La Ciencia Española no necesita tijeras.

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Este post ya estaba preparado hace unos días, pero ante la buena iniciativa de La Aldea Irreductible (blog que me gusta a pesar de ser blogspot) he decidido reservarlo para hoy.

Básicamente, se trata de una respuesta al recorde del 15% sobre los fondos de I+D. Recorte que, hasta que no lo veamos en el BOE, no podremos asegurar que esconda más de una trampa de ingeniería contable para que el dinero sea menor. A lo largo del día de hoy, muchos trataremos de explicar nuestra opinión al respecto. Yo no voy a ser menos.

Podría hablar largo y tendido sobre el papel de la Investigación en una sociedad, especialmente en un momento de crisis como este, pero supongo que ese será uno de los temas estrella de hoy. Así que me centraré en otra cosa:

¿Por qué es bueno que haya Investigación Pública?

Supongo que todo el mundo (excepto los directivos de las empresas) entiende por qué es necesario que una empresa tenga un departamento de I+D. Cae de cajón: en un mundo competitivo, el producto innovador lleva las de ganar. Sin embargo, cuando se habla de I+D pública, las cosas ya no están tan claras. Por eso quiero hablar de ello. Si los ejemplos son muy biológicos es porque es mi profesión y me gusta hablar con fundamento.

La Investigación Aplicada depende de la Investigación Básica.

Hablamos de I+D aplicada cuando nos referimos a los trabajos destinados a resolver un problema concreto. Incrementar la duración de un yogur, conseguir un acero más resistente o un insecticida menos contaminantes pueden ser objetivos empresariales susceptibles de ser desarrollados en un Dpto. de I+D de una empresa. Por otro lado, la I+D básica busca obtener respuestas a preguntas no necesariamente relacionadas con un problema. Conocer la regulación de una proteína bactreriana concreta, estudiar la estructura cristalina de un mineral o analizar las poblaciones de mariposas en un valle son ejempos de I+D básica. Por definición, la I+D aplicada utiliza los fundamentos determinados por la básica para sus objetivos. Nunca se sabe cuándo una investigación básica puede llegar a tener utilidad (si es que la tiene algń día) y por eso es difícil que una empresa financie la misma. Sin embargo, no puede haber aplicación sin fundamento. Por poner un ejemplo absurdo: si Galileo no hubiera tirado piedras desde una torre no tendríamos aviones. Por centrar la cosa con mis ejemplos: durante el desarrollo de un insectida menos contaminante, puede ser necesario conocer su efecto sobre especies no objetivo, para lo cual viene bien conocer la dinámica de poblaciones de las mariposas de un valle.

Es por lo tanto responsabilidad de nuestra sociedad asegurar que haya un aporte de conocimiento básico y no orientado por parte de una I+D pública para facilitar la I+D aplicada (pública o privada).

El negocio como motivación deja muchas problemas huérfanos.

Cuando la única motivación es el dinero, muchas cuestiones importantes quedan fuera de los objetivos de las empresas. El ejemplo más sangrante es la malaria, que afecta a 200 millones de personas en el mundo (la mayoría pobres) y por la que nadie da un duro. Ocurre lo mismo con esas enfermedades que afectan a pocas personas o con plantas agrícolas que se cultiven en pocas partes del mundo. Afortunadamente, lo que para una empresa no tiene interés, puede tenerlo para un programa de financiación pública. Conozco muchos científicos que gustosamente darían lo mejor de sí por salvar una sola vida.

Lo público puede apoyar a lo privado.

Muchas veces, una empresa necesita resolver un problema tan concreto que no se plantea crear un departamento de investigación. Afortunadamente, existen muchos mecanismos que permiten que una empresa colabore con una Universidad (u Organismo Público de Investigación), lo público pone la infraestructura, el conocimiento y algunos sueldos y la empresa paga parte de los gastos y parte de los sueldos. Los investigadores públicos se convierte de esta forma en mercenarios (en el buen sentido) con los que cualquier empresario puede contar para dar un salto de calidad.

La I+D pública forma.

Esto es obvio, pero hay que decirlo. Ser un científico no es algo que se aprenda con un curso de CCC o con dos años de FP y unos meses de aprendiz. Nada más lejos de la realidad. Yo llevo 7 años a tiempo completo tras mi licenciatura y no soy más que un principiante. La formación de un investigador es algo con lo que ninguna empresa cargaría, por mucho que los potenciales beneficios sean muy grandes. Es cierto que una empresa puede formar a su gusto a un profesional, pero éste ha de llevar una buena base. Esa base sólo la puede proporcionar el esfuerzo público. Si no que se lo digan a un antiguo miembro de mi laboratorio, ahora con un puesto de postín (mola) en una de las mayores empresas biotecnológicas del mundo.

Grandes empresas comenzaron en campus.

Cuando en el curso de una investigación uno tiene una idea potencialmente vendible, lo normal es que quiera sacar un beneficio privado. Recientemente, las Universidades se han dado cuenta de ello y facilitan la creación de spin-off empresas amparadas parcialmente por la estructura universitara cuyos beneficios se reparten entre los inversores privados y la propia Universidad. Estas empresas son una fuente innegable de puestos de trabajo y su esfuerzo puede y merece ser apoyado con fondos públicos. Otro ejemplo, mi mentor a nivel de poyata dirigía el año pasado una empresa de 4 empleados, todo gracias a financianción autonómica. Hoy ya son 30 y dependen principalmente de capital privado.

Podría seguir poniendo ejemplos, pero creo que con esto es suficiente. No quería acabar sin dejar clara una cosa: los científicos españoles no estamos en esto por dinero. Lo bueno de nuestro trabajo es que nunca faltan puestos en preciosas ciudades europeas, con infraestructura de lujo y sueldos de impresión (sin ir más lejos, mi equivalente parisino me triplica el sueldo, tiene la comida pagada y alquila más o menos al mismo precio que yo). Conviene recordar que el becario y el investigador contratado españoles cobran menos de 1000€ al mes y aguantan lo que les echen. Es bueno saber también que los españoles tenemos buena fama a nivel mundial, duros y trabajadores. Sería una pena que todo este capital humano acabase beneficiando a otros países que no colaboraron en su formación.

Nada más, muchas gracias y buena suerte.

8 pensamientos en “La Ciencia Española no necesita tijeras.

  1. Yo cuando hablan de recortar en I+D, me resulta chocante que quieran “cambiar el modelo económico” pero recorten justo en la parte hacia donde debería cambiar. Sobre todo teniendo en cuenta lo pequeño que es ya de por sí el pedacito de tarta que va a I+D…

  2. A mí me jode, pero debido al tipo de universidades y de ejem, ayudas que hay en España doy por buena la afirmación de que de aquí no saldrá ningún Google. Las empresas preferirán apostar por inmuebles, pese a todo, antes que financiar proyectos, por mucho que Barclays y La Caixa lo anuncie en televisión.

    Pero vamos, que te comprendo y te apoyo (no deja de parecerme una batalla perdida, pero aupa).

  3. Y luego en las campañas electorales el aumento del presupuesto en I+D está siempre presente, se ve que queda muy bonito. Personalmente creo que las medidas contra la crisis son en su mayoría totalmente equivocadas, buscando efectos a corto plazo muy de bombo y platillo, en vez de aplicar reformas profundas, no tan efectistas, pero sí infinitamente más efectivas en el medio y largo plazo. El recorte en I+D no es sino un ejemplo más de todo este sinsentido. Esto no hará otra cosa que aumentar la sangría de investigadores españoles hacia otros países.

    Gran artículo.

  4. Totalmente de acuerdo contigo, Doctor Ponzonha (qué post mejor que éste para llamarte así) y con @Aloisius: soprende sobretodo porque ZP nos quiso vender que tenía la solución a la crisis y que ésta pasaba por “reconvertir a los trabajadores del sector inmobiliario al campo de la I+D+i”.

    El día que un gobernante de España se tome en serio la “ciencia pública” e invierta en ella como es debido… No creo que mis ojos lo vean, sinceramente.

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  6. Muy muy de acuerdo.

    A mí sinceramente es un tema que me preocupa enormemente, pero que parece pasar medio desapercibido.

    Coincido con El Duque en el sentido de que moriremos sin ver una mejora en este aspecto que tan necesario es a medio-largo plazo.

    Los investigadores sois héroes que fabricáis el mundo del mañana (por cursi que suene), y en este país se esta tomando esa cosa a broma: ¡Que lo hagan otros!, luego ya pagaremos nosotros a precio de oro sus descubrimientos.

    El I+D no es tan solo la salida a la crisis, si no que es también el camino a un mundo mejor y el camino a la bonanza económica. La investigación es la que acaba pegando los auténticos pelotazos, y no el ladrillo… pero este es el país que es, y por mucho que prometan los políticos lo va a seguir siendo. Se recuperará la crisis y luego todo volverá a ser igual; hasta la siguiente crisis.

    Saludos

    PD: me alegro que te unieras a la iniciativa de la Aldea, ojala se haga mucho ruido

  7. Enhorabuena por la explicación de un tema tan importante como desconocido. Y claro que mereces aparecer junto a tanto erudito.
    Un saludo

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