Este post iba a ser para hablar del tratamiento que la prensa española ha dado a lo ocurrido en Japón, (sensacionalismo, amarillismo, carroñería…) particularmente lo referido a Fukushima, que ahí sigue sin causar el apocalipsis que muchos desearían. Por cierto, que digo yo que si todo sigue así y se soluciona, el comisario europeo de energía (Gunther Öttinger) podría dimitir después de sus bíblicas declaraciones. Pero en fin, tu y yo sabemos que ahí seguirá mamando tranquilamente de la teta de la res publica. Especialmente doloroso ha sido el cambio de chaqueta en las portadas nacionales, en cuanto Fukushima ha ido mejorando se han acordado de Libia, no vaya a ser que se les escapasen unos cadáveres frescos. Naturalmente, de Yemen, que ni tiene gas ni petróleo ni nucleares, no hablan más que los idealistas.
Lo dicho, iba a poner a parir a unos cuantos periodistas pero luego me he dado cuenta que vosotros, mis queridos lectores, ya os habréis dado cuenta de que os estaban dando mierda en bote y habréis recurrido a medios alternativos para tratar de ver qué ocurría realmente en Japón. No necesitáis por lo tanto otro post para hablar mal del periodismo español. En lugar de eso voy a destacar tres programas que me gustan y que están hechos por periodistas. Tres programas que desde que estoy fuera no me pierdo, porque me hacen sentir bien y orgulloso de que estén hechos en España (y con mis impuestos).
En días como hoy.
Es el matinal de RNE, dirigido por Juan Ramón Lucas. Lo escucho desde que me levanto hasta que salgo de casa y no lo cambio por nada. Me gusta la forma que tiene de tratar las noticias, manteniendo siempre la distancia, la educación y sin opinar. Me gustan las tertulias políticas de la mañana, a las que invita a gente de todas las tendencias políticas, dejando de llamar a los que se dedican a meter bulla en lugar de argumentar. Pero sobre todo me quito el sombrero ante su capacidad para llamar a expertos. Mientras que otros llaman a “expertos”, JR Lucas llama a Expertos. Generalmente catedráticos, directores de empresa o gente que sólo con presentarla ya sabes que te puedes fiar. Y eso me gusta, porque para hablar sin saber ya nos bastamos nosotros.
Documentos RNE.
Imagino que todos conocemos Documentos TV y reconocemos su calidad. Pues bien, en la radio también se pueden hacer y son al menos tan buenos. Los escucho el fin de semana a la hora de comer (en casa los escuchaba al hacer la comida) y no es la primera vez que apago la campana para oírlos mejor. Puro ejercicio de documentación, de entrevista y de síntesis. Suelen tratar de hechos o personajes históricos y están hechos con un rigor más que agradable. Además se pueden escuchar a la carta, por lo que si quieres probar yo te recomendaría el de Jose Luis R. De la Fuente (por lo entrañable), el de Las Brujas de Zugarramurdi (porque en España también nos podemos poner en plan fantástico) y el de Palomares (por lo que tiene de actualidad). En cualquier caso, te guste o no el tema, siempre tienen una calidad excelente. Los dirige Juan Carlos Soriano, por cierto.
Desayunos TVE.
Descubrí los Desayunos de TVE hace meses la descubrí en GReader gracias este vídeo recopilatorio:
httpv://www.youtube.com/watch?v=_fOwR9jeul0
En él se puede ver cómo la presentadora, Ana Pastor, tiene un verbo rápido y más incisivo que una daga. Visto así de golpe resulta chocante, que un periodista no se corte a la hora de preguntar a un personaje público, pero es porque estamos demasiado acostumbrados a periodistras lameculos y templados. Ana Pastor demuestra tener más cojones que nadie y preguntar lo que muchos nos limitaríamos a pensar. Muchos la han criticado por ello, pero creo que es justo así como se tienen que hacer las cosas. Al fin y al cabo, un cargo público está para servir y responder, no para ser servido y callar. No contenta con dejar a los políticos españoles a su justa altura, Ana Pastor se desayunó hace poco a Ahmadineyad, quién lamentará el resto de su vida el haberla invitado a su país. No sólo eso, al comentar la proeza, ella ha insistido que el periodista no es la noticia, que más valía hablar de lo que había dicho Mahmud. Olé sus huevos. Inteligente, descarada y guapísima, desde luego no puedo más que envidiar al padre de sus hijos.
Sólo espero que en las facultades de periodismo los alumnos piensen más en ser como estos tres que en ser como Jordi González, Urdaci o AR, aunque mucho me temo que la realidad no es así…
Completamente de acuerdo contigo sobre Ana Pastor, no puedo ver Los desayunos, ya que lo emiten cuando yo ya he entrado a trabajar, pero desde la famosa entrevista a Esperanza Aguirre sigo algunas entrevistas interesantes.
De acuerdo también en los otros dos programas, pero para mi gusto falta uno; La noche en 24H, con Vicente Vallés. Desde La Mirada Critica, Vicente Valles me gustaba ya como periodista, y en La noche lo bueno es precisamente que habla de otros temas más pequeños pero no por ello menos importantes, que el resto de “periodistas” suelen informar pero de pasada. En cambio aquí los tratan y a fondo, como pasó con el lio de la Ley Sinde.
Muy buena entrevista de BNF a Ana Pastor
Primera parte
Segunda parte
Qué caña le mete a Rubalcaba XD
Me gusta mucho su estilo, es muy anglosajón. Allí los periodistas son mas así, mas críticos, mas descarados, no se tragan las milongas y lo dicen en directo. Los invitados van mas preparados y responden mucho mejor ya que se esperan ese tipo de preguntas.
¿Juan Ramón Lucas buen periodista? Ese está a sueldo del partido.
Yo últimamente sigo bastante el programa de follonero, el tio hace las preguntas que nadie se atreve a hacer.
Como el otro día que le pregunto a Carrillo en su casa que que pasó en Paracuellos…
Aunque este suele hacer alguna pregunta jocosa para ir rompiendo el hielo luego tira con bala.
Vaya con Ana Pastor; desconocía por completo la valía de esta chica (y sí, es muy guapa, como supo poner nervioso a “Rubalcabra” simplemente con su fisicidad y ese vestido negro, ni sus hombreras tres tallas más grades pudieron salvarle; a parte de darle palos por todos los sitios), una auténtica periodista de raza, ciertamente no se calla una; la seguiré más de cerca.
Ana Pastor me cae bien desde que reparte caña por igual lo que le da credibilidad, poca gente hace titubear al personal como lo hace ella. Cuando se le cayó el velo en plena entrevista a
el nombre impronunciableAhmadineyad y ni se preocupó en recolocarlo era para haberle gritado “ole tus ovarios, tía!”No conocía tu blog, lo que he leído me gusta bastante.
Dos cosillas: la primera, es sobre el Kindle que mencionas en un post previo: ¿qué quieres decir que no lee bien los pdf? Mi idea era comprar uno y leer allí tanto los libros de recreo como los artículos científicos, soy médico y son todo pdf. ¿van mal o regular o mal solo algunos, o…?
Segunda cosilla: creo, con respecto a este post, que hay cierta contradicción en lo que dices: la mayoría de los medios se han hecho eco de informaciones de fuentes “solventes” como la comisión europea y su comentario bíblico-apocalíptico. Es posible que como Alemania está en plan matón de patio de colegio, el comisario que habló, alemán, hablara de más. Creo, además, que tardaremos en saber la verdad de lo que ha pasado en Japón: ahora parece – leyendo el Guardian – que sí había “cosillas” en la central de Fukushima que se habían pasado por alto. A lo que iba, de todos modos: comparto tus gustos en materia de tele, creo que TVE y RNE están haciendo una buena labor, criticando al gobierno cuando deben, cosa que nunca se vio con los Urdacis. Y pienso que quien hace catastrofismo, amarillismo o intoxicación informativa es el Tea Party digital, que para mí dan un ejemplo lamentable (en este caso, casi le ponen un altar al átomo de uranio) de amarillismo, pero por el otro lado, y de garrafón.
@Pepe: Hola Pepe. Bienvenido. Pues lo que quiero decir con que no es nada bueno para un pdf profesional es que la pantalla es insuficiente para mostrar una página pdf completa con un mínimo de comodidad, el tamaño de letra es pequeño y si hay gráficos se ven pequeños también. Naturalmente, puedes hacer zoom y moverte por la página, pero es muy incómodo y acabarás desistiendo a las primeras de cambio. Podrías convertir el pdf en un formato ebook como alternativa, claro, pero entonces perderías las imágenes y los formatos, por lo que tampoco es solución.
Como dije anteriormente, es para leer libros y nada más, pero en eso es el mejor.