Ya comenté que he consagrado estas vacaciones a la lectura. En julio me compré cuatro libros en Amazon para pasearlos por playas, terrazas y salones de la Côte d’Azur y de la Costa Verde. He tenido mucha suerte, porque cada uno de ellos me gustó más que el anterior. Sin duda, me han hecho disfrutar mucho más si cabe de las vacaciones. (No creáis que estaba yo sólo, mi mujer se ha metido entre pecho y espalda la trilogía de Millenium, que leeré en cuanto ventile lo que tengo pendiente).
Voy a comentaros los libros, por si acaso a alguno os interesa. No voy a meter spoilers, así que tranquilos. Los leí en inglés, pero os señalo el título de la traducción (si la hay) para vuestra comodidad.
- Foreskin’s Lament (Lamentaciones de un Prepucio). Shalom Auslander. Los recuerdos de infancia de un niño criado en una familia ultraortodoxa judía en Nueva York. Uno de esos libros que te hace reír a carcajada limpia, aunque no está exento de drama. Tiene un estilo muy honesto y directo y cuenta algunas anécdotas que obligan a volver a la solapa para comprobar que lo que se lee es realidad y no ficción. En muchas reseñas se dice que es el antídoto antirreligioso definitivo, porque expone sin tapujos todas los preceptos chorras que tienen que seguir los judíos, pero yo no diría tanto. En todo caso es el antídoto contra el dogmatismo, el fanatismo y el sectarismo al que muchos niños se ven expuestos, ya sea religioso, político o de cualquier otro tipo (futbolístico, por ejemplo).
- Taking the Medicine. Druin Burch. Una breve historia de la medicina centrada en cómo ha ido evolucionando la fundamentación de las ideas médicas. Es decir, de cómo se pasó de las creencias… a las evidencias. A través de capítulos cortos, el autor va poniendo ejemplos para ir apuntalando la idea central del libro: que los pacientes deben ser tratados exclusívamente con tratamientos que se hayan demostrado efectivos en ensayos de doble ciego. Y por el camino, palos contra las farmacéuticas, los gobiernos y los propios médicos, que a día de hoy siguen prescribiendo sólo un 80% de tratamientos bien fundamentados. Aunque está escrito por y para médicos, es lo suficientemente accesible como para que cualquiera con un mínimo de preocupación lo lea. A mí me encantó.
- First Light. Geoffrey Wellum. Las memorias de un piloto de Spitfire durante la batalla de Inglaterra (Segunda Guerra Mundial). Ahora que me estoy aficionando a la historia bélica, este era un libro que pensé que sería el equivalente aéreo del fantabuloso Iron Coffins… pero no. Y no es culpa del libro, pues está muy bien y es muy entretenido, el caso es que no me llegó tanto como el del comandante de submarino. En parte es porque la vida de un piloto es infinitamente más fácil que la de un submarino. Sí, hay derribos amigos y enemigos, mueren muchos compañeros… pero por la noche duermen en territorio amigo. Y eso, como reconoce el autor, es una ventaja que pocos soldados tienen en guerra. Como digo siempre, cuanta más historia bélica leo, más pacifista me vuelvo. Y es la misma conclusión a la que llega el autor, cuando está en el aire es una lucha por la supervivencia pura y dura, o tú o yo, pero cuando vuelve a la base después de derribar a un enemigo siempre tiene un recuerdo para esa vida que acaba de segar.
- Masters of Doom. David Kushner. El mejor para el final. Es la historia de id software, o lo que es lo mismo, la de John Romero y John Carmack, el dúo que cambió la historia de los videojuegos con Doom y Quake. Es verdad que el tema me toca de lleno, pues yo viví los acontecimientos que describe el libro: jugué al Doom (I y II) en su momento, leí los planes de Romero para el Daikatana en las revistas, jugué al Quake I, II y III Arena (en su momento y al III todavía hoy), jugé al Heretic, al Hexen, al Wolfestein 3D… (benditos CD-Mix). Vamos, que me he sentido identificado con muchas cosas que se cuentan en el libro. Sin embargo eso no le quita ni un ápice de interés, pues está escrito de forma primorosa, a pesar de que conozco cómo fue la historia, no he podido evitar engancharme a su desarrollo y participar del suspense que genera el autor. Todo un mérito. Creo que es un libro que gustará a cualquiera interesado en los videojuegos, a la informática o la tecnología en general. Yo me he quedado flipando con la historia que hay detrás de esos títulos tan queridos, una historia de amistad, simbiosis y ambición. Pero sin duda, he flipado con John Carmack (como bien predijo megateto, lector habitual del blog) un genio prodigioso y un tanto rarito.
Nada más. Los que me conozcáis en persona y queráis leer alguno, no tenéis más que pedírmelo. Ya sabéis que estoy encantado de compartirlos (y La Princess más, que así no andan atravesados por las estanterías).
Una buena lectura, unas buenas vacaciones y todo ello en buena compañía.
Desconocia la existencia del último, pero grantizo que voy a leerlo, muchas gracias por la recomendación.
Un saludo