httpv://www.youtube.com/watch?v=e4eMDXzGa3Y
Lo último de Berlanga.
Hace un tiempo que ponen este anuncio en el cine. Desde que lo vimos, cada vez que vamos a la farmacia compramos una caja de pastillas contra el dolor ajeno. Realmente, no es mucho dinero (1€), pero pedirlas después de la aspirina, el tonopán o cualquier otro medicamento que toma mi mujer (yo ni me drogo ni me medico apenas) es algo tremendamente sencillo. De hecho lo prefiero a las hordas de voluntarios que quieren hacerte socio por las calles o en los centros comerciales (cosa que odio). Me gusta esta solidaridad con fácil y con “valor añadido”.
Y además están ricas
Me ha encantado, el anuncio, todo, la próxima vez que vaya a la farmacia o pase cerca de una, caen las pastillitas. Las hordas de voluntarios me disgustan poderosamente a mí también.
Una buena idea siepre da mejores resultados que cualquier estrategia comercial, y estas pastillas son desde luego una idea brillante y diferente.
No las conocía, pero la próxima vez que pase por la farmacia pediré una caja sin dudarlo, igual que todas las navidades, cada vez que compro un regalo para alguien, compro también un pompero, peonza, bolígrafo o lo que toque ese año de la campaña “un juguete una ilusión”.