A pesar de que para mi no tiene ningún significado religioso, esta noche es una de las mejores del año. Es un momento de reunión familiar y de cena por todo lo alto. Desde que me casé la paso en casa de mis suegros, por lo que he tenido que dejar de ir con mis abuelos. La putada de no ser omnipresente. Aun así, yo la disfruto mucho porque me gusta ver a la gente reunida con su familia y a los críos esperando al gordo ese comunista (yo monárquico 100%). Este año me tocará estar griposo, así que zamparé menos… o no. El Vincigrip hace maravillas.
Precisamente por eso, quiero acordarme de todos los que no vaís a pasar la Nochebuena en casa (alguno me consta) y mandaros un abrazo muy fuerte. También quiero acordarme de las víctimas del Hijo de Puta de Díaz Ferrán (del que hablaré en otro momento), que tampoco van a ver a su familia estas navidades.
Nada más, sean felices, como propone nuestro amigo Gunther:
Vaya rendimiento que le saca el tío a la caja de ritmos…
