Calzador-Rascador.

De entre todas las cosas bizarras que suele haber en casa de nuestras abuelas y demás parientes de edad hay una que siempre me llamó poderosamente la atención: el Calzador-Rascador (C-R).

Ejemplos de C-R en plan lujoso.

El Calzador-Rascador es un pedazo de ejemplo de hasta dónde es capaz de llegar el ingenio humano. Por el precio de una herramienta útil, se obtienen dos herramientas útiles. Las personas mayores, los vagos y los obesos agradecen no tener que agacharse para calzarse, mientras que los solitarios, los misántropos o los leprosos agradecen poder rascarse la espalda sin necesitar a nadie más al lado. ¿Qué más se puede pedir?. Yo tengo uno, regalo de mi suegra tras ver cómo alababa el suyo, y puedo asegurar que es una maravilla. Es más, le he encontrado un uso extra muy interesante: el bastón de mando. No os imagináis la sensación tan agradable que es pedirle algo a alguien con el C-R en la mano y si no obedece atizarle con la garra plástica del dispositivo. Lo más cerca que estaré jamás de ser emperador absolutista.

Vayan desde aquí mi reconocimiento y admiración para el inventor de este pináculo de la technología humana.

7 pensamientos en “Calzador-Rascador.

  1. Lo que inventa el hombre blanco…

    Estoy seguro que además de rascador, calzador y bastón de mando sirve para acercarse el mando de la tele cuando está justo un pelín demasiado lejos.

  2. Gran invento que nunca puede faltar en tu cabaña alpina o casa de pueblo. Lo de su uso como bastón de mando no se me había ocurrido.

  3. Que héroe, no había visto uno en mi vida, yo me calzo solo y me rasco con el destornillador. Mandar no mando nada.

    Saludos

  4. El mejor uso que le veo a eso es el cetro. Pero hay cetros mucho más bonitos que uno que a la vez sea calzador y rascador. Supongo que hasta que llegue un momento en el que necesite un rascador o un calzador y encuentre la utilidad de poder usar el cetro.