Año y pico de Kindle.

Como ya sabréis, los Reyes Magos me trajeron el Kindle 3 el año pasado. Es un buen momento para ver cómo me ha cambiado mis hábitos de lectura y de repasar un poco los pros y los contras.

Lo primero es lo primero: ¿Cuántos libros he leído este año en el Kindle? Pues así a ojo habré leído dos docenas. Desde luego es más de lo que venía leyendo hasta ahora, pero no es culpa del Kindle, más bien son las horas de tren, avión y lavandería que me meto ahora y que no me metía antes. Aunque, pensándolo bien, sí que el Kindle tiene algo de mérito, porque su tamaño y peso facilitan que me lo lleve en esas ocasiones, cosa que no  siempre es posible con un libro.

¿Echo de menos el papel? Yo era uno de esos nostálgicos del libro físico y el papel y todas esas cosas. Os puedo asegurar que no me arrepiento nada de que en mi casa de Versalles no haya ni un sólo libro (especialmente si pienso en la futura mudanza). Es más, estoy considerando seriamente el deshacerme de las dos estanterías llenas de novelas que tengo en Oviedo. Un libro una vez disfrutado pasa a ocupar un espacio físico de lo más estúpido, sobre todo si no te ha gustado mucho. La única razón por la que me gusta tener un libro físico es para poder dejárselo a alguien, algo que con un ebook es más bien sencillo. Me temo que a partir de ahora sólo compraré esas preciosidades de Taschen, que además tienen un precio excelente.

¿Pirateo? Si. ¿Compra? También. Aunque a grandes rasgos sigo las pautas que escribí hace un año la verdad es que se puede decir que hago lo necesario para leer lo que quiero. Hace meses conseguí una colección espectacular con mil y pico libros y voy tirando de ahí. Eso no quiere decir que no compre, de las dos docenas de libros que he leído he comprado 4. Todos en la tienda Amazon y desde el propio Kindle. En  tres de los cuatro casos consecuencia de haber bajado el primer capítulo gratis desde la propia tienda. El cuarto caso fue comprar la secuela tras haber leído por la patilla la primera parte. Curiosamente, es una proporción similar a la de Zrubavel y estoy seguro de que Amazon ha contado con ello a la hora del diseño del aparato, vale más vender cuatro libros en un año que no vender ninguno. En cualquier caso, atrás quedaron aquellos tiempos de querer leer un libro y tener que esperar horas, días, meses o años hasta encontrarlo. Suena exagerado, pero todo lo que he buscado lo he terminado por encontrar (obviamente tampoco que es busque textos oscuros de autores olvidados).

¿Han cambiado mis hábitos de lectura? Sí, desde luego. Antes de tener el Kindle no dejaba un libro a medias, sencillamente no soportaba la idea de abandonar a medio camino algo por lo que había pagado. Ahora es más sencillo, si el libro está pirateado y no me gusta, a otra cosa mariposa. Si entro en Amazon, leo el primer capítulo y me gusta compro. Y ¡Qué narices! No veas qué descanso poder librarse sin remordimientos de la cantidad de mierdas que se pueden llegar a publicar y que te pueden llegar a recomendar (mención especial para “Diario de una Ninfómana” de Valerie Tasso). Es toda una alegría saber que el tiempo que vas a invertir en leer va a ser para leer lo que realmente te apetece.

Detalles agradables de tener el Kindle: se puede leer con una sola mano (ideal en invierno). Si te retrasan el avión y estás acabando un libro no te pones nervioso porque sabes que tienes un montón más a mano y su enorme autonomía. Tiene cierta capacidad de resistencia a los elementos (especialmente la humedad de la ropa recién lavada).

Detalles desagradables: Olvidar que, a pesar de tener una gran autonomía, necesita recargarse de vez en cuando. Tener que tenerlo apagado durante el despegue y el aterrizaje. Que si lo llevas en el bolso exterior de la mochila con -10ºC no funcione bien hasta que no entre en calor (esto es verídico y me metió un susto de impresión hace un mes).

¿A quién quieres más: a Jobs o a Gates? Yo a Jeff Bezos.

15 pensamientos en “Año y pico de Kindle.

  1. A mí me ha pasado lo mismo con el mío cuando hace frío: cada mañana espero un autobús en un lugar bastante despejado, donde hace un frío de tres pares de cojones. En el entorno de los 0º C el refresco al cambiar de página se va a los 2-3 segundos. También me acojoné el primer día, pensando que me lo había cargado de alguna manera.

    Respecto a la lectura y los libros físicos: como bien dices, el poder llevarlo a todas partes hace que pueda leer en cualquier momento libre que tenga. He aumentado considerablemente mi ritmo de lectura. Y ahora que tengo que despejar una habitación de mi casa, lo primero que va a ir fuera son los libros. Ya no quiero, no me aportan nada. Me aseguraré de tener una copia digital de los que quiera conservar y el resto los regalaré.

    Por otro lado, no me había parado a pensar en lo que comentas de ser más selectivo con lo que leo, pero ahora me doy cuenta de que llevo casi un año haciéndolo y por el mismo motivo. Me empecé a leer una saga y al cuarto libro me empecé a aburrir. Al haberlo bajado por la cara, no me importó dejarlo y leer directamente el final (un inmenso truño) en la Wikipedia. Y también he comprado bastante en Amazon. Antes compraba libros en papel y no me importaba, ¿por qué habría de hacerlo ahora?

    Recuerdo que el primer libro que leí en el Kindle fue “Little Brother”, siguiendo tu recomendación. ¿Te atreves con otra recomendación para que la añada a mi lista de lectura?

  2. Tengo un Kindle 3 desde hace un año, y estoy de acuerdo en todo, incluso lo de Jeff Bezos.
    Lo que me ha cortado el rollo de amor con Amazon es que después de haberlo tenido inscrito en Amazon.com (Estados Unidos) por mucho tiempo ahora me ha obligado a cambiarlo a Amazon.es (España) para poder comprar desde el dispositivo. Obviamente no hay el mismo surtido de libros en uno y en otro.

  3. Sé que es una chorrada, lo sé y me intento convencer, pero cuando me gusta mucho mucho un libro lo quiero tener físicamente.

    Me pasa igual con las películas, las puedo tener en el ordenador, pero si me gustan mucho mucho, me gusta tener su DVD con su caja.

    ¿No os pasa esto?

  4. @FeoStrongFormal: Buah, el sustazo que me metí con lo del frío fue antológico. Terrible la sensación de que algo que me importa tanto se fuese a fastidiar. Y sí, cada día que pasa tengo más claro que voy a hacer una selección de libros y con el resto me voy a montar un mercadillo.
    @HueyLewis: Curioso, yo sigo teniéndolo vinculado a USA y eso que en Francia también se vende. ¿Cómo fue que te obligaron?
    @Alberto: Me gusta tener la sensación de pagar por algo que me ha gustado, ahora bien, por poseer el objeto físico… Lo siento pero se me ha pasado en lo que a novelas se refiere. Insisto, un comic o un libro de gran formato de gran calidad todavía me gusta tenerlos, pero letras sin más… no gracias.

  5. Yo solo comentaré sobre lo de tenerlo apagado en el despegue y aterrizaje, que de las 12 o 14 veces que lo he llevado en avión, solamente en un aterrizaje me pidieron apagarlo. Las azafatas suelen hacer la vista gorda con los kindles.

  6. Con lo poco que estoy leyendo últimamente, me echa un poco para atrás, pero supongo que es eso, que estoy bloqueada con el libro que tengo entre manos.

    Por cierto, ¿qué tal están las opciones en español? ¿Sigue siendo más bien escaso?

    Al final creo que me plantearé seriamente pasar a un Kindle el día que encuentre unas buenas versiones del Couto y del Ettinger disponibles (y no las oficiales, porque no puedo permitirme dejarme 400€ en eso).

  7. @Aloisius: Joder macho, que Ryanair no es una compañía aérea ;-) . He preguntado un par de veces antes de despegar y la respuesta es la misma: es un aparato electrónico luego debe de estar apagado mientras la señal de prohibido fumar esté encendida. En Iberia lo mismo, por cierto.

  8. @Ponzonha: Si voy a comprar desde el dispositivo me sale un aviso que indica que ven que me he conectado desde otro país diferente al país registrado en “Manage My Kindle”. Me piden que vaya a la web a cambiarlo o que si es un error me comunique con Soporte Técnico.

    Desde donde si puedo comprar es desde la web.

  9. Pingback: Libros (de verdad) de segunda mano | Un Lagarto Abuhardillado

  10. Los libros dentro de 10, 15 o mas años, valdran una fortuna, yo tengo algunos tomos encuadernados, imitacion piel, nada presumo, aun asi, los amo. Les acaricio los lomos como a mi perro. Si alguna vez me veo forzada a venderlos, sufriré intensamente… Todo ello en memoria de los árboles que murieron para que nacieran.

  11. Yo espero por un Touch, que de momento no se venden en Europa (problemas con el navegador). Y esperaré y esperaré o molestaré a un amigo que está en los EE.UU. para que me lo importe.