Fijaos lo que se encuentra alguien que entre en la web de la Seguridad Social y valide su identidad mediante un certificado electrónico:

El rectángulo gris es donde se supone que va el nombre.
Por si no lo veís a la primera, os lo aclaro: justo antes del nombre del afiliado a la SS, han colocado un “Bienvenido” de esos en plan moderno, con su @, como si fuera esto uno de esos tests infames del facebook, una invitación a un cumpleaños o un cartel de alquiler pegado en una cafetería universitaria. Últimamente, la gilipollez esta de la arroba que algunos colocan para sustituir al o/a se ha ido colando en contextos informales, así que no debería haberme llamado la atención, pero el caso es que lo ha hecho. Y me ha indignado sobremanera.
Primero una aclaración: Si yo leo un documento y veo “bienvenido”, no me doy aludido como un hombre (con un sexo definido), me doy aludido como un individuo (en el que el sexo es irrelevante). Y que conste que esto no es algo que yo sienta porque soy especial, ocurre porque en castellano (que es mi legua materna y es en la que escribo este blog) el género gramatical funciona así. Según la wikipedia:
El género masculino es la forma no marcada o inclusiva: si digo “los alumnos de esta clase” me refiero a alumnos de sexo masculino y femenino; el género gramatical femenino es la forma marcada y por tanto resulta la exclusiva o excluyente: si digo “las alumnas de esta clase” no me refiero también a los de sexo masculino, sino solamente a los de sexo femenino.
Bien, volvamos a la web de la Seguridad Social. Yo entiendo que si Sofía es una chica cuyo sexo es femenino (porque en España te puedes llamar Sofía, tener ovarios, tetas y ser legalmente un hombre) y entra en la web y ve “Bienvenido Sofía” le rechine. Ya os digo que a mí no me rechinaría, pero claro, como soy hombre pues es más fácil y bla, bla, bla. Para solucionar este ligero problema, se me ocurren dos cosillas:
- Colocar el clásico o/a: Que es lo que se usa en casi todos los casos. Sigue siendo un engorro, porque diría “Bienvenido/a Sofía” y también “Bienvenido/a Juan Carlos”. Como solución es poco elegante, pero al menos es efectiva y supongo que hasta sea aceptable desde un punto de vista normativo serio.
- Poner la vocal de acuerdo al género que figura en el DNI: Dado que la SS sabe si Sofía es una mujer o un hombre, al loguearse, podría adaptar la palabra sin ningún problema. Mi banco, por ejemplo, lo hace. Supongo que no sería difícil de programar. A lo mejor plantearía problemas en cuanto a la privacidad, no lo sé, pero podría ser.
Lo que desde luego jamás haría sería banalizar algo tan serio con un signo cuyo significado todavía no está ampliamente aceptado. ¿Te imaginas a tu abuelo entrando en la web y viendo ese Bienvenid@?. Por lo que a mí respecta, es como si luego miras la vida laboral y pone algo así: “Días cotizados: 1356
”. Muy modernillo y chupiprogre, pero en un Ministerio no, gracias.Un Ministerio no es una asociación de padres, ni una ONG, ni un campamento de verano. Un Ministerio es una subdivisión del gobierno de un país y eso, eso, es algo mucho más serio que todo esto.
Porque cosas como estas son por las que el gobierno socialista pierde completamente su credibilidad (LOL). Enredando con tonterías en lugar de coger al toro por los cuernos. Estamos en un país con 4 millones de parados, con una economía que no se sostiene, con una crisis de valores como un piano y con una clase política más preocupada de sus culos que del Pueblo Soberano. De hecho estoy seguro de que hay un montonazo de altos cargos encantadísimos con la adecuación de la web a la política de género, porque poner esa “@” ahí es un grandísimo paso hacia la igualdad y bla, bla, bla. O sea: gilipolleces en las que fundirse los impuestos que pagamos todos pero que en realidad no van a ningún lado.
Lo peor de todo, es que en la esquina superior izquierda se ve perfectamente que España está ahora de presidencia de turno de la UE. Que se preparen.