2009 en Ponzonha

Estaba pensando en hacer un post de esos recopilando los mejores posts del año, para mayor gloria del que escribe. Lo que ocurre es que si yo los escribo y yo los elijo, pues mal vamos. Así que me he preguntado cual debe ser el método más objetivo para escogerlos. Lo obvio son las visitas, pero no me gusta tanto, las visitas a mi me la soplan en cierto modo, porque nunca se sabe quién está detrás o si realmente se ha leído el post. En cambio, los comentarios que recibe cada post sí que son una medida que me gusta más para hacerme una idea de mis mejores escritos. Teniendo en cuenta que cada post que escribo recibe una media de 10 comentarios y pico, no puedo estar más contento. Los comentarios, siempre lo digo, son la salsa del blog, es donde discutimos y donde se amplían los posts que escribo yo gracias a vuestras aportaciones. Aunque muchas veces no os respondo, tened presente que siempre leo vuestras aportaciones y os confieso que muchas veces escribo pensando ya en el efecto que mis letras van a causar.

De acuerdo a este criterio, los 25 posts que más comentarios han recogido este este año son:

Viendo la lista, se puede decir que es un resumen tan bueno como otro cualquiera de 2009. Como siempre, faltan posts que me he currado muchísimo que no merecieron vuestra consideración y aparecen chorradas escritas a carreras. Y me alegro, porque son las sorpresas lo que hace que escribir un blog merezca la pena.

Como seguro que os lo estáis preguntando también, esta es la lista con los 50 craks que más han comentado este año, todos os lleváis mi más sincero agradecimiento y un link no-follow free por la cara, que me siento generoso.

  1. C.Murnau (243)
  2. ElGekoNegro (148)
  3. Bea (144)
  4. Cosechadel66 (143)
  5. Aloisius (129)
  6. El Tabernero (124)
  7. picomike (106)
  8. Doctor Mapache (85)
  9. El Duque (82)
  10. Juananpol (81)
  11. Pascual (81)
  12. megateto (79)
  13. Nesta (77)
  14. Deposito (74)
  15. Benton (73)
  16. Arystor (59)
  17. Alexliam (54)
  18. Himliano (52)
  19. Macropipus (52)
  20. PobreDiablo (49)
  21. Mickeley (48)
  22. Vitoro (47)
  23. Vane (45)
  24. Fran (44)
  25. Hugo (43)
  26. zetxek (37)
  27. Kids (35)
  28. anita77 (33)
  29. Mundo Cisco (27)
  30. Gola (26)
  31. Anonimo (25)
  32. Ellohir (25)
  33. 2die4 (24)
  34. Nuria (24)
  35. RedWarrior (24)
  36. Tatomele (24)
  37. iñigo (23)
  38. deivid (21)
  39. Álvaro (20)
  40. Gohan (20)
  41. RaF (20)
  42. The-RockeR (20)
  43. Harad (18)
  44. Miriam Ruiz (18)
  45. Route 66 (18)
  46. Franelo (17)
  47. Alex (16)
  48. Daniel (16)
  49. padreeterno (15)
  50. Rubén (15)

Y nada más por hoy, que pasen Vds. una feliz y tranquila noche. Nos leemos en 2010.

Aclaración pedante.

Queridos lectores, ante la proliferación de posts que recopilan lo mejor/peor/más gracioso/más impactante/whatever de la década, me veo en la obligación pedante de recordar que este año 2009 no se acaba la década.

Teniendo en cuenta que nuestro calendario comienza en el año 1, las décadas acaban en los años divisibles entre diez. Por lo tanto, la década vigente terminará dentro de 366 días. Así que no nos chupemos las pollas entodavía freaks, que queda un año en el que pueden pasar muchas cosas.

Gracias.

Avatar.

Bueno amigos, tras tanto comentar sobre la última película de James Cameron, ayer decidimos que ya era hora de verla por nosotros mismos y sacar nuestras propias conclusiones. Previo pago de 9,50€, la vimos en 3D, porque se supone que es la manera de disfrutarla. En dos palabras: puto coñazo / gran estafa / tomar porculo.

Sí amigos, Avatar es la película más aburrida que he visto este año en el cine, por detrás de Up, Gran Torino, Distrito 9, Watchmen, Resacón en Las Vegas y La Cruda Realidad. Y lo digo sinceramente.

Es cierto que los primeros 15-20 minutos son impresionantes, lo mejor que se ha hecho jamás en animación por ordenador. Pandora es un planeta lleno de vida y sus habitantes (humanoides o no) son los seres artificiales que mejor se han movido jamás en una pantalla de cine. Eso es indiscutible, pero una vez inmerso en la situación, una vez asumido el ambiente en el que se va a desarrollar la película todo el tinglado se cae por su propio peso. La historia, los personajes, las situaciones son un topicazo tremendo y, para encima, contado de la peor forma posible.

Mientras la veía, no era capaz de decidirme si Avatar era un remake de Bailando con Lobos, Pocahontas o El Último Samurai (todas bastante más entretenidas), probablemente sea una mezcla de las tres. Lamentablemente, ahora que lo pienso, Avatar se parece mucho más a Twister, otra película de altísima tecnología que resulta ser un truño impresionante.

Sabéis perfectamente que desprecio el culturetismo, pero por encima de todo odio que me estafen y creo que es lo que ocurrió ayer. Me imagino a James Cameron gastando los 400 millones de dólares en todo el sistema de captura de movimientos, comprando ordenadores, contratando una cantidad ingente de gente para crear los efectos visuales, pero olvidándose de lo fundamental: ¡Contratar un buen escritor!. Dejémonos de ostias: el Cine es contar una historia con imagen y sonido, pero una historia por separado no es Cine, como tampoco lo son imágenes y sonido sin nada que contar.  Obviamente, Cameron, borracho de éxito tras lo de Gitanic, decidió que el mismo se bastaba y sobraba para sacar a delante una película, me lo imagino empalmándose con su tecnología mientras escribía un guión que todos sus acólitos alababan incapaces de decirle que era una puta mierda. Pero es que no sólo eso, para mayor patetismo, el amigo Cameron se marca unas cámaras lentas que ni John Woo en sus mejores tiempos, como para demostrarnos lo bien que está todo hecho, incapaz de darse cuenta que la cámara lenta está más pasada de moda que el Tragabolas.

Que sí, que vale, que la tecnología desarrollada para esta película marcará un antes y un después, que el efecto 3D era la polla, que la marciana estaba para darle… Desgraciadamente, desde hace años sabemos que “La potencia sin control, no sirve de nada”, pero parece que Cameron todavía no se ha enterado. Algunos han dicho que Avatar representa el futuro del Cine, seguramente no. Representará el futuro de los videojuegos, de los anuncios o de la manipulación, pero del Cine no, que es algo muy serio. Porque el Cine es sentarse en una butaca y dejar que alguien te cuente una historia con la esperanza de que te llegue al corazón, al cerebro, a los huevos o al órgano de la risa. A mí Avatar a lo único a lo que me llegó fue al hígado y el único sentimiento que me provocó fue indignación. Miento, hubo dos momentos en los que me provocó risa: (spoiler).

  • Cuando ví que en el 2154 se siguen usando las pésimas Finnpipette.
  • Cuando el Mech se sacó el cuchillo en la escena final. Digno de una peli de Christopher Lambert.

Igual algunos piensan que soy un poco duro, pero todavía me queda un argumento: mi mujer no lloró. Ella, que tiene la sensibilidad a flor de piel, capaz de llorar con cualquier película que muestre algún tipo de sufrimiento, historia de amor, bebés, animalinos o viejitos, permaneció en su butaca de lo más tranquila.

En resumidas cuentas, que menos mal que no la invité al cine, porque entonces sí que iba a estar puteado. Quizá lo mejor haya sido ver el teaser de Alicia en el País de las Maravillas, seguro que Burton no me defrauda.

Errar es humano.

Rectificar, divino.

Se de antemano que las palabras que voy a escribir ahora van a causar gran conmoción en algunos de mis lectores. Otros se apuntarán al rollo “te lo dije”, los menos me llamarán desertor. Todo comenzó en el puente de diciembre, cuando visité la tienda Apple en Londres, desconozco si fue en plan epifanía, si fue la concentración, el cansancio o la cantidad de gente con Mac, pero el caso es que fui incapaz de decir ni una sola mala palabra. Mal asunto.

Estas recientes minivacaciones, mi cuñado se ha traído su flamante Mac Book Pro, convirtiéndose en el único ordenador de la casa. A pesar de mi natural rechazo a su cuerpo unibody, sus formas elegantes y su consistencia metálica, tuve que usarlo un par de veces para mirar el mail. Y he de reconocer que fue una maravilla. Libre de las miradas censuradoras de mi mujer, que conocía mi cruzada antimaquera, estuve rabilando con el cacharrillo lo suficiente como para darme cuenta que, sencillamente, la combinación MBP y OSX es el culmen de la informática personal. Mal asunto, pensé, estoy actuando como cuando Pablo cayó del caballo. El problema llegó hace un rato en mail, con una oferta de una conocida tienda de cacharrillos, ya no veía a los Asus, los Acer, los Sony igual. Sólo tenía ojos para el Mac. Una pequeña consulta a mi cuenta corriente para verificar el ingreso de la extra y la decisión es firme: este año los Reyes Magos este año me van a traer un Mac Book Pro. Al final no he podido resistir, reconozco que me equivocaba. ¿Pensaré lo mismo en Febrero? ¿Seré un Maquero de pro en Mayo? Veremos…

Publicado en Yo

El Futuro ya está aquí.

Cuando yo era pequeño nos decían que para el año 2000 iríamos en coches voladores y comeríamos comida en pastillas. Nada más lejos de la realidad. Eso nos llevó a pensar que el futuro era una mierda, pero con porno gratis en Internet.

Estos días, que he pasado en la fría Villa Blanca de la Costa Verde, he descubierto que todavía hay esperanza para un futuro mejor, me he reconciliado con el género humano y he vuelto a creer en el ingenio de nuestra especie. ¿Qué maravilloso invento me ha devuelto la esperanza? ¿Qué pináculo del intelecto humano me ha deslumbrado? ¿Qué subproducto de la evolución me ha llenado de gozo?…

Las sábanas de forro polar.

Aguantad las risas malandrines, que todo tiene un contexto. Desde hace unas Navidades, paso la Nochebuena y la Navidad en casa de mis suegros, que está en un bello y frío pueblo costero asturiano. Todo perfecto y maravilloso hasta un terrible momento: el de irse para la cama. Todos los años la misma historia, nos poníamos el pijama, abríamos la cama y mi mujer se marchaba un segundo al baño, dejándome a mí sólo ante las frías sábanas. Con un par de huevos me metía en la cama, temblaba un rato y conseguía elevar la temperatura de mi trocito de cama. Lamentablemente, en ese momento llegaba mi mujer, me pedía que me apartase hacia la zona helada y otra vez a empezar.

NUNCA MAIS.

Este año han llegado al pueblo las sábanas de forro polar. Una aplicación bastante obvia pero inexplorada de ese tejido sintético. Su secreto no es calentar más, porque el calorín es responabilidad de las mantas, su secreto es que por muy fría que esté la habitación el tacto es cálido como un buen abrazo. No más temblores al entrar, no más escalofríos al girar hacia la zona fría… sólo calorín.

El futuro ya está aquí, y no era como nos lo habían contado. Era mejor.