A estas alturas imagino que estás enterado de lo que ocurre en el Sáhara Occidental. El problema se puede resumir de mil formas, pero quizá la más breve sea que los españoles somos unos mierdas.
Primero porque en 1976 abandonamos el Sáhara a su suerte. Huimos como cobardes y dejamos a antiguos ciudadanos españoles vendidos ante una invasión pacífica marroquí. El Sáhara fue provincia española durante varias décadas, tan provincia como Almería, Asturias o Mallorca. Los libros de texto de tus padres y abuelos así lo atestiguan. Aprovechamos los fosfatos y cuando la cosa se puso fea a mediados de los 70, dejamos tirados a los saharauis. Tampoco es raro, porque en aquella época bastante teníamos con lo nuestro, pero pasado el tiempo y establecida la democracia, no hubiera estado mal retomar el tema.
Segundo porque desde la Marcha Verde hemos mirado para otro lado. Los sucesivos gobiernos y la mayor parte de la sociedad española hemos preferido tener contentos a los marroquíes antes que llamar al pan, pan y al vino, vino. Los marroquíes llevan décadas pasándose los derechos humanos y las decisiones de la ONU por el forro de los huevos, mientras que nosotros callamos como putas no vaya a ser que se enfaden. Y no, no es patrimonio exclusivo de ZP y su gobierno, todos los gobiernos anteriores son culpables. El de Aznar bien pudo aprovechar lo de Perejil para poner los huevos sobre la mesa y forzar a Marruecos a que cumpla las resoluciones de la ONU. Tampoco nosotros como sociedad estamos para tirar cohetes. Nos llenamos la boca con Israel y sus tropelías, pero nos enteramos anteayer de que Marruecos tiene construido un muro de 2000 km y que somete a los saharauis a un trato seguramente peor que el que los israelíes propinan a los palestinos (que ya es decir).
Los últimos acontecimientos, en los que Marruecos se ha puesto en plan nazi con los saharauis son un buen ejemplo de lo que quiero decir. Independientemente de lo que esté ocurriendo en realidad, tenemos por un lado a la prensa española de izquierdas dando caña al gobierno porque no hace nada por defender a los saharauis, por otro, la de derechas aprovecha para dar caña al gobierno. Pero siempre con la boca pequeña y procurando no enojar demasiado a los marroquíes. Unos porque no quieren parecer racistas (vaya tontería) y otros porque no vaya a ser que se vayan al garete las inversiones (poderoso caballero), pero realmente a muy pocos le importan un huevo los saharauis. Y mientras tanto el gobierno dice que no dice nada porque o bien no tiene constancia oficial (no dejan entrar a periodistas, no esperarán que Hassan II emita un comunicado para anunciar el genocidio) o porque tenemos intereses muy fuertes creados con Marruecos. Rajoy por si acaso no se moja en exceso, no vaya a ser que se pringue excesivamente.
Y mientras tanto, nosotros a mirar para otro lado. A comer hortalizas marroquíes y a fumar hachís del atlas. Si acaso una manifestación aquí, un post en el blog allá. Lo dicho, unos mierdas.