Latinas

Una de las cosas que más mola de viajar es comparar cómo varian las marcas cosmopolitas en función del país. Parece que las grandes son inmutables entre los distintos países, cosa que no es verdad. Entre los resquicios de la globalización siempre acaba por asomar la idiosincrasia nacional. En el McDonalds en España hay cerveza (cosa que no he visto en otra parte), el Pizza Hut lo peta en todas partes (menos en mi pueblo) y en Italia no vi ni un sólo restaurante Chino (acojonante ¿Verdad?).

Este año me tocó flipar con la Coca-Cola, que yo pensaba que sí era igual en todas partes. Observad la foto:

latinas

Latinas.

¿Notas algo raro? Te lo digo yo: tienen la forma de una lata de Red Bull, más esbeltas que las nuestras, pero con la misma capacidad. Y las peculiaridades no acaban aquí, me dió la impresión que en Italia no se lleva la Coca-Cola en botellín de cristal.

A mí me pareció gracioso, tanto como la primera vez que vi la lata de 200 mL en un avión.

Arriba parias de la tierra…

En pie famélica legión:

puño

¿De qué se ríen ambas?

Atruena la razón en marcha

Es el fin de la opresión.

Manda cojones cuantísima hipocresía veo en la imagen. A mí, que no llego a mileurista, se me caería la cara de vergüenza, por mucho que simpatizase con La Causa (ni paria ni famélico, más bien todo lo contrario). Especialmente rapugnantes Leire Pajín y Bibiana Aído: ¿Me quiere contar alguien en qué cojones han trabajado estas dos pájaras para cantar un himno obrero?. A Zapatero le agradezco que no levante el puño y le concedo el beneficio de una carrera política algo más sólida, pero por poco. Yo sólo pediría un poco de sinceridad, que se dejen de paripés y castañas y que reconozcan que gobiernan para beneficio de unos pocos y para el suyo propio. Las migajas ya las aprovecharemos los burgueses y los advenedizos, pero que no se rían de los Obreros, por favor.

Libro: El día de los trífidos.

Como muchos adivinaron en el post anterior, el novelón que he acabado hace poco es “El día de los trífidos” de John Whyndham. No enlazo nada porque la red está llena de spoilers sobre el libro, así que si quieres disfrutarlo mejor que te limites a leer mi comentario (sin spoilers) y te lo leas sin más.

El libro es una novela escrita en 1952, en plena posguerra, y ambientada en un presente (1952) alternativo en el Reino Unido. La trama es la clásica situación postapocalíptica en la que unos pocos hombres han de buscarse la vida en un mundo que ya no es el suyo y amenazados por múltiples peligros. Comprendo que es poco original, pero es que resulta que éste es uno de los libros pioneros del tema y que las situaciones que en él se describen son familiares porque han sido copiadas hasta la saciedad. A parte del valor del libro como “original”, hay que decir que es una novela muy, muy entretenida, con sus momentos de ansiedad y miedito. También hay cabida para las reflexiones filosóficas que suele haber en la CiFi, como la que os puse ayer. Las situaciones que se plantean son verosímiles y todo parece ocurrir de forma tan razonable que da miedo pensar que uno pueda ser el protagonista de algo similar. Novelón a la altura de los más grandes.

Yo no había sabido de su existencia hasta que lo ví el otro día en la librería y me gustó la portada, pero no me extraña que muchos lo consideren un clásico entre los clásicos. Os lo recomiendo encarecidamente.

Frase sobre los negocios.

El inventor y descubridor son el azote de los negocios. Un poco de arena en las máquinas apenas cuenta. Se reemplazan las partes dañadas y se sigue adelante. Pero la aparición de un nuevo proceso, de una nueva sustancia, cuando todo está ya organizado y funcionando a la perfección, es algo endiablado. A veces es aún peor. Hay que impedir entonces que esa novedad aparezca. Están demasiadas cosas en juego. Si no es posible recurrir a métodos legales, hay que intentar otros.

Impresionante ¿Verdad?. La he sacado de un libro que acabé ayer y que ha entrado de lleno en mi particular olimpo literario. Mañana os cuento un poco más, me siento juguetón. Una pista: Se escribió en 1952 (efectivamente, no se refiere a las discográficas).

Maravillas de la Internet del 13-8 al 7-9

Disfrutad de la variedad seleccionada del 13-8 hasta el 7-9: