Hoy toca reírse un poco con la ciencia. Como muchos sabrán, los artículos científicos se publican en las revistas tras haber sido aprobados según el sistema de revisión por pares. Básicamente, el sistema consiste en que el artículo a publicar es revisado por otros científicos expertos en el tema, que tratan de encontrar problemas o fallos para asegurar que lo que se dice en el artículo está fundamentado. Estos pares actúan pues como árbitros (referees), leen el artículo y emiten una valoración ajustada a una serie de criterios más o menos objetivos (originalidad, calidad, seriedad…). El editor lee las valoraciones y toma la decisión de publicar o no el artículo. La mayoría de las veces, los problemas observados son subsanables, por lo que se le pide a los autores que los solucionen antes de la publicación, esto va desde pulir la redacción o rehacer una gráfica hasta requerir nuevos experimentos que sostengan lo presentado.
El sistema teóricamente es muy justo y sirve para garantizar la separación del grano de la paja, favoreciendo el avance de la ciencia mediante la publicación de sólo lo que merece ser publicado. En la práctica es una jodienda enmerdada por todos los vicios del Ser Humano (envida, codicia, estupidez…) con la que los que nos dedicamos a este negocio tenemos que comulgar. Más o menos lo que le ocurre al Profesor Hitler en este vídeo:
Que conste que no es ninguna exageración.
Aunque al final acabamos reconociendo que podemos estar equivocados, la primera reacción a un rechazo de un artículo es clavadita a la magnífica interpretación de Bruno Ganz (que gracias a que no entendemos Alemán, tanto vale para un roto como para un descosido).
Gracias a Benton por los LOLes.
Muy bueno xD
Si es que hoy en día el mundo de los papers está fatal xD
Cómo me suena lo del referee #3 jejeje
Me acaban de rechazar un artículo después de 22 meses, 3 revisiones y el “voto” que inclinó la balanza fue el del 3.
Se va a cagar el próximo al que le revise un manuscrito…
Muy bueno.