Quizá la mejor consecuencia de la crisis es el bajonazo del consumo, que lleva aparejado un descenso en el furor navideño. Este año es quizá el mejor de mi vida en lo que a saturación navideña se refiere. Frente al exceso de otras épocas, por fin hay una medida adecuada de espíritu navideño, bastante más acorde al espíritu de estas fiestas.
Desgraciadamente, aun hay reductos para las viejas costumbres, por ejemplo: los hilos musicales de las tiendas y sus putos Villancicos. Lamentablemente, a pesar de que existen discos de navideños maravillosos cantados por estrellas como Rafael, Andrea Bocelli, Ainoha Arteta o Frank Sinatra, en las tiendas sólo se escuchan dos tipos de villancicos: los castrati-wannaby y los aflamencaos.
Castrati-wannaby: O sea, esos villancicos cantados por niños prepúberes que cantan presuntamente bien. Se caracterizan por sus voces extremadamente agudas y por sus acompañamientos instrumentales de pésima calidad. Supongo que se crean “Los Niños del Coro”, pero a mi me suenan a función de Navidad del colegio. Me crispan los nervios sobremanera, especialmente cuando a los alcaldes se les ocurre colocar altavoces por la calle para reproducirlos (palmando pasta a la SGAE, supongo).
Aflamencaos: Si el Flamenco (Cante jondo) es una cosa muy seria, que merece todo mi respeto (que no afición), el género aflamencao es un subproducto excrementicio. Estos villancicos se caracterizan por un coro de voces adultas acompañadas de guitarras, al más puro estilo Siempre Así o Los Marismeños. Si los niños me crispan los nervios, los villancicos aflamencaos me inspiran sentimientos de muerte y destrucción. A sus perpetradores yo los procesaba por crímenes de lesa humanidad.
Quizá lo peor de ambos casos es que independientemente de la canción que sea, suenan exactamente igual: a gatos atropellaos unos, a borrachera en el Rocío los otros. Dicho esto, vaya desde aquí mi solidaridad con todos los empleados que los tiene que sufrir durante su jornada de trabajo. De regalo, un villancico alternativo, porque otro mundo es posible:
Enya – The Spirit of Christmas Past.
Yo, dado mi background coral, tengo cierta preferencia por el villancico renacentista, cuando los villancicos no eran necesariamente navideños. Uno de mis favoritos, aprovecho y te lo dejo aquí, Niño Dios d’amor herido.
¡HE COMIDO PAVO, HE COMIDO PAVO! Es de los pocos que me sé. Mis dos favoritos son http://www.youtube.com/watch?v=18vsYFF0rTE y http://www.youtube.com/watch?v=_ymlnxMZkXA Creo que los villancicos deben ser algo más alegres que el que has publicado. Es mi opinión, y la del pavo.
Yo te voy a dar el que mejor digiero: Christmas time de Smashing Pumpkins. No serme vagos que está en youtube y os va a gustar. Tan vagos como yo quiero decir, que no lo linkeo, juas juas…
Aunque también me quedo con el ande ande ande en sus innumerables versiones no aptas para niños
Pues que sepas que los villancicos en la vía pública son apología del cristianismo y, por tanto, vulneran la sensibilidad del ciudadano ateo. O sea, es decir, que si de las escuelas hay que retirar el crucifijo (y demás símbolos religiosos) por no ofender pues de las calles también.
Co***o de navidad, de villancicos y de fiestas “alegres”.
A mi es que me recuerda a mi propia familia cantando villancicos (mi familia paterna es muy villanciquera, se lo toman muy en serio, tanto que tenemos un librito con las letras recogidas) así que aborrezco y adoro esos hilos musicales a partes iguales. Aún así, los voy canturreando durante las compras y después de salir de la tienda así que… supongo que los ponen para clientes de mi estilo (me lanzan al consumismo).
Jodó!! Me parto con este “post”!!!
Ponzonha dixit:
“Existen discos de navideños maravillosos cantados por estrellas como Rafael, Andrea Bocelli, Ainoha Arteta o Frank Sinatra” No sé yo… meter en una misma frase a Rafael (ahora se hace llamar “Raphael” como si fuese a promocionar sus discos por EEUU) con Bocelli y Arteta… en sus tiempos mozos no digo que no, pero yo desde que vi su versión de “The Age of Aquarius” le he perdido todo respeto.
Castrati-wannaby: XD Que bueno!! Nunca lo hubiera definido mejor!!!
Si los niños me crispan los nervios, los villancicos aflamencaos me inspiran sentimientos de muerte y destrucción. A mí me pasa lo mismo pero con las musiquillas de las postales navideñas que cuando las abres te suena ese sonido infernal…
@Vane: Amiga, en este blog se quiere y respeta a Raphael, prueba a buscarlo en la cajita de google de arriba a la derecha y deléitate con su música.
Odio el anuncio de Resines y la gula del Norte.
Lo demas me la viene dando.
E finito.
Estoy de acuerdo, el villancico del pavo es total y muy apropiado para cualquier ambiente, reunión o cena navideña de oficina.
De todas formas y otro año más le rindo mi pleitesía al villancico definitivo de la galaxia (Está al final del post).
@C.Murnau: Acabas de traumatizarme las fiestas, no podré borrar de mi mente esa imagen de “Michael Night” con zapatillas de T-Tex!!!!!!!!!!!!!!
El flamenco es una cosa muy seria que yo he aprendido a apreciar recientemente y cada día me gusta mas. Sin embargo…
CUALQUIER PUTA MÚSICA AFLAMENCADA MERECE LA PUTA MUERTE INSTANTANEA.
Con lo que dices de los villancicos aflamencados has descrito a la perfección todos mis sentimientos.
@Alexliam: ¿Desde cuando te gusta a ti el flamenco?, ¿ahora en lugar de los Planetas escuchas a Pitingo?, lo que me quedaba por ver. Por esto si que se puede resentir nuestra amistad.
Ni que los gustos musicales no se pudiesen modificar con el paso del tiempo.
Lo primero, Pitingo no es flamenco, lo segundo, escucha los últimos discos de Los Planetas y luego hablas.
@Alexliam: ¿Los Planetas cantan ahora por bulerías?.
Juananpol, escuchate este disco, que está considerado el mejor de ellos y luego este otro que es el último y aunque es muy malo viene al caso.