Os regalo una startup 2.0.

Como ya sabéis, tengo todo mi piso versallesco amueblado de IKEA. A parte de la experiencia que tenía previa de Oviedo, creo que aquí en Francia he alcanzado un nivel superior de comprensión de la tienda sueca. Antes de lanzarme a la aventura, me empapé bien de la web de IKEA para ir a tiro fijo, ayudado también por una aplicación Android con todo el catálogo de la tienda. De esa forma, conseguí optimizar mis viajes y reducirlos a alrededor de media docena (que no está mal).

El caso es que durante todo el proceso, me di cuenta de que me vendría de lujo cierta información que no pude encontrar en ningún lado. Información por la que estaría dispuesto a pagar, puesto que me ahorraría gasolina, tiempo y no pocas disputas con la parienta: ¿Cuál es el mayor paquete que puedo meter en mi C3? ¿Caben a la vez un sillón POANG y una cómoda MALM? Imagino que se le habrá ocurrido a mucha gente antes que yo, pero no he encontrado nada. Lo que me molaría es una base de datos (wiki puede ser) que tuviese por un lado las dimensiones interiores de mi coche y por otro las dimensiones de los paquetes de IKEA (que están en su web) de esa forma, podrías saber de antemano si tal paquete cabe en tu coche o no. Podría ser teórico, tomando medidas de los fabricantes de los coches, pero creo que lo más efectivo sería hacer medidas en función de las diferentes configuraciones de asientos, maletero y demás. Por eso sugería lo de la wiki. Ya la guinda sería la aplicación para el smartphone, clara candidata a ser la fuente de ingresos del proyecto.

La implementación la dejo a los expertos, yo dejo la idea escrita aquí con la esperanza de que algún día se haga realidad (y de que alguien se gane la vida y diga ¡Eh! Me forro gracias a las chorradas que leí en un blog).

Libro: Little Brother.

Esta mañana he terminado uno de los mejores libros que he leído en los últimos meses: Little Brother, de Cory Doctorow.

Básicamente y sin spoilers, Little Borther narra la historia de cómo San Francisco sufre un ataque terrorista y como consecuencia, todos sus habitantes son vigilados estrechamente por el gobierno estadounidense con el pretexto de encontrar a terroristas. Sólo un grupo de adolescentes decide revelarse y enfrentarse al gobierno usando tácticas genuinamente hackers.

La novela es una crítica muy fuerte a todas las medidas adoptadas por EEUU (y por extensión todas las provincias de su imperio, nosotros incluídos) a raíz de los atentados del 11S. Es un alegato en favor de la privacidad y la neutralidad de la red, que mezcla realidad con ficción plausible y hace continuas referencias a personas, sucesos y cosas reales, que cualquier lector medianamente familiarizado con Internet, criptografía o Linux reconocerá como verdaderas. A mí me pareció muy entretenida, llena de acción y con un ritmo trepidante, no en vano el autor la escribió pensando en el público juvenil. Sin embargo, por su profundidad, su seriedad y, sobre todo, por lo real que puede llegar a ser, yo la recomendaría a todo el mundo, no solo a los geeks (que se lo pasarán teta).

Lo mejor de todo es que puedes comprarla en tu librería de confianza, pero también puedes bajártela gratis desde la web del autor en docenas de formatos diferentes, porque Cory Doctorow es de esas personas que predican con el ejemplo.

Yuri Gagarin

Hoy se cumplen 50 años de una de las mayores hazañas de la Historia de la Humanidad: el primer vuelo orbital tripulado. Su artífice, Sergei Koroliov, El Diseñador Jefe, su protagonista, Yuri Gagarin, probablemente el último gran héroe de la Humanidad. A lo mejor tu definición de héroe no es como la mía, pero considerando que:

  1. El primer satélite se había lanzado casi cuatro años antes.
  2. Antes que Gagarin, se enviaron cinco misiones con perros. La primera (Laika) murió mucho antes de lo previsto, la segunda fue un éxito y los perros volvieron vivos, en la tercera se frieron en la reentrada, y el la cuarta y quintas volvieron sanos y salvos.
  3. Al tío no se le ocurrió otra cosa que mear de camino al cohete.
  4. En el momento del despegue, probablemente el de mayor acojone que haya vivido un ser humano jamás, dijo un sencillo: Poyéjali! (¡Allá vamos!). Vamos, como quién sale de picnic en bici una tarde de domingo.

Luego su vida fue un poco infernal, seguramente debido a su condición de héroe del pueblo soviético, lo que le convirtió más en un elemento propagandístico que en una persona. Su muerte, en circunstancias lamentables, también ha ayudado a añadirle más mito al mito. Una pena, porque en condiciones normales le hubiéramos conocido de viejo (tendría ahora 76 años). Sabéis que no me gusta eso de elegir una sola cosa, pero cuando me preguntan lo típico de quién es la persona a la que más admiro la primera que se me viene a la cabeza es Gagarin, no me parece una mala elección.

Nada más, otros han escrito mucho y bueno sobre el tema, así que no quiero refritar. Si acaso recomendarte un libro si estás interesado en la carrera espacial, especialmente lo ocurrido en los años 60: Space Race, de Deborah Cadbury. No es muy técnico, pero como introducción al tema es insuperable: entretenido, informativo y razonablemente equitativo.

Поехали!

Becas y otras mierdas.

Una de las cosas que tiene salir fuera es que puedes ver tu propio país con perspectiva, que es como se ven las cosas mejor.

En España somos muy aficionados a las becas, a los becarios y a las becarias. Estamos encantados con un sistema que permite que la gente coja experiencia antes de trabajar, que permite que los recién salidos de la enseñanza tomen su primer contacto con el trabajo, pero de una forma light, para no agobiar. Una costumbre que, en definitiva, permite a los jóvenes reforzar sus capacidades y aptitudes cara a encontrar un empleo.

LOS COJONES.

Seguramente ahora voy a soltar una sarta de obviedades que ya conocerás, porque imagino que un alto porcentaje de mis lectores habrán pasado por una etapa de becario, pero no me voy a quedar callado. Se mire por donde se mire, una beca es un abuso, un insulto y una aberración que no deberíamos permitir en nuestro país. Si sobre el papel podrían defenderse (cosa que dudo) la realidad es bien distinta: las becas son mecanismos que permiten que un empresario (el Estado incluído) disponga de mano de obra barata y sin derechos. No nos engañemos, no conozco ningún caso de becario que estuviera realizando una labor significativamente diferente que los empleados equivalentes de la empresa. Joder, yo mismo pasé de investigador becario a contratado sin que mis obligaciones, horarios ni responsabilidades variasen ni un ápice. Como yo, casi toda la gente que conozco. De hecho una de las ilusiones por las que uno acepta una beca de mierda en una empresa es por si acaso al final se convierte en contrato. Muchos son atraídos a los tablones de anuncios de las facultades con esa ilusión, sin darse cuenta que esa misma beca es la que lleva ofreciéndose desde hace diez años, porque el empresario sabe que entre todos le proporcionamos un peón nuevo cada seis meses y además le agradecemos el favor.

No amigos. Para formar existen los contratos de formación, en los que deberían figurar claramente las obligaciones y los derechos del trabajador en formación, que aparte de aprender, realizará un trabajo para la empresa.

Quizá la peor variante de este sistema esclavista sean las becas de investigación. De todos es sabido que los investigadores no trabajamos y, por lo tanto, es inútil ofrecernos un trabajo real, con su contrato y todo. Es mejor darnos una ayuda, que con eso nos conformamos. A este carro se suben todas las fundaciones de las cajas de ahorros (la famosa obra social), muchas de las fundaciones de grandes empresas y algunas fundaciones filantrópicas (como la que me paga a mí). Normalmente son becas cuya única finalidad es cosmética, la empresa se gasta unos pocos € para salir en los papeles y luego hacerse la foto. Oye, que si te toca una, ni tan mal, pero dado que estamos en el país de la chapuza, la pandereta y el enchufe, las posibilidades son escasas si no conoces a nadie de antemano. En cualquier caso, creedme si os digo las becas de investigación que se ofrecen en España son UNA PUTA MIERDA PINCHADA EN UN PALO, porque cuando sales fuera te das cuenta que cobras menos y tienes menos derechos que el último mono.

En cualquiera de los casos, estamos hablando de una “retribución dineraria” que en el peor de los casos es poco más que una limosna y en el mejor se acerca a un sueldo, eso sí, sin paro, sin seguridad social pero sí con IRPF. Vamos, el tipo de cosa que a cualquier ciudadano de un país del primer mundo le pondría los pelos de punta. Y eso si cobras, porque también existen las becas por amor al arte, las pasantías y demás esclavitudes heredadas de un pasado de explotación que ya teníamos que haber superado.

Precisamente por eso creo que la única postura racional y razonable es la oposición frontal a este tipo de hábito de apariencia bondadosa y realidad perversa. Ahora es cuando diría eso de “a ver si a algún partido se le ocurre…” pero como ya soy mayor no lo voy a decir, porque se de sobra para quién gobiernan los representantes del pueblo (LOL).

Un abrazo y, si eres becario, dos.

Saben aquel que diu…

A veces me repito como la morcilla, lo sé, pero no está demás recordar que Spotify es uno de los mejores inventos de la Historia de la Humanidad. Hoy, otra razón:

El viernes descubrí por casualidad que en Spotify no sólo hay música, realmemente hay todo tipo de obras publicadas en CD (o cassete), como por ejemplo: cassetes de humor. No me he puesto a buscar mucho, porque directamente he encontrado a Eugenio, que hasta la llegada del “Humor inteligente” tipo Paramount Comedy, era mi humorista favorito. Casi todos sus chistes son tremendas chorradas, pero contados con esa voz y ese acento inconfundibles, con esa pachorra y con esos recuerdos nostálgicos tienen un encanto irresistible. ¡Me cago en la leche Merche!: Eugenio en Spotify!.

httpv://www.youtube.com/watch?v=d1tinUjNlW4

Muy apropiado.