, apoyadas por efectos especiales del copón (para mi gusto mejores que en Transformers, por poner un ejemplo). Hay tiros, cabezas saltando por los aires, desintegraciones y hasta un exoesqueleto mecánico. Con mucho menos nos la han metido doblada cientos de veces antes. Eso sí, que quede claro que no es una película de acción (como si eso garantizase diversión, por cierto).

Así que si quieres disfrutar del cine de verdad, si quieres saber qué es la Ciencia Ficción de verdad, si quieres estimularte un rato la mente, no dudes en invertir el dinero en ir a verla. También si te gusta que una película te trate como un ser pensante, si te gustó Diamante de Sangre o La Lista de Schindler, quizá debas darle una oportunidad.

Si en cambio eres un fan de Michael Bay, Jerry Bruckheimer o Roland Emmerich, si crees que esta película es como Independence Day, Twister o Armaggedon, mejor que te lo pienses dos veces, no quiero que luego me acuses de haberte engañado.

Maravillas de la Internet del 8-9 al 11-9

Disfrutad de la variedad seleccionada del 8-9 hasta el 11-9: