Ayer fui a comprarle una cartera a mi mujer porque en breve va a ser su cumpleaños.
Ella me había señalado un bolso en una tienda en el centro de Oviedo, pero me pareció muy caro, así que pensé en cogerle la cartera a juego. Entré en la tienda y me encontré con la clásica estampa de dependienta hablando con amiga-clienta sobre banalidades de la vida. Ambas eran de mediana edad, de alrededor de 40 años (todavía no me acostumbro a que fueran ~10 años mayores que yo) y pararon en cuanto entré para atenderme.
Y empezó el show.
Yo dije “Me gustaría ver la cartera de marcaitalianadepeletería de color x”. Aquí ya las descoloqué, porque no se esperaban que el pintas supiera la marca del objeto. +1.
La dependienta la sacó y me dijo: “También tengo el bolso a juego” y yo le dije, “Lo sé, lo he visto en Internet, pero se me sale de presupuesto” entonces ella me dijo “Es el último que queda, te lo dejo al 30%”. Entonces le devolví la cartera y le dije que me llevaba el bolso. Todo en unos 15 segundos. Aquí la amiga se quedó con la boca abierta y sólo dijo “Qué decisión”. Yo le miré y le dije: “Si le llevo la cartera, tengo que pensar otra cosa para rellenar, si le llevo el bolso, he terminado.” Otro +1 por decidido y +1 de bonus por sacar la tarjeta rápidamente.
Entonces la amiga vió el bolso y dijo: “El chico tiene buen gusto”. Ahí yo ya me empecé a molar y solté “Hombre, no me tuvo ella media hora en Florencia en la tienda de la marca para nada” [+1] “Sabía que los de este tipo le gustaban y el otro día lo vió por la calle y algo comentó” [+1]. Entonces la amiga-clienta suspiró y dijo: “Si hasta sabe escuchar” mientras me ponía ojitos golosones. Saqué la tarjeta y se la dí a la dependienta incluso antes de que me dijera el total exacto (cosa que yo ya había calculado mentalmente cuando me dijo lo del descuento, no os penséis que soy tan guay) mientras comentaba que mi mujer se lo merece todo y más (lo cual es verdad). Pagué y mientras firmaba el ticket comenté otro par de modelos con la dependienta sólo por darme el gustazo de vacilar de mi conocimiento sobre la marroquinería italiana. Me dió el paquete y me despedí de ambas alegremente mientras la amiga cliente hacía esfuerzos por mantener toda la saliva generada en la boca.
Y es que, queridos lectores y lectoras, muchas veces basta con oir, ver y pagar para tener contenta a una mujer. Oír, porque demuestras que para tí ella es lo primero y que sus palabras merecen toda tu atención. Ver, porque procesas lo que ella te dice, observas y te esfuerzas en recordarlo. Y pagar porque es como cristalizas los dos actos anteriores, que realmente son los que marcan la diferencia. O al menos es lo que quiero pensar yo…
Cásate conmigo.
Un win en toda regla =D ¿y subida de ego también? Dependiendo de las amigas, además tienes el momento “amiga muerta de envidia” de cuando ella cuenta la historia.
Eres grande, pero con la pasta necesaria para hacerle el regalo quedas como Dios.
¿Qué pasaría si hubieras llevado la cartera?
-Que ella hubiera pensado para sus adentros… Vaya que bien! la cartera que hace juego con el bolso que en realidad quería…
@Dani: Exacto.
jajajaja buenisimo
Lo feliz que se va uno cuando va a comprar algo con la idea predefinida y encuentra una ganga y termina comprando otra cosa.
¡Que disfrutéis el bolso!
@Daniel: A mí el bolso me la suda, yo lo que quiero es su sonrisa
Jo, ojalá yo tuviera la habilidad de comprender los gustos de mi chica… No entiendo porqué algunos vestidos son “preciosos” y otros “un horror”.
Ellohir, cuando seas mayor lo acabarás entendiendo.
Muy buena filisofía, es la que vengo practicando los últimos casi 4 años, y excepto un pequeño fracaso (fruto de la improvisación), siempre acabo consiguiendo lo que dices en uno de los comentario, la sonrisa de ella.
Y hablando de Italia, aunque no tenga nada que ver, apeaditos del mundial, ridículo absoluto.
Yo le tengo pillado el punto cultural y viajero entre otros, pero en ropa me confieso totalmente inútil y prefiero no pronunciarme, es que siempre me ha dado mucha pereza la moda y sin ilusión cuesta mucho aprender.
Y la verdad que esas situaciónes en que notas que estas siendo guay son la leche, ojala hubiera sabido hace años lo de la importancia de la decisión.
Me he partido de risa, estaba imaginando la historia a medida que la iba leyendo, debió ser digno de presenciar. Menuda potra que tienes, yo si digo “se me sale de presupuesto” simplemente me dicen que deje el artículo en su sitio.
No sé por qué dicen que somos complicadas, lo que pasa es que tenemos más en cuenta los detalles, a lo mejor viene de nuestra tendencia “multifuncional” (yo me entiendo…).
@Vane: Realmente el mérito es de la dependienta. Desconozco si el descuento lo tenía previsto de antemano, pero supo jugar esa carta y yo la cogí al vuelo. Un mal vendedor no hubiera dicho nada…
¿No hay opción de curiosear una Wishlist de Amazon? Cachis…
Yo casi lloro de la emoción… Viva tu novia por tenerte
+1
Facil y sencillo.
Ay, cómo hecho en falta las películas que filmábamos durante las pausas de la comida…
Epic Win, of course.