Hace una semana que terminé el LA Noire, probablemente el videojuego más esperado de este año. Tras este tiempo de reflexión, llega el momento de que de mi opinión (sin spoilers, como siempre).
tl;dr: El Avatar de los videojuegos, lamento haberlo pedido para mi cumple, porque ahora no puedo venderlo.
Ojetivo del juego.
En el juego somos Cole Phelps, un veterano de la II GM que se mete a detective de la policía tras la desmovilización. En teoría, como detective de la policía hay que resolver los casos que se nos presentan, responder a crímenes callejeros y tratar de limpiar LA de criminales peligrosos. Sobre el papel, es un juego completo, con deducciones, con tiroteos, persecuciones y demás parafernalia policial.
Apariencia.
Sin duda es uno de los juegos más impactantes que se pueden meter en una consola hoy en día. La tecnología de captura de movimientos faciales es acojonante y está integrada perfectamente en la mecánica. Una vez que la has visto, volver a ver las caras en otros videojuegos es como ver un VHS tras haber visto un Bluray, es el futuro amigos. Las voces son también impresionantes, imagino que capturadas a la vez que las expresiones, realmente de película. La BSO es también digna de mención, meterse en un coche y dejar que suene la radio puede llegar a ser un aliciente, vistas la cantidad de horas de música de la época que hay en el juego.
Jugando.
Hasta aquí creo que no discrepo con lo que se puede leer sobre el juego en cualquier web especializada, creo que son hechos objetivos más que opiniones. Sin embargo, a mí en un videojuego lo que me importa es jugar (sorprendente) y todo lo dicho anteriormente queda en un segundo plano. Y aquí es donde LA Noire me ha decepcionado profundamente. Al principio no me di cuenta, porque estaba impresionado con el despliegue técnico que aparecía ante mis ojos y mis oídos, pero cuando me acostumbré a la maravilla, las enormes carencias del juego quedaron patentes. Lo primero que decepciona es que la principal premisa del juego es falsa: en LA Noire no resuelves casos. Lo que lees, sí, te paseas por un escenario del crimen y recoges pruebas (en muchos casos señaladas con cartelitos amarillos , para que no te pierdas), pero en ningún momento tienes que hacer ninguna deducción, ninguna asociación, nada. Lo segundo que decepciona es que en LA Noire no haces interrogatorios. Sí, es cierto que hablas con los sospechosos, pero no puedes elegir ni las preguntas ni las respuestas. Tu papel se limita a decidir si el sospechoso ha dicho la verdad o ha mentido. Lo triste es que ni eso cuenta, porque pronto de das cuenta de que hagas lo que hagas el juego avanza, acertar o no con tu valoración sólo determina las estrellas que recibes al final del caso, pero no impide que lo resuelvas. Cuando descubrí esto me sentí engañado y muy decepcionado. Podrían haber hecho un moderno The Lost Cases of Sherlock Holmes (juego mítico de los 90) o incluso uno tipo al primer CSI, pero en lugar de eso han hecho un juego lineal, simplón y facilón. Es cierto que intentaron añadir algo de interés metiendo los tiroteos y las persecuciones, pero qué queréis que os diga. Los tiroteos son una mierdecilla, porque aunque los controles son pobres, son tan fáciles que no presentan ningún reto. Las persecuciones molan algo más, pero sin pasarse. Por otro lado, si quiero tiroteos meto el Uncharted, si quiero conducir, meto el GT5.
A medida que progresaba el juego me iba dando cuenta de que yo, como jugador, no era más que el disparador de una serie de eventos preparados por los desarrolladores. La sensación de que hiciera lo que hiciese siempre pasaría lo mismo, me hizo implicarme bastante poco en el juego. Ojo, comprendo perfectamente que no es un juego de rol (paradigma de libertad), pero hubiera deseado que hubiera alternativas en el juego. Mi experiencia en LA Noire es exactamente igual a la de cualquiera que haya jugado, a diferencia de Heavy Rain por ejemplo. En este sentido es una verdadera película interactiva, porque como jugador acabas adoptando una actitud pasiva, esperando a ver qué es lo que te van a imponer. Sí, imponer. Y voy a poner un ejemplo: en cierta persecución por las calles de LA (recreadas de lujo) consigues hacer que el malo se estrelle con un tranvía, poniendo brusco freno a su carrera delictiva. Pues bien, a pesar de que el tráfico es normalmente aleatorio, ese tranvía siempre aparece en el momento justo para acabar con la persecución. Da igual que acoses de cerca al coche o que te alejes, la persecución se acaba en el tranvía. Otro ejemplo: las persecuciones a pie se terminan con placajes o a tiros, pero según lo que esté decidido. Si toca placaje, no puedes disparar y viceversa. Desgraciadamente, las persecuciones y los tiroteos son muy fáciles y como no se puede cambiar el nivel de dificultad, rara vez tendrás que darlo todo para pasarlo. En las raras ocasiones que alguno se atraviesa, al repetirlo por tercera vez aparece un cuadro de diálogo permitiendo saltarse la escena para continuar “resolviendo” el caso. Esta falta de reto y de posibilidad de elección hacen que el desarrollo de los casos sea, directamente, aburrido. Yo comprendo que las nuevas generaciones no estén acostumbradas a la frustración que supone comenzar un nivel desde 0 cuando se falla. De hecho yo creo que no sería capaz de vivir sin el autosave, pero una cosa es eso y otra es que te cojan de la manita y te lleven de paseo como si fueras retrasado mental.
Finalmente, sí, la historia mola un montón y la tecnología es para cagarse, pero por el precio de LA Noire te puedes comprar varias pelis mucho más interesantes y algún videojuego mucho más divertido (como el Infamous, por ejemplo).
