Comercio tradicional.

El sábado hizo un auténtico día de perros en Oviedo. Llovió todo lo que quiso e hizo frío. A media tarde mi mujer y yo decidimos salir a comprarle nuestro regalo de reyes a nuestro sobrino isleño. Ella optaba por ir en coche hasta una de las grandes superficies que hay cerca de Oviedo, pero me pudo la nostalgia y decidí que iríamos a la juguetería más mítica de la ciudad. Esa jugetería apenas ha cambiado desde que me compraron mi primera bici (1988), mis G.I. Joes (yiyoes), el Caballero de Tauro y tantos otros juguetes que me hicieron la infancia feliz. Además, siempre me ha calado hondo el debate pequeño comercio contra gran superficie y decidí apoyar al pequeño.

Cruzamos el centro, sorteando ríos y baldosas traicioneras y llegamos a la tienda. Estaba completamente vacía excepto por las tres dependientas (una de ellas, la misma de hace 20 años). Lógico, habida cuenta de la que estaba cayendo. Encontramos el juguete (un poco más caro que en Toys’r Us, pero con eso yo ya contaba) y pedimos que nos lo envolvieran para regalo. La dependienta cogió papel y envolvió el juguete como quién envuelve un bocadillo (más o menos). Sin gracia ninguna, sin doblar para adentro los bordes cortados (para que no se vean flecos), sin pegatinas, sin lacitos… nada. Y que queréis que os diga, me decepcionó. Me decepcionó porque no había nadie en la tienda y porque por unos céntimos hay maestros del paquete que te dejan la boca abierta mientras transforma un papel y cuatro cintas en un Regalo (así con mayúsculas).

En el sXXI el pequeño comercio lo tiene muy crudo frente a las grandes superficies. Es imposible que compita con ellas en precio y, salvo que esté especializado en rarezas, tampoco puede competir con los productos. Sólo les queda el trato personalizado. Sin embargo, muchas veces parece más sencillo quejarse de la dura competencia de los hiper que juntar un huevo con otro y currárselo un poco más. En un mercado en el que lo artesanal es anecdótico, si el pequeño comerciante pretende ser un mero intermediario pasivo entre el producto y el comprador lo lleva crudo. Crudísimo. Afortunadamente, en Oviedo (e imagino que en todas las ciudades) hay tenderos que lo han entendido y han sabido conservar una clientela fiel que busca (buscamos) precisamente la personalización que el trato cara a cara sólo puede proporcionar. Serán los que sobrevivan. El resto, pues me temo que desaparecerán cuando nuestras madres y abuelas dejen de hacer la compra.

(Y todo esto sin mencionar Internet. Amazon.co.uk, que me envía el juguete en dos días a casa por 5€ menos que en el Toys’r Us. Me temo que los Reyes van a llegar del Reino Unido ese año).

17 pensamientos en “Comercio tradicional.

  1. La verdad es que abundan mucho los casos que comentas, incluso hay algunos que parece que les tienes que dar las gracias porque te atiendan.

    Como no espabilen en ese aspecto, les veo mal futuro.

  2. Sin duda es mejor (mediamarkt, carrefour, etc…) dónde si ves a alguien que te pueda atender, tienes que intentar que te preste atención, luego que se entere de que es lo que quieres, y luego que no te intente estafar dándote otra cosa que no te sirve.

    Yo cuando voy a grandes superficies ME OLVIDO de preguntar a nadie por algún producto porque o es imposible, o no tienen ni puta idea.

    Les preguntas cualquier cosa y miran la pegatina a ver si viene ahí, como si tu fueses incapaz de mirar la pegatina también…

    Si quieres algo especializado olvídate.. En jugueterías supongo que da igual pero en electrónica es la ostia.

  3. Pues sí, estoy de acuerdo, el futuro son las tiendas tipo Toys’r Us o Hamleys (el día que vuelva a Londres “arramblaré” con unas cuantas frikadillas pendientes, adoro esta tienda!!!) donde tienes de TODO, puedes toquetear lo que quieras y algunas cosas incluso probarlas in situ y no tienes a la típica dependienta “tocapelotas” preguntándote “qué quieres?” o “no se puede tocar”. El comercio tradicional tiene los días contados…

  4. No me gusta hacer compras semanales -o mensuales- así que no suelo pisar mucho los grandes comercios salvo para cosas como regalos puntuales, ir al cine o pasear de vez en cuando por ellas y lo que dices es cierto.

    Asumen que tienen la batalla perdida y muchas se tiran por la dejadez en el trato con el cliente. Incluso con clientes habituales. Una pena.

  5. Es una lástima eso que cuentas, y más que pase en una juguetería. No sé, bueno, sí sé, y es porque no he crecido del todo, pero tengo la idea de que un tendero de juguetes debería estar contento siempre, está rodeado de cosas intrínsecamente felices. Es curioso, como apunte decir que en mi juguetería favorita de la infancia de Gijón, todos, pero TODOS sin excepción eran de lo más desagradables, y antes incluso de la proliferación masiva de los grandes centros comerciales.

  6. Lamentable, y ese tipo de detalles son muy habituales. La mayoría de comercios de ese estilo sobreviven básicamente porque tienen el local en propiedad y sus gastos operativos son bajos, pero deben de hacer una caja ridícula día tras día debido precisamente a estas mierdas, si encima de careros son cutres la gente deja de picar. Y así se puede enumerar montones de viejos negocios, desde el que tiene un puesto de reparación de correas de reloj al de la triste papelería alejada de un colegio.

    Respecto al cutrerío en el tema de ‘me lo pones para regalo’ la palma se la llevan las tiendas de ropa (Zara, etc.) en que te dan un puto sobre con una pegatinucha en plan DIY de poca monta. Y si lo que has comprado encima era barato te miran con mala cara como diciendo ‘ah, ¿que vas a regalar esta mierda?’.

    Como bien dices la solución a esto pasa por comprar por internet y quitarse de enmedio a toda esta fauna que sólo encarece la transacción y no aporta nada al proceso. Yo hace ya años que encargo en internet la mayoría de los regalos y he ganado en ahorro (compro más cosas por menos pasta), originalidad y comodidad.

  7. Contrasta con lo que me pasó a mí ayer, por partida doble, en sendas joyerías Fina García de sendos centros comerciales.

    - YO: Estoy interesado en este tipo de sortija.
    - DEPENDIENTA: Todo lo que tenemos está en el escaparate.
    - YO: Ya lo he visto pero… podría usted enseñármelas y explicarme un poco.
    - DEPENDIENTA: Lo que has visto es lo que tenemos. Está todo en el escaparate.
    - YO: ?¿?¿?¿?. Entiendo. Adiós.

  8. @Vane: Cosas más fuertes se me ocurrieron. :)

    Lo peor es que me pasó en dos sitios de la misma cadena con apenas 1 hora de diferencia.

    Es como si tuvieran la consigna de ser distantes con el cliente o que no se atreven a sacar el género para evitar ¿robos?.

    No lo entiendo. No pienso pagar 400 o 500€ sin ver las cosas de más de cerca, tocarlas y preguntar lo que me venga en gana.

    En fin…

  9. Hugo, ¿te has parado a pensar que esa “fauna” pueden ser personas con problemas que se han levantado a las 8 para abrir una tienda que tiene pérdidas y que al ser autónomo si se queda en el paro no va a cobrar una mierda?
    Te has pasao de despectivo…

  10. Dani despectivo es ir a un pequeño comercio esperando algo de atención personalizada a cambio de pagar un poco más y que te traten como una mierda. Eso es despectivo, y te hace sentir idiota de no haber ido a una gran superficie y haber conseguido lo mismo, con más surtido, a mejor precio y con la misma birria de servicio.

    Los problemas que pueda tener cada uno no son excusa para dar mala atención a la clientela.

  11. @Dani: Si yo trabajando por cuenta ajena trato así a un cliente me echan a la puta calle. Así que si quieren mi dinero sus problemas personales de puertas para fuera. A mi la excusa de “es que soy autónomo” ya empieza a rechinarme los dientes. Macho, a las duras y a las maduras, cuando te iba bien de puta madre así que ahora que te va mal no me llores.

  12. ¿Ponzonha Te refieres a Navarro? Si es así siempre me parecieron unos carapijos. El comercio de esa zona de Oviedo me recuerda a lo peor de Oviedo: el clasismo. Si fueras una señora emperifollada con un buen abrigo de piel, de estas que tú y yo sabemos que rondan la Plaza de América ya verás cómo te hacían reverencias.

  13. @Dani: Estoy de acuerdo con Hugo y Doc.Mapache, la profesionalidad se demuestra con los actos y no “pagando” la frustración con un cliente que no debe soportar los problemas del negocio… Estar cara al público implica muchas cosas, entre otras, aparentar tener “un buen día” todo el año, seas autónomo o trabajador por cuenta ajena.

    Hoy por hoy solo sobrevivirán los que sepan adaptarse al entorno e innovar.

  14. Lo que tiene que aguantar esa gente tampoco se paga con dinero… Yo soy el primero que compra por intenet pero llamar fauna a un colectivo y reafirmarse en ello sinceramente no lo veo bien…

  15. Dani, y dale, mi comentario no habla de ningún colectivo, habla de la gente que trata mal a su clientela. Esos son la fauna para mí.