Como ya os comenté, los reyes me han traído el Kindle. Ayer y hoy por la mañana me he dedicado a explorar las diferentes opciones que hay para empezar a meterle libros y me he dedicado a reflexionar sobre las mismas. Las comparto por si os apetece debatirlas un poco.
Caso 1.
Me apetece leer un libro publicado el año pasado. En papel está a 7$, en electrónico está a 14$ (en ambos casos en Amazon) y traducido a 24 aquí en españa. En este caso me da bastante por el saco pagar el doble por tenerlo en el Kindle, pero tenerlo en papel sólo agravará mi problema de espacio en estanterías. Lo que me pide el cuerpo es bajarlo pirata e ingresarle al autor 4$ por Paypal. El problema es que el autor no tiene web oficial ni nada de eso. De momento no he decidido nada. Sólo comentar dos cosas: me parece aberrante que el formato electrónico sea más caro que el físico (este hecho lo único que hace es muy apetecible el pirateo) y sin embargo quiero compensar al autor por su esfuerzo.
Caso 2.
Me apetece tener en el Kindle “Snow Crash” de Neal Stephenson. Lo tengo en papel, pero me gustaría poder tirar del buscador integrado para releer esas frases míticas sobre los fransulados y la nueva situación económica postapocalíptica. En este caso no veo ningún impedimento moral a descargarlo gratuitamente. Yo ya pagué en su día por el libro y no creo que sea justo pagar dos veces por el mismo.
Caso 3.
Hay una vieja novela que muchos autores de Ci-Fi suelen incluir entre sus referencias que llevo años queriendo leer pero que es imposible de encontrar al estar descatalogada. Un alma caritativa la ha transcrito y la ha colgado en Internet. Una vez más, no veo impedimento moral en descargarla.
Caso 4.
Un autor contemporáneo muy conocido ha puesto sus obras libres de DRM en su web. No las cobra, pero pueden comprarse igualemente. Me he bajado todas y le he comprado una a un amigo como regalo de cumpleaños, no me apetecía marcharme de vacío (curiosamente, el autor no quiere donativos para no putear a sus editores).
Caso 5.
Hace casi 20 años de la muerte de uno de mis autores favoritos. Tengo una docena de sus obras y gracias a Internet voy a poder leérmelas todas. Puedo comprarlas o descargarlas. Y aquí llega lo más complicado: ¿Es moral pagar derechos de autor a un muerto? ¿Tienen sus herederos el derecho moral de cobrar esos derechos?. Ya se que es legal, pero yo quiero ir al meollo del asunto. Os pongo un ejemplo: mi abuelo abrió una tienda de calzados en 1969. La trabajó, la levantó, le dio un nombre y llegado el momento, se la dejó en herencia a un hijo (tío mío). Mi tío se benefició del trabajo de mi abuelo, es indudable, pero sigue teniendo que madrugar todos los días para ganarse la vida. Un autor trabaja para crear obras y cobra por ello, pero, ¿Es legítimo que sus herederos sigan cobrando durante 70 años contados a partir de la muerte del autor? Es decir ¿Por qué mi tío tiene que madrugar y los herederos de Cela, de Saramago o de Asimov reciben un ingreso mensual sólo por llevar su apellido?. Comprendo que es complicado, pero creo que me cuesta ver el impedimento moral a la descarga de un libro de más de 20-30 años cuando el autor ya ha fallecido.
Finalmente, otra reflexión al margen. El otro día vi en la librería una edición conmemorativa del Nobel de Vargas-Llosa: un pack de tres libros a 75€ encuadernados en tapa dura. Yo entiendo que queramos disfrazarlo de cultura, pero para mí no es más que una industria excesivamente privilegiada.
¿Opiniones?.
¿Opiniones? Pues que me parece justo todo.
Sí a todo
Completamente de acuerdo. Si realmente algo te gusta pagas su precio encantado, siempre y cuando sea algo razonable.
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Realmente me gustaría oir/leer a alguien de la industria que nos explicase por qué un libro electrónico es más caro que uno en formato físico.
@Himliano: Desde luego. Me escama que todos me deis la razón. Este post necesita alguien que rebata punto por punto mis opiniones para poder entender mejor lo que ocurre.
Moralmente soy muy relativista, así que siempre tiro a lo más cómodo, teniendo en cuenta unos límites monetarios, claro. Esto se traduce a que si el libro aparece “ilegalmente” en la primera búsqueda de Google que haga lo bajaré, si no miro en amazon. Si no es muy caro y me interesa de verdad, lo termino comprando.
Otro ejemplo, para las películas o series pago a una página de descarga directa que me permite buscar una versión en HD de lo que quiera en diez segundos. Las alternativas son nulas y, sobre todo, las que hay no son universales. Por otro lado, para la música pago Spotify Premium cada mes, porque es (casi) universal y la experiencia de usuario me merece la pena. Si existiera algo similar para los libros (cuota mensual al mes) o si costaran menos de 5 dólares cada uno, lo más seguro es que usara Amazon siempre. Pero, ahora mismo, los libros digitales no tienen un precio de mercado.
Así que para mí es cuestión de comodidad, las cuestiones morales hace tiempo que no me importan. Y la mayoría de gente se moverá por las mismas razones (con presupuestos más o menos ajustados).
@Víctor Pimentel: Has mencionado la clave: Spotify. Creo que los libros electrónicos necesitan uno como el beber.
No veo porqué los hijos no tienen derecho a disfrutar de la herencia de sus padres como otros pueden disfrutar del dinero, las tierras, los pisos o el negocio familiar. Por esa regla de tres, mi abuelo al morir debería vender la fábrica que tiene y donar el dinero a otros pues sus hijos no están madrugando cada día.
Y este caso es triste porque no están dando palo al agua aunque trabajan ahí, pero eso es problema de los hijos y tiene que derimirse entre ellos. No invalida el derecho del padre de dejar en herencia lo que le salga del moño. Él deja una fábrica de embutidos en declive y otros dejan derechos de autor en alza. Cada cual con la suerte que le ha tocado.
Como casi siempre un post de lo más interesante. Son varias cosas las que planteas, la primera y la que más me llama la atención, supongo que como a todo el mundo, es que un libro en papel (y yo he presupuestado varios libros, sé o supe lo que cuesta una encuadernación, un tipo concreto de tapas) sea más barato que un archivo digital, no tiene ningún sentido, excepto, como ya has dicho, fomentar la piratería.
Con el resto de puntos, es que estoy de acuerdo, así que no soy capaz de hacer debate.
Yo tengo un Kindle 2 muerto de la risa en la estantería, desde que existe el SuperFree Delivery a España desde Amazon.co.uk compro todo en papel. Ellos verán, al final todo se trata de oferta y demanda.
Sobre el dinero que generan las obras de los autores fallecidos la pregunta no creo yo que sea: ¿por qué se lo llevan los familiares?; si no ¿quién se lo lleva?, a quien se lo vamos a dar, ¿a las monjas? ¿al gobierno?
Yo prefiero que se lo lleven los familiares directos, porque el hijo de un autor tiene mas derecho a llevarselo que otro, porque ha convivido con el, o lo haya tenido que sufrir o porque quizas lo hayan mandado a… algún sitio
Acerca de la comparación de la herencia de la zapatería no me parece correcta, porque tu tío bien se podía haber beneficiado si la hubiese vendido en el momento y quizás hubiera recibido más que algún familiar de un escritor por hacer “lo mismo”.
Bea, no es correcto el que se hereden los derechos de autor porque son un lucro artificialmente creado por parte del legislador “teóricamente” para fomentar la innovación, con lo cual muerto el autor no hay justificación para seguir protegiendo la obra. El heredero podrá heredar aquella parte cobrada por el yaciente que no se haya gastado.
Ponzonha, la justificación de los importes es muy sencilla, los precios los establecen las distribuidoras y no lo autores, con lo que pretenden maximizar los beneficios sin tener en cuenta los costes.
El problema que tenemos con los derechos de autor y copyright, es que son derechos creados de forma artificial (como he dicho antes) para proteger la distribución de las obras literarias y artísticas en la época en la que la creación dependía de un formato físico. Hoy en día ese planteamiento está obsoleto pero conseguir modificar los tratados internacionales (como el de convenio de Berna) que los recoge no se hace en una noche.
La protección del derecho de autor (entendida como el reconocimiento a la autoría de la obra) está correctamente regulada, pero no así el derecho a la explotación de la obra ya que debería seguir un modelo similar al de la propiedad industrial y la protección de patentes y modelos de invención. De esta forma el autor en el momento de registrar su obra tendría derecho a la explotación exclusiva de su obra por un periodo limitado prorrogable, pudiendo variar para libros, música, software… el plazo exclusivo.
Vencido ese periodo corresponde decidir al autor si quiere seguir pagando para mantener la explotación exclusiva o dejar de pagar para que pase al dominio público. De esta forma obtendríamos que aquellas obras que son rentables para los autores pueden seguir pagando para tener esa protección extra y las que no lo son sería disfrutables por el resto.
La extensión temporal del derecho de autor no debería superar los 20 años (por usar un periodo similar a la industrial), tiempo más que razonable para amortizar el esfuerzo de crear y ganar dinero si la obra lo genera, una vez vencido ese plazo hay que volver a ponerse a trabajar.
Éste es el modelo que creo que defendería los derechos de los usuarios y los autores, pero no creo que lo acepten porque supone una merma de su “status quo”, por tanto y en la medida que tienen alternativas para avanzar en su modelo caduco de negocio, y no están dispuestos a aceptarlos descarga todo lo que quieras que lo haces con su bendición ya que la pelota está en su tejado y para bajarla no basta con chillar, además hay que subir a por ella.
Yo estoy de acuerdo con Bea, la herencia de unos derechos es casi como heredar por ejemplo pisos o terrenos y vivir de las rentas cuando tu familiar se privó bastante para pagarlos (o gracias a asuntos turbios o tiró de especulación, pero eso es otro tema). De hecho hay gente que con el tema del uso de terreno para parques eólicos se está forrando con las rentas que les pagan… vamos que lo veo lícito, otra cosa es que los herederos lleven una vida a lo “Pocholo”, pero eso va en la moral de cada uno…
A mí siempre me ha parecido que en España la cultura se paga muy cara para lo que realmente se oferta. Yo digo que la piratería tiene su función social y de control de calidad. Soy la primera que compraría antes la edición en papel que la digital si un libro me gusta mucho pero paso de pagar la pasta que piden por una obra que me pueda decepcionar. Aún así sigo comprando libro en papel si después de leer reviews veo que hay buenas críticas pero si no tiro de medios fraudulentos. Si me gusta ya procuraré hacerme con ello físicamente para mi uso y disfrute casero, si no, me he ahorrado una pasta que podría invertir en el futuro en un buen libro, CD, DVD, etc… Por lo tanto si algo no vende, gracias a la oferta y la demanda ese producto quedará fuera de mercado, entonces las editoras buscarán productos de mejor calidad y de paso llenar sus arcas.
Mientras la industria cultural (léase editoriales, discográficas, productoras etc…) se decide a hacer las cosas bien, es decir, no abusar de consumidores (ni de autores, que también se aprovechan de ellos) y dirigiendo de una puñetera vez sus negocios hacia la distribución por Internet a un precio razonable, para mi es completamente lícito descargarme cualquier cosa.
A ese respecto, por ejemplo, spotify (aunque no es software libre, cosa que me toca un poco mi moral personal e instranferible
) se merece todos mis respetos y mi dinero, aunque sólo sea por la innovación en este sector tan cerrado a los avances tecnológicos.
No hablo de tener todo gratis, ni mucho menos, hablamos de no abusar, y si las industrias del entretenimiento abusan, no veo porqué nosotros tenemos que aguantarnos.
PD. yo en realidad venía a ponerte este enlace: http://www.feedbooks.com/publicdomain no sé si lo habrías visto ya, son libros en formato electrónico sin derechos de autor (la mayoría obras clásicas).
Los libros sin derechos de autor son otra cosa que escama mucho: una obra de Dickens en inglés en tapa blanda cuesta 2€ y su traducción en una versión similar 8€. Parece que no pero es el cuádruple. Los derechos de autor de las traducciones también dan para mirarlo…
Creo que Ramosu ha dado en el clavo con su comentario, una pena que no tenga forma de resaltarlo. Yo un modelo así lo aceptaría y me parecería razonable. De todas formas, como señalan más abajo, en muchos casos el precio va determinado por la distribuidora, pues en el precio final muy poco va para el autor.
Vane, estás mezclando churras con merinas. En el caso de heredar un piso o un terreno heredas el bien, lo que hagas con él después no tiene nada que ver (la explotación del mismo por la que cobras rentas). Heredas un objeto material que existe “per se” si no eres tú el propietario el objeto no desaparece. Sin embargo en el copyright (aspecto económico del derecho de autor) el derecho viene reconocido por ley, si la ley dice que el derecho a cobrar por una obra es durante la vida del autor y 70 años, así queda (en EEUU es de vida + 50) y si dice que se extingue a los 20 desaparece ese derecho, pero no se queda ahí para que aparezca otra persona y obtenga el derecho de explotación exclusiva.
Lo que apuntas de oferta y demanda es la teoría, la realidad es que las distribuidoras se han encontrado que la demanda se ha retraído para la oferta que plantean por ser un producto caro. En lugar de plantearse ofrecer un producto acorde con la demanda existente han optado por intentar regular el mercado sin mejorar la oferta y lo que han conseguido es que la demanda busque alternativas al mercado (descargas sin ánimo de lucro, me niego a llamarlas piratas o ilegales).
Si siguen por ese camino es muy probable que cuando quieran rectificar se encuentren con que no hay mercado ya que se habrá desplazado a otro tipo de procedimientos para adquirir los bienes.
Ello hir, las traducciones siempre son más caras porque hay un intermediario necesario que interviene de forma adicional, el que traduce el libro, lo que habría que ver es cuanto más caro debe ser y ahí entra la editorial y la tirada que hagan con lo que entran en la pescadilla que se muerde la cola.
Si la editorial hace una tirada corta porque no tiene claro si se va a vender bien la obra, son más caros, lo que provoque que la gente lo compre menos, lo que hace las editoriales hagan tiradas más cortas para arriesgar menos…
Si las obras son varios volúmenes ya es para pegarse un tiro, ya que traducen a medida que venden lo que provoca que a veces saquen volúmenes por mitades y que se queden series a mitad de traducción porque no se han vendido suficientes unidades.
El otro día cuando leí que habías adquirido un eReader te lo iba a decir pero al final no tuve tiempo: cuando veas al precio que venden los sinvergüenzas estos los eBooks, te los descargarás de cualquier sitio gratuitamente.
No sé como pueden tener los precios que tienen si no tienen gastos de reproducción ni distribución. En fin.
Mi opinión sigue siendo la misma, y aunque a algunos no os mole ahí va:
No pienso pagar por nada que pueda conseguir gratis, ya pago una burrada de ADSL, de Gasolina, de Comida, de Ropa, etc…
Con mi sueldo de mierda no tengo porque privarme de leer, jugar a videojuegos o ver peliculas.
Y al que le pique que se rasque.
@Dani:
Hay formas y formas de conseguir gratis las cosas. No todas son necesariamente iguales moralmente o comportan las mismas consecuencias.
Volviendo al hilo de la entrada:
Me parece una aberración el vender una edición digital a un precio superior al del papel. Me parece tan rotundamente mal que creo que debería estar prohibido (al igual que lo está vender por debajo del precio de costo). Es una forma despreciable de mantener el precio de otro producto eliminando el atractivo del segundo y con ese único propósito o fin (si fuesen dos marcas haciendo lo mismo sólo para molestar serían sancionadas).
Concuerdo también en el tema de poseer una edición digital si ya se posee una edición en papel. De hecho es algo que vengo haciendo desde hace un par de años escaneandome como mejor puedo las obras a las que más recurro y no puedo encontrar ediciones digitalizadas en condiciones (cuando las termine de retocar a mano yo mismo las subiré a internet).
Lo de las obras fuera de catálogo es algo que debería ser tenido en cuenta como eximente. Hoy en día la tecnología da posibilidad de hacer tiradas tan cortas como un ejemplar (había visto una tienda que hacía eso mismo) así que no es tan complicado tener a disposición de quien quiera pagar todo el catálogo disponible. Si la editorial de turno no lo ofrece la opción sería como un secuestro editorial y a mí esas cosas no me molan.
El tema de la duración de los derechos de autor es algo que creo que debería ir asociado a la del verdadero plazo de explotación de la obra. Es posible que para que una obra alcance su mayor distribución comercial hiciesen falta 70 años en el pasado. Ahora mismo dudo mucho que se vaya a sacar mucha más renta comercial por que ese período se reduzca a 30 años, 20 a lo mejor es poco tiempo, pero 70 me queda clarísimo que es una barbaridad anacrónica.
Y lo más cachondo del asunto es que en muchos de los libros electrónicos para Kindle el precio está subvencionado por Amazon para tratar de convertir el Kindle en el estándar de la industria (como hizo Apple con iPod + iTunes), de modo que las editoriales en realidad cobran aún más.
Sobre lo de cobrar derechos de autor alguien muerto, pues sí me parece justo que se paguen, no veo más lícito heredar un piso en la Gran Vía que heredar los derechos de una novela. Además, si no fuera así resultaría muy jugoso quitarse de en medio (literalmente) a los autores más productivos, ¿haces que J.K. Rownling sufra un desgraciado accidente y ya todo es beneficio para la editorial?, no tiene sentido.
@Excelso:
No me joas, ¡¿que te escaneas tus propios libros a manini pasando hoja tras hoja?!
¡Pues a mi también me trajeron los Reyes un lector electrónico! Y coincido prácticamente contigo al 100%; me parece una pasada el precio de las ediciones electrónicas, al menos en España (estuve mirando varias librerías por internet (Casa del Libro, Corte Inglés, Agapea) y como acto de caridad te bajan dos o tres euros el precio de la edición papel. Me parece que nos toman por tontos.
Por otra parte está claro que a la hora de conseguir best seller o libros muy difundidos no habrá problema en poder descargártelos de algún link caritativo, pero en cuanto te adentras en algo más específico la cosa cambia…
@Dani:
No lo hago del todo a mano:
- Les corto el lomo con una guillotina.
- Los escaneo en un escaner con alimentador de hojas en tacos de 40-50 páginas.
- Los proceso con un programa normalito de OCR.
- Repaso errores con brocha gorda y corrector ortográfco.
Conforme los voy leyendo suelo hacer pequeñas correcciones al texto, pero se me escapan algunas.
Es una medida algo extrema, pero alguien tiene que hacerlo
@rasomu: lo siento, no he tenido tiempo antes de leerte la contestación =( Ahora que puedo leerlo con calma y atención, gracias por la explicación. No estoy ducha en estos temas y no conozco los entresijos, pero es otra forma de ver las cosas. Igual porque no lo entiendo no acaba de convencerme del todo. ¿No se heredan las recetas o los métodos de producción? Me parece algo parecido. Mis tíos con las cuatro paredes de la fábrica van a heredar un producto a explotar asociado a esa marca. ¿No deberían tener el mismo derecho los hijos de un autor? Al fin y al cabo lo que hace va asociado a su nombre como un producto va asociado a su marca.
Lo de que se comporte como una patente (pagar y poder perder el derecho a explotar un producto, reducir el tiempo de cobro) me convence mucho.
@Bea No exactamente. Una marca en sí misma no tiene ningún valor es su posicionamiento en el mercado lo que cuesta dinero y por eso se revalorizan, pero una marca es un intangible, no existe nada detrás que respalde su valor.
Una receta propiedad de una empresa es un valor intangible ligado a la empresa y está protegido por la propiedad intelectual y la competencia, pero no la receta en sí. Lo que se protege es la explotación comercial de la misma (KFC, Cocacola…) Si tú por el método de prueba y error descubrieses como hacer pollo como el del KFC siguiendo otro método no te prodían decir nada.
Si por método de producción te refieres a como se hacen las cosas, el procedimiento, eso es lo que protege una patente. La invención de un método novedoso para alcanzar un resultado.
Tus tíos van a heredar una fábrica, que entre los bienes de la misma (inmuebles, maquinaria, empleados…) tienen una marca reconocida para un producto concreto (las marcas no son universales, tu registras una marca para magdalenas y eso no te garantiza que otro no la registre para vender papel), pero para que tus tíos obtengan un rendimiento de esa herencia deben continuar explotándola. Tienen que fabricar un producto, tienen que venderlos, están sujetos a la competencia… SI no siguen con la actividad empresarial de tus abuelos pierden.
¿Ocurre igual con el derecho de autor? No, el heredero obtiene un cheque en blanco por 70 años, que no le va a suponer ningún esfuerzo, que no tiene porqué continuar con la actividad del fallecido (recordemos que la finalidad de ésta remuneración y continuar con la actividad productiva del autor muerto) y sin embargo limita de forma desproporcionada el derecho del resto de la comunidad.
Cuando una patente caduca, se convierte en dominio público para que cualquiera pueda conocer, producir o innovar a partir de ella ya que no debemos olvidar que todo conocimiento tiene su origen en uno anterior adquirido por el autor, y que en la mayor parte de los casos no ha pagado por él.
@rasomu: vale, ahora si he entendido lo que quieres decir y me convence. Gracias =)
@Bea: @rasomu: No nos olvidemos que mantener una patente cuesta un pastizal (y hay que pagar en cada país en los que se quiera aplicar). Es decir, mantener la exclusividad de un método o un diseño sólo compensa si éste sigue dando beneficios. Con los derechos de autor esto no pasa, es, como bien dices, un cheque en blanco.
@rasomu: No me había fijado que te dirigías a mí, gracias por la explicación, me aclaraste algunas cosas…
¿Podrías decirme a qué autor contemporáneo te refieres en el caso 4 que vende sus libros sin DRM? Si por el tema de las editoriales prefieres no pregonarlo a los 4 vientos mándame un e-mail (porfa plis con nata), tengo sana curiosidad por saber quién es.
@Zoro: No, no lo puse para mantener el post limpio de referencias (para no comparar). Se trata de Cory Doctorow, puedes bajarte todo y también puedes comprarlo en tu librería de confianza. ¡Hasta puedes comprarlo en audiolibro!
@Dani: ¡Genial comentario! Soy estudiante y opino lo mismo pero sin sueldo… osea q fijate.
Lawrence Lessig, abogado en propiedad intelectual también suele publicar todas sus obras bajo licencia creative common en pdf, pero también te las puedes comprar en papel.
@Ponzonha: Gracias!, no conocía al autor pero siempre me gusta que me recomienden nuevas lecturas que no conocería de otro modo
Caso 1: El escenario habitual. Aquí lo que me pide el cuerpo es bajarlo de por ahí si no existe para Kindle en español.
Caso 2: Hay que tener en cuenta que los derechos de explotación pueden pertenecer a diferentes editoriales. Cada parte del “pastel” de la obra se puede vender por separado. Sí, es el mismo libro pero en diferentes formatos (¿no os jode pagar por la misma aplicación en su versión para iPhone e iPad? Pero lo hacéis, ¿no? Pues más o menos es igual y es posible que además la “compañía” sea otra; en el caso de las apps no).
Caso 3: Yo tampoco veo problema.
Caso 4: En ese caso yo haría donación o compraría un libro de papel para regalar (no para mí, claro).
Caso 5: Se entiende que no cuesta lo mismo crear un libro (una canción o lo que sea) que montar un negocio. No obstante yo también creo que las obras deberían pasar a dominio público muuuucho antes. Pero ahora es cosa de la UE y dudo mucho que eso vaya a cambiar en el futuro.
En general yo pagaría siempre que esté en Amazon a un precio razonable (o fuera de Amazon sin DRM) aunque siempre que esté bien maquetado y demás. Independientemente del caso. No tengo problema con pagar si me lo dan tal y como lo quiero (aquí y ahora).
Conoceis http://www.24symbols.com/ ?? Es el spotify de los libros. Proyecto español 100%.
Siempre sale alguien haciendo comparaciones absurdas. No, no es lo mismo heredar los derechos de autor que dejar un piso. Entre otras cosas porque los artistas ya ganan dinero en vida para poder dejar pisos y otras propiedades, como todo el mundo. El dinero se gana trabajando, unos lo emplean comprando pisos y otros se lo gastan en juergas y drojas. Cada cual le deja a sus descendientes lo que salga de ahí.
Lo de que los derechos de autor se hereden hasta 70 años después de enterrado al autor es un atropello como si ahora, después de muerto el dentista que te empastó la muela tuvieses que seguir pagandole a sus hijos cada vez que comes; o a los del abogado que evitó que entraras en prisión por cada año de libertad que disfrutes; o a los del fontanero cada vez que usas el váter. Son tan absurdos que nadie se los plantea, salvo si son vástagos de autores.
Aquí lo único que pasa es que hay algunos que no quieren hacer su trabajo (escribir nuevos libros, sacar nuevos discos, dar conciertos, hacer más películas, etc) porque es más cómodo vivir del cuento.
Y las dos únicas razones por las que se les permite hacerlo son
1.- porque tienen mucha repercusión mediática entre el vulgo, lo que hace que los que controlan el cotarro prefieran tenerlos contentos
2.- porque con este sistema han conseguido suficiente pasta para hacerse poderosos (llámese industria)
En fin, que ya está bien de seguirles el juego. Recorte de plazo de derechos de autor ¡ya!
Siento no haber leído los comentarios anteriores, y perdón si repito algo que ya se ha dicho.
Sólo un apunte a tu ejemplo del caso 5. O más bien dos contraejemplos:
a) Mi padre es pintor de éxito (ojalá!!) y abre una galería y la llena de sus grandiosos cuadros. Cuando muere, yo la heredo, así que vivo bien. Da para pagar a alguien que abra y cierre y a alguien que cobre las entradas. ¿Por qué con los libros o la música no pasa lo mismo que con los cuadros? Sí, vale, hay un soporte físico. Pero no se trata igualmente de arte (sí, con todo lo que conlleva ese término)
b) Mi padre se dedica a comprar pisos y pisos y pisos (ojalá!!). Cuando muere, yo heredo los pisos y vivo de alquilarlos, sin dar un palo al agua.
Te aseguro que es un tema en el que he pensado mucho últimamente, y no consigo llegar a tener una opinión clara. Pero no entiendo por qué uno puede heredar algo (una empresa, una tienda, casas, coches…) y no puede heredar el fruto del trabajo de su padre (o madre) si es artista (o creador).
@Cartier: Si tu padre fuese un pintor de éxito y abriese una galería (cosa muy improbable) tendría que vender sus cuadros para vivir, como hacen todos los pintores. No conozco ningún ejemplo de pintor vivo que cobre por la exhibición de su propia obra.
Por lo tanto, para cuando la heredases tú sólo quedarían cuatro paredes…
@Kike Guisasola: Tengo muchas esperanzas puestas en ese proyecto, pero hasta que no sea realidad, pues de momento son eso: esperanzas.
@Cartier:
A ver, que no es tan difícil: si el padre-artista vende discos o libros o conjuntos de macramé o lo que sea, gana dinero con ello. Como el resto de ciudadanos. De ese dinero puede acumular patrimonio para sus hijos, como el resto de ciudadanos. Si compra pisos, pone una galería o lo malgasta en la malavida, es su problema y no viene a cuento.
Sin embargo lo que sucede ahora mismo es que, además de eso y a diferencia del resto, tiene un privilegio especial y único que es que su trabajo pasado sigue generando rentas futuras. Por la cara.
Y también genera rentas futuras si el hijo hereda pisos, o acciones (cuyos dividendos sigue cobrando aunque no trabaje en la empresa) o si el padre le da unos millones y vive de lo que le renta en el banco.
¿estamos en contra de todas las herencias? Porque ese me parece un debate interesante, de verdad. Pero no entiendo porque nadie puede acceder al trabajo de mi padre sin pagar por ello.
@Cartier: Respira hondo y lee los anteriores comentarios del post, en concreto las aportaciones de ramosu. Creo que tu duda ya está respondida.
@Ponzonha Slavo en primavera (cosas de ser alérgico) respiro muy bien. Gracias.
Y, leídos los comentarios, en especial a Ramosu, sigo pensando lo mismo.
Un saludo.
@uno de tantos: Me siento aludida porque yo comparé los derechos de autor con pisos. Gracias a mi “comentario absurdo” he leído respuestas que formen mejor mi opinión sobre un tema más complejo de lo que creía, es lo bonito de los foros. Bienvenidos los comentarios absurdos con respuestas enriquecedoras, pues.
Para el amigo @Cartier:
Ideas podemos tenerlas todos. Pisos, como comentaba @Vane, no.
La “propiedad intelectual” es una forma de proteger la creación y a quienes crean obra productivas o de un gran valor. Es un premio que se les da por la calidad y la aportación que suponen a la sociedad.
Si no tuviesen un límite temporal esto sería un cachondeo padre por que no podrías usar ni un pincel para hacer un cuadro, ni mear haciendo el pino sin que alguien viniese a cobrarte un canon o exigirte derechos de autor.
Lo que se discute es la duración y la forma de compensación. Hay quienes defienden que estas protecciones ya no son necesarias y quienes defienden que deberían parecerse más a las patentes (que no dejan de ser otro tipo de “propiedad intelectual”) o al menos rebajar los privilegios que estas suponen.
Más que nada es una cuestión práctica y realista. Si la propiedad inteletual fuese como un piso y se pudiese heredar por los siglos de los siglos no habría registros suficientes ni personas para ir recaudando lo que le debe quien a quien.
Acabo de leer este post, no lo había visto antes.
Comentas que no encuentras un libro al estar descatalogado; yo he encontrado algunos descatalogados usando esta web:
http://www.iberlibro.com/
Saludos