The King of Kong.

(El texto lo escribí ayer por la noche, como no tenía Internet, lo copio y pego ahora tal cual).
Pues aquí estoy queridos amigos. Solo en mi habitación de la residencia de mi centro de trabajo. Es una residencia vieja, un tanto destartalada y sin ningún tipo de decoración. Espartana sería la palabra, si no fuera porque tiene una calefacción excelente que me permitirá dormir tranquilamente. Si me preguntan por la habitación, diré que es estimulante, porque me va a obligar a encontrar un piso lo más pronto posible. Por lo demás estoy muy bien, llevo poco tiempo, pero ya noto que he tomado la decisión correcta: aquí voy a aprender y a progresar muchísimo y, además, gracias a las 8 semanas de vacaciones (y los 12 días de fiesta nacional), creo que voy a ver a los míos bastante.
El caso es que no tengo internet de momento, a falta de la tramitación de mis credenciales, por lo que estoy tirando de mi disco duro portátil. Entre todas las pelis que tengo, acabo de ver un documental: The King of Kong. La verdad es que es muy apropiado, porque el sábado estuve en una exposición de videojuegos en París, donde pude jugar al Pong Original (difícil y muy simple, por cierto), al Super Mario Bros y al Tekken 1, donde pude dejar claro que el que tuvo, retuvo.
The King of Kong es la historia de la consecución del record del videojuego de 1981. Pero también es algo más, es una historia de hasta dónde es capaz de llegar una persona sólo por la pasión, es la historia de la gloria y la miseria humanas, de cómo el ser humano puede llegar a hacer girar su vida alrededor de algo tan trivial como un videojuego.
El trailer.
A parte de que la temática sea más o menos friki, este documental muestra una de las colecciónes de gente más extraña y bizarra que he visto nunca. Sería muy complicado enumerar todos y cada uno de los tipos extraños que salen aquí, desde el equipo de verificadores de records de videojuegos, pasando por la corte de el Rey del Kong (con sus secretarios, sus bufones y sus meapilas) hasta el típico hombre hecho de miel al que se comen las moscas. Creo que la historia tiene su interés, pero tal y como está contada gana muchísimo y pienso que puede ser de interés tanto para los interesados en los videojuegos como para los que quieran pasar un rato entretenidos viendo un documental antropológico moderno.
Sin duda muy recomendable.

5 pensamientos en “The King of Kong.

  1. Es un documental genial. Lo que más me gustó es el uso del temazo de Joe Esposito, de la banda sonora de Karate Kid, en algo tan aparentemente pasivo como jugar a los marcianitos.

  2. Billy es un hdp, sin duda, pero parece que el documental es cualquier cosa menos imparcial. Mirad la Wikipedia XD.

  3. @Alexliam: Sin duda, es verdaderamente emocionante.
    @megateto: No creas que fue Billy el que más me impactó. Me resultaron mucho más acojonantes los pelotas que iban a su lado, el árbitro y, por encima de todos, “El Verificador” FRIKAZO con todas sus letras.
    Ya que lo comentas, el artículo de la peli cuenta cosas muy interesantes…