Maravillas de la Internet del 21-6 al 30-6

Disfrutad de lo mejor de Internet que he seleccionado del 21-6 hasta el 30-6:

Hablemos del amor.

En unas semanas harán cuatro años que estoy felizmente casado. A nosotros nos parece que estamos todavía en el principio de nuestro matrimonio, pero habida cuenta la cantidad de parejas de nuestro entorno que no han llegado ni al segundo año, cada vez más nos da la impresión de que somos unos afortunados, pero también que pertenecemos a una especie en peligro de extinción.

No quiero dar ninguna lección a nadie, pues no soy el Dr. Amor (al fin y al cabo yo me he casado con mi primera novia), pero sí quiero compartir una serie de opiniones basadas en mi eterna curiosidad por el comportamiento humano.

Sinceridad.

No descubro nada al mencionarla, pero me parece una de las claves de una relación. Y no me refiero a ser sincero con nuestra pareja, que es algo obvio y que doy por sabido, me refiero a ser sincero con uno mismo. Vivimos en el sXXI, en una sociedad razonablemente abierta, en la que no es necesario estar emparejado para satisfacer nuestras necesidades sexuales. Desgraciadamente, hay mucha gente incapaz de reconocer que lo que necesita/quiere es sólo follar (algo muy sano, por cierto) y se embarca en una relación con otra persona que sí siente algo más que atracción sexual. Las cosas funcionan mientras dura el interés sexual, pero acaban desembocando en cuernos, desencantos y dolor para la persona que sí buscaba algo más. Yo personalmente admiro a esas personas capaces de embarcarse en una relación meramente sexual desde el principio, sin más compromisos y que saben ponerle fin cuando es necesario. Pero ojo, el caso contrario también existe. Abundan las personas románticas que por mantener una pose (moderna, desenfadada o guay) finjen estar interesadas en una relación meramente sexual por no ser capaces de reconocer que lo que realmente pasa es que sienten algo más.

En ambos casos, una conversación al principio de las negociaciones/cortejo bastaría para dejar las cosas claras y que nadie saliera perjudicado.

Amores.

Normalmente se piensa en el amor como un concepto único, cuando realmente incluye diferentes tipos. A parte del amor paterno-filial, incluso dentro de una relación de pareja hay varios amores diferentes (hasta puede haberlo sin la otra persona: amor platónico). El primero cronológicamente hablando es el amor romántico, ese de las mariposas en el estómago, de las taquicardias, de la sonrisa bobalicona, del color rosa, de la música celestial y de las pelis de Holywood. Básicamente, el amor romántico es pura química cerebral, un poderoso cóctel de neurotransmisores destinado a falicitarnos la transferencia genética interindividual. Generalmente es bastante irracional y va disminuyendo poco a poco a medida que pasa el tiempo. Es cierto que de vez en cuando vuelve a aparecer disparado por vaya Vd. a saber qué factores ambientales y provoca deliciosos momentos de subidón, pero es un sentimiento efímero por definición. Afortunadamente, los huecos que va dejando los va rellenando lo que yo llamo el amor afectivo (que ahora os comento qué es). Hay personas que no son capaces de asumir que ese amor químico se acaba y lo buscan activamente, cambiando de pareja periódicamente. Esto les lleva a probar todos los palos: desde la relación tormentosa basada en el conflicto contínuo hasta la pareja perfecta que cuando lo dejan todo el mundo se pregunta cómo ha sido posible. Desgraciadamente para esta gente, su comportamiento deriva hacia una especie de yonkis del amor, haciendo todo lo posible por conseguir su dosis de endorfinas y metiéndose en realciones cada vez más chungas. El resto de los mortales asumimos que ese amor es efímero, nos conformamos con disfrutarlo y lo sustituimos por el amor afectivo, mucho más sosegado pero también bastante irracional en la base. Es el amor de los paseos por la tarde, de los chistes privados, de la dulce rutina, de los mimos… Es un amor que además va complementado con el amor racional, el que te dice que esa persona te hace bien, que te complementa y que te anima a invertir en ella para conseguir mejores beneficios. Uno de los secretos de una pareja exitosa es precisamente la reciprocidad: dar y recibir, no necesariamente a partes iguales, sino en función de los requerimientos de cada uno. A veces se da sin importar recibir (irracional) y a veces se da para recibir (racional) y yo creo que ambas motivaciones son complementarias, buenas y necesarias para la vida en pareja mientras se mezclen con mesura. Uno de los secretos de la vida en pareja es saber distinguir entre estos tipos de diferentes amores y estar dispuestos a vivirlos todos con la misma persona, incluído llegar a ser abuelitos entrañables sentados en un banco del parque cogidos de la mano.

Naturalmente todo esto son reflexiones a posteriori, otro día si eso hablamos de los requisitos para ser pareja, aunque aloisius ya hablo mucho y bien en su día y no creo que pueda aportar mucho más. No quería acabar sin poneros una pedazo de canción que me encanta y con la que Raphael incomprensiblemente tampoco ganó eurovisión. Seguro que era por envidia.

httpv://www.youtube.com/watch?v=FwenAnIfroA

Hablemos del amor.

Technología futbolera.

Si sigues medianamente el Mundial, te habrás enterado de que ayer los verdaderos protagonistas fueron los árbitros. Primero, no dando un gol de Lampard claramente válido que hubiera supuesto el 2-2 de Inglaterra contra Alemania y luego dando como válido el 1.0 de Argentina contra México (Más información en tu periódico de cabecera).

No voy a entrar en esos hechos concretos, en lugar de eso prefiero verlo en perspectiva: estamos en el Mundial de 2010 y estos son algunos de los hechos en lo que a tecnología se refiere que a mi modo de ver han cambiado bastante mi perspectiva del evento desde la anterior copa:

  • En los estadios hay 32 cámaras de TV enfocando al campo. Eso como mínimo. Estamos disfrutando de las mejores retransmisiones de la historia. Ángulos a tutiplén y una cámara superlenta fabulosa.
  • Análisis en tiempo real del partido. En la web oficial de la FIFA se pueden seguir los partidos y obtener datos en tiempo real que harían palidecer a Benito Flowers. Heatmaps con la posición de los jugadores en el campo, pases de y desde a un jugador, distancia recorrida. De hecho, sería posible seguir el partido en modo texto.
  • Twitter. Este es el primer mundial con tuiter y la experiencia está siendo muy guay. Discusiones con amigos, información de periodistas, jugadores, entrenadores… A los segundos de que haya ocurrido algo ya hay un debate muy interesante y enriquecedor de la experiencia.

No tengo tampoco que señalar cómo otros aspectos de nuestras vidas han cambiado gracias a la tecnología, ejemplos hay a patadas. Entonces, si la tecnología lleva modificando nuestras vidas como poco desde que éramos Australophitecus ¿Por qué seguimos confiando en el criterio de tres hombres para dirimir uno de los eventos más importantes del planeta? Ojo, no estoy diciendo que los árbitros sean culpables, no, porque los hombres son falibles. Estoy diciendo que persistir en el método clásico de arbitraje cuando existen los medios para poder tomar decisiones justas y de acuerdo a las reglas en un tiempo razonablemente corto de tiempo es cuando menos una negligencia. Yo comprendo que haya goles fantasma, codazos alevosos y fueras de juego no pitados en un Mollerusa-Manlleú, seguramente es muy complicado evitarlos, pero que los haya en Mundial de Fútbol no me parece normal. Los argumentos de que si es la salsa del fútbol, de que la vida es injusta y demás me parecen muy bien como ejercicio de filosofía, pero cuando hay millones de € de por medio (patrocinadores mediante) y millones de personas pendientes, lo mínimo que se puede pedir es un poco de cordura y seriedad. En el Rugby, deporte serio donde los haya, hace años que existe el árbitro de video al que el árbitro principal recurre cuando no ha visto algo claro. He visto partidos internacionales en los que hubo ensayos dudosos que tardaron dos o tres minutos en ser declarados válidos/inválidos mientras los jugadores y el público esperaban pacientemente  a alegrarse/desesperarse. En el tenis existe el “Ojo de halcón” por ejemplo, al que los jugadores y el árbitro recurren cuando hay que ver si un golpe ha entrado o no. En el atletismo existe la foto-finish…

Creo que todos esos ejemplos marcan un camino claro, bueno y necesario para el fútbol. Yo, como aficionado maduro, racional y consciente no estoy interesado en polémicas arbitrales, manipulaciones ni adulteraciones varias. Si la pelota de Lampard entró, entró, si hubo mano de Dios, la hubo y si a Luis Enrique le rompió la nariz Tassoti, se la rompió. Obviamente, son hechos que dieron y dan mucho que hablar, pero en mi opinión no creo que la popularidad del deporte rey se viera afectada si hubieran sido juzgados de acuerdo a las normas. Yo por mi parte, prefiero recordar el Barrilete Cósmico, a Cinexín Zidane, a Hristo (el de verdad), a Van Basten o cualquier otro jugador de los que hicieron época en los mundiales.

El momento de la verdad se acerca.

Bueno chavales, esta tarde la selección deberá demostrar si merece estar en octavos o si deberá irse a casa con Franceses e Italianos. Yo creo que ambas cosas son muy posibles, aunque confío en que en el momento de la verdad los nuestros sepan reaccionar. Chile es una buena selección y el estilo Bielsa (muy abierto) favorece el juego de los nuestros. Desgraciadamente, llevo muchos mundiales a cuestas y sé que España queda eliminada justo el día que mejor juega. En caso contrario, en octavos nos esperarán Brasil o Portugal, en ambos casos rivales complicadísimos. Miedo me dan.

Con respecto a la ponzoporra, veo que estáis disfrutándola tanto como yo. Los cambios en la cabeza son constantes y ya tenemos un grupete de cracks en cabeza que será difícil de desbancar. Ahora que se acerca la fase de eliminatorias, conviene aclarar una regla que no sé si comenté antes.

Como podréis comprobar, en las predicciones de las eliminatorias se predicen el resultado y los penalties. Esto es porque el resultado del partido se contabiliza al final del tiempo de juego (con prórroga o no). Es decir, se puede predecir perfectamente un empate y acertar. Los penalties son para dirimir cuál de los dos equipos pasan (y se pueden acertar también). Es decir, en caso de empate, es como si hubiera dos partidos independientes, con los consiguientes puntos. Los penalties también permiten saber qué equipo es el ganador de la eliminatoria y otorgar el punto correspondiente al que hubiera predicho la victoria. No se si ha quedado claro, pero seguro que nos aclaramos tras la primera eliminatoria…

¡Suerte!

Marroquinería italiana.

Ayer fui a comprarle una cartera a mi mujer porque en breve va a ser su cumpleaños.

Ella me había señalado un bolso en una tienda en el centro de Oviedo, pero me pareció muy caro, así que pensé en cogerle la cartera a juego. Entré en la tienda y me encontré con la clásica estampa de dependienta hablando con amiga-clienta sobre banalidades de la vida. Ambas eran de mediana edad, de alrededor de 40 años (todavía no me acostumbro a que fueran ~10 años mayores que yo) y pararon en cuanto entré para atenderme.

Y empezó el show.

Yo dije “Me gustaría ver la cartera de marcaitalianadepeletería de color x”. Aquí ya las descoloqué, porque no se esperaban que el pintas supiera la marca del objeto. +1.

La dependienta la sacó y me dijo: “También tengo el bolso a juego” y yo le dije, “Lo sé, lo he visto en Internet, pero se me sale de presupuesto” entonces ella me dijo “Es el último que queda, te lo dejo al 30%”. Entonces le devolví la cartera y le dije que me llevaba el bolso. Todo en unos 15 segundos. Aquí la amiga se quedó con la boca abierta y sólo dijo “Qué decisión”. Yo le miré y le dije: “Si le llevo la cartera, tengo que pensar otra cosa para rellenar, si le llevo el bolso, he terminado.” Otro +1 por decidido y +1 de bonus por sacar la tarjeta rápidamente.

Entonces la amiga vió el bolso y dijo: “El chico tiene buen gusto”. Ahí yo ya me empecé a molar y solté “Hombre, no me tuvo ella media hora en Florencia en la tienda de la marca para nada” [+1] “Sabía que los de este tipo le gustaban y el otro día lo vió por la calle y algo comentó” [+1]. Entonces la amiga-clienta suspiró y dijo: “Si hasta sabe escuchar” mientras me ponía ojitos golosones. Saqué la tarjeta y se la dí a la dependienta incluso antes de que me dijera el total exacto (cosa que yo ya había calculado mentalmente cuando me dijo lo del descuento, no os penséis que soy tan guay) mientras comentaba que mi mujer se lo merece todo y más (lo cual es verdad). Pagué y mientras firmaba el ticket comenté otro par de modelos con la dependienta sólo por darme el gustazo de vacilar de mi conocimiento sobre la marroquinería italiana. Me dió el paquete y me despedí de ambas alegremente mientras la amiga cliente hacía esfuerzos por mantener toda la saliva generada en la boca.

Y es que, queridos lectores y lectoras, muchas veces basta con oir, ver y pagar para tener contenta a una mujer. Oír, porque demuestras que para tí ella es lo primero y que sus palabras merecen toda tu atención. Ver, porque procesas lo que ella te dice, observas y te esfuerzas en recordarlo. Y pagar porque es como cristalizas los dos actos anteriores, que realmente son los que marcan la diferencia. O al menos es lo que quiero pensar yo…

Publicado en Yo