Sherpas.

Últimamente se habla un montón de alpinismo himalaya en los medios. En primer lugar, por culpa de Edurne Pasabán, en segundo lugar, a causa del fallecimiento de Tolo Calafat en el Annapurna.

Hace días que llevo notando que sherpa se puede usar como sinónimo de esclavo o animal de tiro. Mis followers lo saben. Lo que no me esperaba es ver a un crack como Juanito Oiarzábal argumentar como un verdadero hijodeputa. En este artículo del 20 minutos, el alpinista vasco da su opinión de lo que se pudo haber hecho o no al respecto de Tolo Calafat. Pero como siempre, primero el contexto.

En primer lugar, lamento mucho la muerte de este hombre. Deja mujer y dos hijos (una de 18 meses) y sólo por eso, merece un respeto y un escalofrío. En segundo lugar, falleció durante una actividad elegida por su propia voluntad y con conocimiento del riesgo de escalar una montaña de más de 8000m. En tercer lugar, Tolo Calafat quedó atrapado al quedarse rezagado mientras bajaba con sus compañeros de expedición, comandada por Juanito Oiarzábal. Al parecer sufría deshidratación e hipopotasemia y estaba muy cansado. Eso, a más de 7000m de altura es estar muerto, como hemos visto en casos anteriores. Desgraciadamente, con oxígeno e hidratación podría haber sido diferente.

El caso es que ayer oí a Juanito Oiarzábal lamentarse en RNE por la muerte de Tolo. Se echaba la culpa por no haber podido ir a por él, algo que Juan Ramón Lucas y supongo que todos los oyentes comprendimos que supondría un suicidio y la muerte de ambos. Sin embargo hoy, en una entrevista a Radio Euskadi citada por el artículo que enlazo al principio, el discurso de Juanito ha cambiado completamente y me ha producido una mezcla de furia, miedo y asco.

Fijaos en las frases:

“Si ella [Miss Oh, la que competía con Pasabán] se hubiera puesto más seria con sus sherpas, Tolo estaría con nosotros”

“Les hemos ofrecido 6.000 euros a cada uno [de los sherpas de Miss Oh] para que subieran, pero ninguno ha tenido cojones para hacerlo

“Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero se ha perdido la solidaridad en la montaña. Yo hubiera subido”

Acojonante. Fijaos: “Si ella se hubiera puesto más seria con sus perros/mulas/esclavos, Tolo estaría con nosotros”. ¿Cambia el sentido? Yo creo que no. Eso que llamamos sherpas no es otra cosa que personas que sirven de guías o porteadores de las expediciones de los ricos occidentales que quieren subir a las montañas más altas del planeta. En principio son habitantes del Himalaya, pero la palabra también engloba a cualquiera que haga ese trabajo. No se mucho del tema, pero cualquier profano diría que mucho más importantes para el éxito de una expedición de lo que se les aprecia (de hecho en el artículo de la wikipedia sólo se mencionan seis con nombre y apellido). Se juegan el cuello tanto como el alpinista, pero con una diferencia: lo hacen por dinero. Sí, presupongo que los alpinistas poseen una enfermedad mental (benigna o no) a la que los sherpas son inmunes. Quizá por eso, sean capaz de ver las cosas con una visión más analítica, más distante. Quizá por eso, los sherpas de Oh decidieron que 6000€ no eran suficientes a cambio de su vida. Al fin y al cabo, acababan de subir de mala manera a la misma montaña (Al parecer los sherpas a los que se refiere estaban “frescos” en el campo 3). Quizá aquí Juanito retrate sin querer la realidad de estos individuos, porque habla de que Oh no insistió y de que los sherpas rechazaron el dinero. En ningún momento menciona el estado físico de esos sherpas, ni tampoco si trató de convencerles de que merecía la pena jugarse la vida en rescatar a un moribundo. No creo que nadie haya definido mejor lo que significa estar vendido, ser un esclavo.

Yo comprendo que debe de estar desesperado. Comprendo que hablar por walkie con un amigo que sabes que va a morir debe de ser una gran putada. También comprendo que debe de ser horrible la sensación de culpa que tiene. Pero el caso es que si él no subió a por Tolo, debe ser porque comprendió que le sería imposible hacerlo y volver de vuelta. Si él no podía: ¿Por qué exigirlo a unos desconocidos? ¿Por qué pensar que un ser humano es capaz de poner 6000€ de precio a una misión para rescatar a otro ser humano? ¿Por qué decir que la culpable es la contratista? ¿Es el contrato de un sherpa lo más parecido a tener un esclavo?

Puedo entender que esto de la montaña es algo que los mortales no podemos comprender, pero en mi opinión, hablar de solidaridad a 7000m de altura en medio de una ventisca tras haber vuelto de ascender a una montaña de más de 8000m es una verdadera aberración.

The Pain in Spain.

Creo que es mi deber como Español publicar el siguiente vídeo sin ningún tipo de paliativos. Está en Inglés, pero entre el power point, los números y las palabras clave creo que se puede entender con un nivel razonable de ese idioma (y los subtítulos automáticos pueden ayudar bastante).

Es de la cadena Bloomberg y trata sobre el problema que tiene España a la luz de la pifia de Grecia. Básicamente, dice que España va por el camino de Grecia… con un problema: salvarnos costaría demasiado, por lo que nos dejarán solos. No lo verás en ninguna parte (de hecho ahora tiene menos de 1000 reproducciones, lo que para yutú es una caquita), pero creo que, independientemente de que nos creamos los argumentos expuestos, cuando el río suena, agua lleva.

Spain is a ticking-time bomb. España es una bomba de relojería.

No lo verás en ningún medio porque a los políticos (PSOE, PP, CiU, PNV…) no les interesa que esto se sepa. Básicamente porque un ostiazo de grandes proporciones desembocaría necesariamente en una refundación del Estado, con la consiguiente renovación de caciques. Necesitan más tiempo para asegurarse el puesto en la España postapocalíptica. Tampoco creo que si se supiera fuese a pasar mucho, porque España es un país completamente desclasado donde todos nos creemos de clase media-alta y nos comportamos como tal. Luego no quiero lloros.

(lo vi en los compartidos de @alexvega)

Potenciadores del sabor.

Una vez os prometí que os iba a contar una historia. Aquí está.

En el laboratorio somos curiosos por naturaleza. Como también somos un poco gamberros y tenemos un punto descerebrado, a veces nos da por hacer cosas fuera de cualquier norma de seguridad y sentido común. Una de ellas fue probar el Glutamato. Este compuesto es el potenciador de sabor más usado, en concreto es el aditivo E-620, ya sea como ácido o como sal sódica (Glutamato monosódico, E621). Esto es lo que ocurrió:

Lo probé puro, en polvo directamente del bote. Tomé una pizca en una cucharilla y la toqué con la lengua (sé que la cantidad no es muy científica, pero culinariamente fue menos que la cantidad de sal más pequeña que he echado en un plato jamás). Lo paladeé y lo pasé por toda la boca para ver si notaba algún sabor, pero no noté nada. Eso sí, a los pocos instantes comencé a salivar como un perro hambriento y tuve una sensación de “comida rica” que me impulsaba a probar más. Había detectado el sabor Umami en estado puro.

Desde que lo hice, procuro no comprar ningún producto que lleve potenciadores de sabor, especialmente glutamato.

Como podéis leer en el artículo del E621, hay cierta controversia sobre los efectos en la salud de su consumo y cualquier búsqueda en Internet os llevará a páginas que alertan sobre los peligros de glutamato con argumentos más o menos científicos. A mí todos esos argumentos me la pelan bastante. Sabéis que soy un cocinillas y no soy de los que se llevan las manos a la cabeza por encontrar números en los paquetes de alimentos. Básicamente porque yo mismo utilizo el E100 (Cúrcuma), el E330 (Ácido cítrico, zumo de limón) o el E500 (Bicarbonato de Sodio, Levadura Royal) en mis platos. Entonces, ¿Por qué no consumo productos con potenciadores del sabor?.

Muy sencillo, una vez conocido el poder del potenciador me dí cuenta de que se podría comer mierda (heces) perfectamente siempre que llevasen una cantidad adecuada de glutamato. El resto de aditivos tiene funciones perfectamente justificables desde mi punto de vista (quizá los colorantes no, pero al fin y al cabo yo soy mucho de pimentón y de cúrcuma) pero los potenciadores lo único que hacen es enmascarar un producto de mala calidad haciéndolo pasar por algo bueno. Y eso es lo que no soporto.

Un estudio concienzudo de tu supermercado de confianza te dará la clave. Dado un producto cualquiera, la probabilidad de que tenga potenciadores de sabor es inversamente proporcional a su precio. Suele ocurrir con los embutidos, con las sopas liofilizadas, con las pizzas congeladas y con casi cualquier cosa envasada. La razón es evidente: usar un potenciador de sabor permite utilizar peores materias primas y stándares de calidad más bajos en los procesos de fabricación que los utilizados en productos sin potenciar. Así de sencillo, haz la prueba. Ojo, tampoco creo que un alto precio garantice buena calidad, pero sí me parece que ambas cualidades están correlacionadas.

Por todo esto, mi opinión se resumiría en que si un producto requiere de un potenciador para aparentar saber bien es que realmente no sabe bien. Y con la comida yo no juego.

Maravillas de la Internet del 20-4 al 23-4

Disfrutad de lo mejor de Internet que he seleccionado del 20-4 hasta el 23-4:

Flashback total.

¿Puede uno sentir vértigo al asomarse al abismo de su propia vida? O lo que es lo mismo, ¿Cómo puede ser que a punto de cumplir los 30 tenga ya recuerdos de hace más de veinte años? (Esa es obvia, pero dejadme escribirlo).

Os cuento esto porque todavía tengo cierto temblor en las manos y una sensación en el estómago como si me acabara de bajar de una montaña rusa. Y la causa ha sido ver una imagen en Internet de casualidad, mientras andaba saltando de link en link. Una imagen de un objeto idéntico a uno que tuve en mi infancia. Tan perfecta la imagen y tan perfecto el recuerdo que me ha causado un profundo impacto:

Igualita que la que yo tuve.

Ahí está, la miro y recuerdo el día que fui al quiosco a comprarla. Recuerdo las chapas que había ido guardando en una bolsa. Me recuerdo eligiendo las mejores (las más planas) y decidiendo quién iría en cada sitio. También me recuerdo flipando por tener a Lemond, a Pino y a Kelly, que por aquel entonces cortaban el bacalao. A esos les reservé las chapas VIP, que tenían su cristal y su plastilina. INCISO: Lo de las chapas no era coña, era una forma de status en el colegio, de tal forma que tener una chapa muy bonita, muy currada o que funcionase bien en las carreras sobre el suelo del patio era lo más. Los cirstales se conseguían en las obras o gracias a familiares. Había que cortarlos golpeándolos con piedras y luego pulirlos contra un bordillo para darles una forma más o menos redonda. Luego el cristal se fijaba a la chapa con plastilina. La plastilina podía usarse también para lastrar ligeramente uno de los lados y permitir a las chapas girar un poco (si uno era excelente con el pulgar). Induráin era tan desconocido que lo pegué en una chapa de segunda fila, sin cristal ni nada. Un par de años más tarde todos nos reíamos por no tenerlo en alguna chapa mejor. Cómo molaba pintar con tiza una etapa jodida, aprovechando irregularidades del terreno para poner “puertos”. También recuerdo el consenso que había que alcanzar con las reglas, porque para algunos la chapa estaba fuera si salía, mientras que para otros, había un margen de seguridad igual al ancho de la propia chapa. También recuerdo lo que moló una vez que hicimos un circuito para cracks en el que al salirse había que volver a la meta volante anterior y era tan largo que nos tuvo entretenidos toda una tarde…

Y es que esa imagen lo tiene todo. Como los más jóvenes no lo veís, os voy a decir lo que veo yo:

  • P.V.P. Con puntos y todo. Era como había que poner precio de aquella (Precio Venta Pública).
  • 30 Pts. Nada barato, desde luego.
  • “Ases” ¿Se sigue usando esa palabra?.
  • KAS. De aquella independiente y Español refresco.
  • Reynolds. Era papel de aluminio. Tengo la gorra de la época.
  • Correos era el patrocinador del maillot amarillo de la Vuelta (que de aquella era en Primavera).
  • Recio lleva el maillot del Kelme, el equipo que más años duró en el ciclismo internacional.
  • Y obviamente, todos los recuerdos que me inspira.

Y para que quede constancia, lo escribo hoy aquí.