9 Meses – El pan bajo el brazo.

Bueno amigos, como cada trimestre toca hacer el post correspondiente sobre mi postdoc en Francia. Los que me seguís en twitter estáis al tanto, pero por si acaso lo pongo aquí por escrito.

Personal.

Pues aquí sin novedad. Con los franceses tengo una relación cordialmente profesional, incluso yo diría que especialmente cercana. Cuentan conmigo para cualquier celebración laboral (casi cada viernes) y creo que estoy integrado perfectamente. Como voy mejorando con el idioma puedo ser más natural y ahí empieza a aflorar una de mis mejores virtudes (imagino), que es el buen humor. Pero insisto, es profesional, lo que significa que cuando salgo del laboratorio estoy solo. ¿Solo? No, afortunadamente tengo un pequeño grupo de amigos españoles con los que me lo paso bien, salgo de cena, pique-nique y lo que haga falta. Además formamos una especie de red de seguridad básica cuando uno está lejos de la familia y los amigos.

Un amigo de Oviedo me preguntaba si la distancia había hecho mella en mis relaciones con los que quedaron en España. Creo que gracias a Internet (twitter, gtalk, facebook) y a la tarifa plana de llamadas internacionales estoy tan lejos y tan cerca como antes, lo cual es una buena noticia.

Con La Princesse, pues todo genial. La distancia no ha afectado a nuestra relación, incluso me atrevería a decir que la ha fortalecido. Ella es la que me animó a venir y es la que lo pasa peor, pero creo que los malos momentos se compensan con esos findes románticos y apasionados que pasamos cada dos o tres semanas.

Trabajo.

El mejor resumen que puedo hacer es que por fin he cumplido el sueño de mi vida: ser un investigador. No es que antes no me sintiera así, pero por mucho cariño que le tenga a la Universidad de Oviedo y a mi anterior grupo, no puedo negar que necesitaba cambiar de aires para aprender y progresar. Mi antiguo jefe siempre insistió en ello, en que tras la Tesis hay que subir de nivel, salir fuera y disfrutar. No se equivocaba. Estoy en un centro puntero, en un grupo puntero estoy rindiendo como nunca en mi vida trabajando menos que nunca. Esto se debe a que mi trabajo no es exactamente mío, en un experimento normal intervienen técnicos, jardineros y administrativos que me liberan de las tareas tediosas y poco cualificadas para que yo haga lo que tengo que hacer. Tengo más tiempo para pensar, para leer y para estar concentrado cuando es necesario y creo que eso es fundamental para rendir.

Sospecho que mi jefe está contento conmigo, porque hace unos días me confirmó que me va a contratar cuando se me acabe mi beca española. Es una buena noticia se mire por donde se mire: me alegra el presente, porque me confirma que estoy haciéndolo bien y me alegra el futuro, sobre todo cuando se avecinan malos tiempos para la (lírica) ciencia. Otra cosa buena es que mi jefe me dijo que había hecho las gestiones pertinentes para que me paguen el máximo posible para un Doctor en el sistema público francés. Cuando me dijo eso, queridos amigos, tuve que agarrarme a la silla para no abrazarle y plantarle un beso. Estoy acostumbrado a que los doctores traguen con contratos de licenciado (en el mejor de los casos) y aquí me dicen que con más de tres años de experiencia postdoctoral uno ya es un senior y merece todo el reconocimiento. Una de las definiciones de respeto es esa: que te traten como mereces. Y si es en términos pecuniarios, mejor que mejor.

Y ahora que digo eso, hablemos un poco de sueldos:

No penséis que en términos económicos es un pastón. De hecho es menos de lo que cobra un Doctor en la empresa privada francesa, menos que lo que ganan mis colegas del Pasteur (que es una fundación privada), es menos de el doble del salario mínimo en Francia (1321 €) y no es mucho más que el salario de un Dr. en el CSIC español. Sin embargo, es una pasada gracias a lo que aquí se llaman beneficios sociales. Al trabajar para el INRA tengo una serie de ventajas de lo más interesantes, como cantina subvencionada (2,50 – 4€ por cada comida), abono de transporte pagado (el anual zona 1-5 son más de 1300€), vacaciones subvencionadas (10-40% de descuento) si las gestiono a través de la asociación de trabajadores, 400€ al mes extras si tengo un crío, biblioteca, “comicteca”… Con todas estas ventajas el salario rinde bastante más de lo que uno piensa al principio y eso es un puntazo. Curiosamente, en la empresa privada las cosas están incluso mejor, pues se gana más dinero (doble o triple de lo que gano ahora por hacer lo mismo), algunas tienen beneficios impresionantes (como esa que te da cheques regalo de la FNAC, Decathlon y demás de 50€ al mes), pero claro, el trabajo es más duro e inseguro.

Nada más por ahora. La única pena que siento de todo esto es que por alguna razón no encuentro ganas para escribir más en el blog. Tiempo no me falta, pero os aseguro que estoy atascadísimo. Una pena, porque ideas tengo, pero me pongo delante de la pantalla en blanco y no sale nada.

Besos para ellas y abrazos para ellos.

14 pensamientos en “9 Meses – El pan bajo el brazo.

  1. Me entusiasma mucho todo lo que cuentas, y que te vaya tan bien es siempre motivo de alegría, te lo mereces por muchos motivos. Aunque ahora que estoy más en Oviedo que antes te eche de menos, da igual porque sé que estás bien en todas las facetas de la vida. Disfruta la experiencia.

  2. Me alegra y me da envidia a partes iguales. Enhorabuena Doc!!

    Y a seguir dejando el nombre de ESPAÑA en buen lugar.

  3. Tienes toda la razón en eso de que el respeto es que te traten como mereces, en todos los sentidos. Me alegro que sea así, ya que siempre he pensado que vosotros los que haceis avanzar la ciencia, los verdaderos “cerebros”, deberíais al menos tener un sueldo decente y unas condiciones de trabajo como dios manda. Porque ya que el sistema te ha formado como doctor, como científico, me parece un despilfarro que seas tu el que haga los trabajos menores de técnico y de jardinero.

    En fin, que eso, a ver cómo te las apañas cuando tengas que volver a España y te encuentres con el percal que haya, que será, probablemente, peor que el actual. Mientras no tengas que volver, disfruta.

  4. Dan ganas de irse de jardinero y todo. ¡Qué envidia más sana das! Enhorabuena.

  5. Me alegro de que todo te vaya tan bien. Disfruta de este momento, te lo mereces!!!!!

    PD: Al leer el título me pensaba que ya mismo podrías comer huevos :)

  6. Me alegro que las cosas le vayan bien a un tipo que se ha ganado que así sea =)

  7. Me alegro que te vaya bien. Yo siempre he pensado que, si hacemos una distinción entre niveles de estudios, cada uno debería dedicarse a lo que quiere. Yo mismo valoro mucho el trabajo de un técnico y lo encuentro bastante interesante (al menos en mi campo), pero a la hora de la verdad el haber estudiado más hace que no quiera “dar el paso atrás” y entretenerme con menudeces cuando hay decisiones de más alto nivel que tomar, y que requieren más experiencia. Así que sí, me alegro que estés trabajando en el puesto que quieres ;)

  8. Anda, según leí el título pensé que estabas “embarazado” e iba a escribiros la enhorabuena XD Pero bueno, lo hago igual, enhorabuena porque vaya todo bien y la adaptación a la nueva vida haya sido poco problemática. Dale mimos a la pareja que la distancia, a veces, se hace difícil… pero no es imposible!