Smashing Pumpkins

Os voy a contar mi primera “experiencia” con una chica.

Cursaba yo 2º de BUP (Curso 95-96, con 15 años) cuando en clase de francés se organizó un intercambio con el país vecino (yo hacía Francés en el insti e iba a Inglés en academia, sigo pensando que fue un acierto). El caso es que fuimos un grupo de bastante gente, estuvimos una semana intercambiados y pasamos un par de noches en París. A parte de descubrir un montón de cosas nuevas (mi primera y última borrachera entre ellas), lo más interesante del viaje ocurrió en el autobús de vuelta. Salimos de París a medio día acompañados por el sonido de una TDK (imagino que ferro) con el disco de Laura Pausini en castellano por una cara y en italiano por la otra. Como no éramos muchos, sobraban los asientos y yo preferí viajar solo para poder dormir algo. No conseguí un sueño profundo y de calidad hasta que llegamos a Burdeos. El caso es que coincidiendo con una parada logística en Irún, al volver al asiento me encontré con una chica en el asiento al lado del mío. Al ver mi cara de sorpresa, me preguntó si podía quedarse a mi lado. Yo balbucée afirmativamente y empecé a temblar. Tantos nervios no eran muy comprensibles, porque la verdad es que G.L.P no me había llamado nunca la atención, no es que ella no fuera guapa, ni maja, ni estuviera buena (que desde luego no era ninguna de las cosas), pero qué narices, era una chica y yo todavía era un niño (a pesar de que teníamos la misma edad). Aquí hay que tener en cuenta que yo entré en la adolescencia sobre los 16 años… y todavía no he salido. En fin, sigamos con la historia.

Ella (la muy) se durmió rápidamente sobre mi hombro nada más arrancar el autobús, y yo me marqué un lemur nonstop de unos 400km. El caso es que al llegar a nuestro destino, nos levantamos, hasta luego y para casa. El lunes en clase, descansado y a la luz del día digamos que la miré con otros ojos. Al fin y al cabo, si ella se había sentado a mi lado debía ser porque yo le gustaba y desde luego me resultaba más sencillo fijarme en una chica con la que yo tendría alguna posibilidad que en cualquiera de las guapas oficiales.

Poco a poco ella fue calando en mi mente. No es que hiciera esfuerzos, pero digamos que empecé a comerme la cabeza con ella, interpretando a mi favor cualquier comportamiento suyo. En momentos de cordura yo me decía que eran todo imaginaciones mías, pero de vez en cuando ella me daba señales “inequívocas”. La definitiva fue en una cena de clase. El instituto había organizado una espicha de sábado con los franceses y decidí que ese iba a ser el día. Repito, retrospectivamente reconozco que me gustaba más la idea de estar con una chica que de estar con aquella chica, pero imagino que es algo normal. Me preparé lo mejor que pude y cuando acabó la cena y empezó el barullo me acerqué y le pregunté si le apetecía ir a algún sitio más tranquilo. Para mi sorpresa dijo que sí. Ahí el corazón me empezó a latir con una intensidad apenas compatible con la vida. El sentimiento que recuerdo es de terror, en primer lugar, por no saber qué hacer a continuación, en segundo lugar, por la reacción de mi cuerpo (que no comprendía de ninguna manera) y en tercer lugar, por si tenía algún fragmento de chorizo a la sidra entre los dientes. Salimos del llagar y nos sentamos en el primer banco que encontramos. Yo no sé cuanto tiempo pasamos allí sentados, ella callada y yo concentradísimo tratando de controlar todos los músculos de mi cuerpo para evitar vomitar de los nervios. En un momento dado, ella quiso volver con el grupo y yo apenas pude asentir.

Al rato me fui a casa con una sensación de fracaso absoluto. Me pasé el domingo mentalizándome para conseguir pedirle de salir el lunes durante el recreo. Aquí hay que señalar que en 1995 todavía se llevaba lo de “pedir de salir”, era un trámite imprescindible para toda la gente de bien. Las tres clases pasaron volando y llegó al recreo. Mientras resonaban acordes heróicos en mis oídos me acerqué a ella y le solté el discurso completamente tranquilo y muy seguro. Ella me miró y me soltó una frase que recordaré el resto de mi vida:

No gracias, es que prefiero quedar con mis amigas.

Yo me quedé flipando. Después de todas las señales afirmativas y de todo lo que me lo había currado… ¿Esa respuesta?. Sinceramente he de decir que los ecos de su respuesta resonaron en mi cabeza durante años y marcaron todos y cada uno de mis acercamientos al sexo femenino. Digamos que me metieron un miedo al fracaso que no es nada recomendable en estos casos. Afortunadamente, mi mujer tuvo la paciencia necesaria para aguantar mis nervios y supo darme la tranquilidad necesaria para tener una relación estable y normal conmigo. Menos mal.

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8º Suplente.

Bueno amigos, os prometí que os iba a contar cómo me iba con mi posible marcha a París.

Hoy me llamaron de la beca para la que hice la entrevista en Septiembre. Al final en la primera ronda no ha podido ser. Estoy de octavo suplente y ahora dependo de que haya ocho renuncias entre los cuarenta agraciados. Por lo que veo en el listado, la investigación médica ha copado buena parte de esas cuarenta becas, lo cual es lógico teniendo en cuenta de que es una fundación privada. Cualquiera puede entender la importancia de investigar en cáncer o en alergias, pero es más complicado hacer entender que otros temas menos sexys (como es mi caso) también tienen su importancia. Dado que esta beca no es la séptima maravilla (al menos para la gente de investigación médica, yo me daba con un canto en los dientes por ello), lo lógico es que esas renuncias ocurran. El problema es que este año con el ha habido un fuerte recorte de fondos de I+D y eso ha limitado mucho las posibilidades de financiación alternativas. Es decir, que  no me hago ilusiones. Ahora hay un plazo hasta el 15 de diciembre durante el cual pueden ocurrir las renuncias. Durante ese plazo cualquier día me pueden llamar y darme la buena noticia. Mientras tanto, tengo otra beca pedida y cruzo los dedos, de cuatro que he pedido he sido rechazado en dos y en esta digamos que estoy en la prórroga (de la cuarta no se nada). Aunque cada beca es de su padre y de su madre y que los criterios varían un montón, es obvio que estoy ahí, justito en el borde, a puntito de entrar en los puestos de competición europea. Y no me quejo, en esta beca en concreto he quedado el 48 de casi 400, lo que significa estar entre el 12% mejor, que se dice pronto. Al menos yo todavía tengo posibilidades, hay 340 doctores que en esta beca ya no tienen ninguna y estoy seguro de que en muchos casos lo merecerían más que yo. A ver si tengo suerte y me llega la oportunidad de demostrar que se puede invertir en mí.

Por cierto, hay 400 hombres y mujeres dispuestos a irse fuera de España cobrando pero sin contrato (que eso es lo que significa esta beca), yo creo que da una buena medida de a) la vocación científica y de b) lo mal que están las cosas en nuestro país (no sólo a nivel de inversión en I+D).

Gracias a todos por vuestras palabras de ánimo.

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¿Y ella qué?

Voy a cerrar la trilogía que involuntariamente he dedicado a las mujeres en el blog.

Como ya os comenté, es muy (muy) probable que en Enero me vaya a trabajar a París durante al menos dos años. La gente que me conoce se alegra mucho por mí y tras las felicitaciones por la mejora en mi trabajo, en mi CV y en mis perspectivas de futuro me suelen preguntar por mi mujer.

Inciso. Hablo muy poco de La Princesa, pues así me lo ha pedido ha pedido ella misma. Sólo os diré que tiene un trabajo estimulante con un contrato indefinido, horario razonable, unas buenas condiciones y un sueldo excelente, vamos, que es una privilegiada.

Yo siempre digo lo mismo, desde que nos prometimos amor eterno (mucho antes de casarnos, una cosa no tiene que ver con la otra) decidimos que viviríamos allí donde tuviéramos el mejor trabajo, cada uno el suyo, se entiende. Dado que en este momento ella tiene uno excelente, yo no puedo poner nada en la balanza para desplazarla, por lo que me iré solo a París. A mí me resulta lógico que ella no se mueva porque tras dos años de beca yo estaré otra vez con una mano delante y otra detrás. Está claro que si a mi las cosas me van muy bien allí y consigo algo más sólido pues a lo mejor ella se plantea la mudanza, pero dejar lo que tiene para volver a buscar algo dentro de 24 meses no es muy prudente y menos en la situación actual. Máxime cuando tenemos tres vuelos diarios directos que permiten hacer un Oviedo-París en menos de cuatro horas de puerta a puerta de casa.

Pues bien, la mayoría de la gente está de acuerdo con nuestra postura. Desgraciadamente hay una minoría que no la comprende y que se extraña de que no me lleve a mi mujer debajo del brazo para que me haga, cuando menos, compañía. A pesar de que yo argumente como he descrito en el anterior párrafo, esa minoría no es capaz de ver que “lo mejor para mí (varón)” no siempre es sinónimo de “lo mejor para nosotros” Desgraciadamente, percibo que el espíritu de Ramón y Cajal sigue presente (al menos para algunos científicos), pues nuestro Nobel a parte de ser un super-crack era el clásico machista de antaño, pues pensaba que la mejor mujer para un científico era el ama de casa callada y sumisa (como cuenta en sus Reglas y Consejos sobre Investigación Científica) y de él se afirma que era un gran putero.

Es obvio que lo vamos a pasar mal. Pero en términos laborales de esta experiencia podemos salir los dos con mejores trabajos, ella manteniendo el suyo y yo mejorando el mío. Si no es así, por lo menos lo habremos intentado. La equivalencia entre hombres y mujeres (que no igualdad, porque nunca seremos iguales) no se consigue con palabras. Se consigue eliminando completamente el sexo de la ecuación y actuando en consecuencia.

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Verdadera heroína.

Al hilo de lo de wikimujeres he recordado la historia de una mujer que ni va a salir en dicha web, ni en la tele ni en ninguna parte, pero que no por ello deja de ser un caso increíble de heroicidad cotidiana. La conozco de primera mano, pero voy a cambiar algunos detalles para preservar su intimidad.

Eva es un ama de casa de unos sesenta años. No es una persona cualquiera, de hecho yo diría que está en mi Top 5 de personas admirables. La conozco de toda la vida y siempre la he visto luchar a brazo partido contra todo lo que la vida le ha ido arrojando. Tiene dos hijos, una chica y un chico. La mayor tiene retraso mental, desconozco si está diagnosticada, pero resulta evidente que no es normal y que aunque  no es incapacitante, nunca podría llevar una vida independiente. En los 80 (cuando ella era niña) eso significaba tenerla en casa pues en una ciudad de provincias no había ningún sitio donde pudieran atenderla en concidiones. Eva se las arregló para proporcionarle una mínima educación y conseguir que hiciera ciertas tareas cotidianas para estimular a su hija. En el barrio cualquiera la recordaría yendo a la panadería, una misión que a fuerza de repetir y con la complicidad de los panaderos podía cumplir más o menos exitosamente. Así pues los 80 pasaron para Eva tirando adelante de su hija mayor.

Los 90 no fueron mejores. El pequeño empezó a tener comportamientos extraños. Al principio eran cosas de críos, pero con el paso de los años, las pataletas y rabietas dieron paso a tremendos brotes de violencia. No se si las causas llegaron a conocerse, pero el caso parecía desde fuera una esquizofrenia de libro, seguramente alimentada por las putas drogas. La vida en familia se hizo muy dura, pues todo dependía de cómo tuviera el día el chaval. Eva lo probó todo y trató de conseguir un tratamiento para el niño pero sin éxito. Al parecer o no estaba enfermo o nadie sabía lo que tenía. Intentó internarlo cuando la situación se hizo imposible, pero en lo público no lo cogieron y para lo privado no tenía dinero. Aun así, no se dió por vencida. Ella sola se sacó de la manga el mejor tratamiento: puso al chaval a trabajar y le alquiló un apartamento a dos manzanas de su casa. Echarlo hubiera sido muy brutal, pero al hacerlo de buenas maneras y fomentando su independencia consiguió el milagro. Ella le llevaba la comida por las mañanas y él mejoró mucho en apariencia. Incluso me parece que se llego a echar novia y todo.

El verdadero palo llegó en los 2000. A su marido, que era el que traía el dinero a casa y había sido el baluarte en el que ella se apoyaba le diagnosticaron Alzheimer. En unos meses se quedó completamente ido, inútil, casi un vegetal. Si alguna vez parecieron de la misma edad, ahora aparentaban padre e hija. Eva no se acobardó. Lo primero que hizo fue forzar a la comunidad a poner una rampa en el piso para la silla de ruedas, algo que no consiguieron otros vecinos incapacitados antes, al parecer acojonó a la junta directiva con su conocimiento sobre la recientemente aprobada Ley de Propiedad Horizontal. Dado que él era el que conducía, ella se sacó el carnet de conducir a la primera y con el número mínimo de clases. El coche es vital para poder aprovechar todas las ofertas de los supermercados del extrarradio y así poder estirar su paga. No le lleva a un centro de día, pues a ella todavía le sobra tiempo para sacarlo a pasear llueva o haga sol. Espero que le concedan la paga de dependencia.

Y a pesar de todo esto, ella no cambia la cara. Mira siempre al frente, con la mirada fija, decidida y con ganas de plantarle cara a lo próximo que le lance la vida. En la parroquia le tienen miedo, porque ya no es la primera vez que se encara con el cura tras una crisis de Fe. Aun así, sigue asistiendo a misa, imagino que para preguntarle a Dios qué más tiene que demostrar para entrar en el Reino de los Cielos. Si por mi fuera, iría con pasaje en clase preferente. Y a pesar de todo, es una mujer discreta, jamás ha hablado de todo lo que yo aquí os cuento, que conocemos por otras fuentes. No le gusta que se compadezcan de ella y ha demostrado sobradamente que se las arregla bien sola.

Sirva este post como homenaje a una verdadera heroína cotidiana.

Igualdad y Reconocimiento.

El otro día oí por la radio la última iniciativa de mi Ministerio Favorito:

Wikimujeres es un intento de dar oportunidades a todos, mujeres y hombres, de conocer a aquellas mujeres que han contribuido desde siempre, y a pesar de las dificultades, al progreso de la Humanidad desde distintas perspectivas y esa contribución ha ayudado a hacer que el mundo en el que vivimos sea cada vez más igualitario y por lo tanto más justo. Desde este portal os invitamos a aprender de las mujeres.

Lo primero que pensé es que es un poco tonto duplicar funcionalidades, pues estoy seguro de que en la Wikipedia aparecen todas y cada una de ellas y con artículos mejores. Como la curiosidad me puede, hace un rato decidí buscar a uno de mis personajes científicos favoritos: Rosalind Franklin. La buena de Rosalind es uno de esos casos en los que alguien lo da todo, incluso la vida, por la ciencia. Sus trabajos en cristalografía fueron claves para esclarecer la estructura del ADN y sin embargo Watson, Crick y de paso, toda la comunidad científica pasaron de ella como de la mierda. Ella murió a los 37 años en 1958 y ellos se llevaron el Nobel en 1962. Afortunadamente, el tiempo ha colocado a Rosalind en su sitio y hoy se asume que el Nobel debería haber sido para los tres. (Si quieres saber más de ella, te recomiendo Rosalind Franklin, The Dark Lady of DNA, que con ese título ya lo dice todo).

Pues bien, con esos antecedentes, comprenderás que si hay un personaje en el sXX que merece una entrada como el FSM manda en wikimujeres es Rosalind Franklin. Esto es lo que figura a día de hoy:

Como es lógico, me he llevado una decepción muy grande al comprobar que una mujer tan importante para la Historia de la Ciencia merezca un párrafo tan pobre y sin enlaces. No sólo eso, me llamó la atención el uso de “cristalografiadora”, cuando realmente se dice “cristalógrafa”. Y no sé, pero me dió por pensar mal. Decidí ver que dice la wikipedia en castellano sobre Rosalind. Y acerté:

Rosalind Elsie Franklin (25 de julio de 1920 en Kensington, Londres – 16 de abril de 1958 en Chelsea, Londres) fue una biofísica ycristalografiadora inglesa autora de importantes contribuciones a la comprensión de las estructuras del ADN, los virus, el carbón y elgrafito. A Franklin se le recuerda principalmente por la llamada Fotografía 51, la imagen del ADN obtenida mediante difracción de rayos X, que sirvió como fundamento para la hipótesis de la estructura doble helicoidal del ADN en la publicación del artículo de James Watson yFrancis Crick de 1953,1 y tras su publicación constituyó una prueba crítica para la hipótesis.2 Más tarde, lideró varios trabajos pioneros relacionados con el virus del mosaico de tabaco y el virus de la polio. Falleció en 1958 a causa de bronconeumonía, carcinomatosis secundaria y cáncer de ovario, minutos antes de que su último informe fuera leído en la Faraday Society.

Este es el primer párrafo del artículo. Como puedes ver, coincide completamente con lo que aparece en wikimujeres. Revisando el historial del artículo, puede comprobarse que este párrafo ya lleva así escrito desde hace casi un año, en todo caso mucho antes del 22 de Julio, que es la fecha de escritura de wikimujeres. Bien, a pesar del nombre, esta no es una wiki al uso, por lo que no podemos acceder al listado de usuarios. Sin embargo, un paseo por los artículos muestra que la mayoría (en mi caso todos los que he visto, pero no he visto el 100%) están escritos por el mismo usuario que este ejemplo (wikimujeres) y que este usuario ya escribía antes de estar abierta la web al público. Lo lógico es pensar que este usuario es con el que los autores de la web la han llenado de contenido, por lo tanto es un usario “oficial” (por llamarlo así) o a sueldo, si lo prefieres.

Como todo el mundo debería de saber ya a estas alturas, la wikipedia tiene una licencia Creative Commons Reconocimiento Compartir Igual. En este caso, el Ministerio no cita la fuente por ninguna parte, por lo que se salta el requisito de “Reconocimiento”. La cosa tiene mucha guasa, porque en el aviso legal de wikimujeres dice que

Se autoriza la reproducción total o parcial de los contenidos del Portal, siempre que se cite expresamente su origen público.

Es decir, que el Ministerio impone una condición que ellos mismos no cumplen.

Hasta aquí los hechos demostrables. Ahora empieza mi opinión:

Ni que decir tiene que a mí esto me parece lamentable. Más allá de cualquier otro argumento sobre la necesitad de una web de este tipo, su coste y la calidad de su ejecución, el hecho de que se salte de una forma tan burda la licencia de la wikipedia desacredita completamente tanto su contenido como sus objetivos. Cumplir con una licencia CC como la de la wikipedia es algo que debería de estar en el libro de instrucciones de Internet, porque es algo tan básico y tan fácil de detectar que acaba por salir siempre a la luz. Al no cumplirla, wikimujeres (y por ende el Ministerio de Igualdad) no sé si están cometiendo un delito, pero nos están demostrando a todos los contribuyentes que esa web ha copiado de una fuente gratuita y que, en lugar de editar un poco el artículo para tratar de ocultar el copypaste, directamente se saltan la licencia. O lo que es lo mismo, nos están demostrando por enésima vez  cómo se malgasta nuestro dinero.

Creo que merecemos una explicación.