El blog donde la morralla tiende a acumularse.

2009, las tres mejores películas.

Se acaba el año y toca ir recapitulando. No lo había hecho hasta ahora, pero me apetece hacer una serie de posts sobre lo mejor de 2009. En este voy a resaltar las tres películas que más me han gustado en 2009 puede que mis lectores más fieles ya se lo imaginen, pero no por ello voy a dejar de decirlo explícitamente. Al grano (el orden no implica nada):

  • Gran Torino. La última película de Clint Eastwood me llegó al alma. Para mí Clint siempre había sido Harry Calahan, había huído de Alcatraz, había repartido mamporros con un Orangután e incluso me había hecho llorar con unos puentes. En resumidas cuentas, Clint es uno de esos paradigmas de virilidad violenta. Yo entiendo que el hombre note a la Parca cerca y ha decidido dejarnos un legado para limpiar su nombre, eso es Gran Torino. Una peli maravillosa sobre la tolerancia, sobre la vejez y sobre lo duro que es encajar en una sociedad que no está creada para uno. Es una peli que me hizo reir y llorar a partes iguales, pero sobre todo es una película con un final apoteósico, opuesto a lo que esperas/deseas durante los 90 minutos previos. Y ahí está la clave.
  • Distrito 9. Ya hice un post en Septiembre al respecto, muy comentado por cierto y sigo manteniendo lo que dije. Básicamente que Distrito 9 es Ciencia Ficción de verdad, es Cine de calidad, hace pensar y es entretenida. No la he visto desde entonces, pero he seguido manteniendo la cabecera del blog como su homenaje. Posiblemente me gusta tanto porque soy un fan de la Ci-Fi y estoy harto de que se le ponga ese honorable calificativo a verdaderos truños, no lo discuto, pero os aseguro que si los Reyes me traen la PS3, esta cae en Blu-Ray.
  • Up. Otra sobre la que ya he hablado. Acabo de releer lo que escribí entonces, a la hora y poco de llegar del cine y os aseguro que tengo que luchar para contener las lágrimas. Up es sin duda alguna la película que más me ha llegado al corazón, a mis sentimientos más intimos que hasta incluso yo desconocía. Me atrevería a decir que la persona que no sienta nada en los breves minutos en los que se relata la historia del matrimonio debería replantearse su humanidad. ¡Qué narices! Deberían usarlos como test de Voigt-Kampf. Lo mejor es que luego la peli sigue y sigue siendo maravillosa.

Así que la cosa queda así, el Oscar para Clint, seguro. El resto no los tendría tan claros…

La Cabina.

Ahora que ha muerto José Luis López Vázquez ya se puede decir que el 2009 está siendo un año en el que los ídolos de nuestra infancia están cayendo como moscas. Yo por si acaso ya estoy preparando el post recopilatorio para finales de año.

Creo que todos conocemos a JL LV y seguro que todos hemos visto al menos una de sus películas. Yo, si tengo que elegir una película por la que le recordaré siempre, es sin duda la trilogía de La Escopeta Nacional (de Berlanga), donde bordaba el complejo papel de hijo primogénito de una familia aristocrática venida a menos. Si no has visto la trilogía, deberías verla, porque es de las pocas pelis españolas que me hace reír genuinamente. Otro mérito de JL es no haberse cambiado el nombre, si lo analizas, José Luis López Vázquez es un nombre tan anodino, común y poco original que resulta hasta impactante en un artista. Con ese nombre debería de haber sido cartero, oficinista o policía. Desde luego no pega ni para actor, ni para cantante, ni para árbitro de fútbol.

Creo que he mentido un poco antes, hay otra obra por la que le recordaré más que por La Escopeta… Se trata de lo mejor que se ha hecho en Ciencia Ficción en España, un cortometraje multipremiado (un Emmy y todo, ahí es nada) dirigido por Antonio Mercero (el creador de Farmacia de Guardia) en 1972. Yo recuerdo haberlo visto en el mítiquísimo Alucine de La 2 hace mil años y quedé impresionado. Gracias al archivo de RTVE, se puede ver con una calidad digna de tamaña obra y gozar con 35 min acojonantes. Así que busca un rato tranquilo y disfruta con La Cabina, te lo recomiendo.

La Cabina íntegra con presentación de A. Mercero y J.L. López Vázquez.

Creo que es el mejor homenaje que se le puede hacer a este genio.

Distrito 9. Razones para ir a verla.

Últimamente estoy yendo bastante al cine, parece que Up me reconcilió con la pantalla grande y parece que estoy en racha. El sábado fui a ver Distrito 9 y quedé encantado. Por eso voy a daros una serie de razones para ir a verla, como siempre, no habrá spoilers, así que tranquilos:

District 9

Distrito 9.

  1. Distrito 9 es Ciencia Ficción de pata negra: Mis lectores habituales sabrán que soy un fan del género de CiFi. Como seguidor, cada vez que veo la etiqueta de CiFi aplicada a una película me pongo a temblar. Generalmente se aplica a películas con láseres, navecitas, mucho efecto especial, argumentos convencionales y nada, nada de inteligencia (pongamos por ejemplo, querido The_Rocker, a Transformers o La Guerra de los Mundos). Distrito 9 es justo lo contrario, mucha inteligencia y un argumento de pura CiFi. Porque la CiFi de calidad, queridos amigos, trata del presente usando para ello mundos alternativos en el futuro, el presente o el pasado. Aunque no lo parezca a primera vista, Distrito 9 trata sobre el presente, sobre los intereses de las grandes corporaciones, sobre el comportamiento humano ante el diferente, el miserable, el paria.
  2. Distrito 9 es CINE con mayúsculas: Acostumbrados como estamos a que películas de este tipo las dirigan infraseres como Michael Bay o Roland Emmerich (que por mí podían dejar de trabajar), en este caso tenemos a un sudafricano desconocído que, auspiciado por el gran Peter Jackson, se marca un peliculón. Desde el estilo pseudodocumental (muy logrado, por cierto) a los efectos especiales (perfectos), pasando por la actuación de los actores y el guión, todo en esta película está muy por encima de la media. Los malos son tan malos que son muy verosímiles, el bueno (que no es tan bueno) también es muy verosímil y la sociedad que se nos presenta es tan brutal que también es verosímil. No en vano se rodó en poblados chabolistas reales en Johanseburgo. Y creedme que todo eso se nota. Además no insulta a la inteligencia de los espectadores metiendo una mujer medio en bolas para que hordas de pajilleros vayan a verla. Aquí las mujeres van tan vestidas como los hombres.
  3. Distrito 9 hace pensar: Mientras se te puede revolver el estómago con algunas escenas y situaciones, no vas a dudar en ningún momento de que todo lo que se descubre es tan plausible que duele imaginarlo. Puede que en la película sean alienígenas, pero sustituirlos por cualquiera de las minorías que sufren en el mundo es muy sencillo. Demasiado sencillo. No está mal ir al cine para que se muevan las neuronas. A lo mejor cuando se tienen 16 años no, porque las hormonas no te dejan, pero a los que estamos cada vez más viejos nos conviene ejercitar las meninges, por aquello de prevenir la demencia y tal. Hace pensar en el sentido en el que Diamante de Sangre o El Jardinero Fiel hacen pensar, integrando la reflexión en el argumento, pero sin poner a los personajes a filosofar o a decir estupideces en un karaoke de Tokio.
  4. Distrito 9 es muy entretenida: Todo lo dicho anteriormente está muy bien y quedaría de lujo en cualquier tostón recomendado por un crítico, pero es que para variar, Distrito 9 es una película muy entretenida. Tiene escenas de acción trepidantes, apoyadas por efectos especiales del copón (para mi gusto mejores que en Transformers, por poner un ejemplo). Hay tiros, cabezas saltando por los aires, desintegraciones y hasta un exoesqueleto mecánico. Con mucho menos nos la han metido doblada cientos de veces antes. Eso sí, que quede claro que no es una película de acción (como si eso garantizase diversión, por cierto).

Así que si quieres disfrutar del cine de verdad, si quieres saber qué es la Ciencia Ficción de verdad, si quieres estimularte un rato la mente, no dudes en invertir el dinero en ir a verla. También si te gusta que una película te trate como un ser pensante, si te gustó Diamante de Sangre o La Lista de Schindler, quizá debas darle una oportunidad.

Si en cambio eres un fan de Michael Bay, Jerry Bruckheimer o Roland Emmerich, si crees que esta película es como Independence Day, Twister o Armaggedon, mejor que te lo pienses dos veces, no quiero que luego me acuses de haberte engañado.

Megan Fox.

Me veo obligado a postear sobre Megan Fox como modo de reafirmar mi opinión frente a la legión de seguidores de este nuevo icono sexual que se dedican a publicar, compartir y enlazar sus fotos día si y día también. Curiosamente, son los mismos que hace unos meses hacían lo propio con las de Scarlett Johanson, a la que parece que se la haya tragado la tierra.

Tras muchos comentarios en diversos foros, insistiendo en que yo no le veía nada a la chica, los azares de la vida me ofrecieron la oportunidad ver una película suya: Nueva York para Principiantes. Protagonizada por el presunto cómico Simon Pegg (que pega duro en Britania, pero que por mí puede quedarse allí para siempre), es la primera peli que protagonizó Megan Fox. Decidí darle una oportunidad, porque muchas veces una mujer en movimiento es mil veces mejor que en foto.

Me equivocaba.

Megan Fox es probablemente la sex-symbol más vulgar, insípida y objetivamente poco atractiva que he visto en mi vida. En la citada película, comparte cartel con Kirsten Dunst y Gillian “Scully” Anderson. Supongo que el director pretendía eclipsar a ambas con la Fox, craso error, porque tanto Dunst como Anderson se la meriendan con patatas en cada plano que comparten. No voy a entrar a juzgar sus nulas cualidades interpretativas, este post no trata de esto, sólo voy a decir que se pasa la peli con la misma cara de boba, con los morros fruncidos y la mirada perdida. Ni siquiera soporta un buen despiece, porque no tiene ni el par de tetas de la Dunst (imprescindible el visionado de Wimbledon) ni los ojazos de la Anderson. A cambio ofrece un cuerpo escuchimizado, sin tetas ni culo que reseñar, una cara de poligonera y un tatuaje hooligan en el brazo. No señores, si pudiera elegir a una de las tres, la última sería la Fox. Por lo tanto, dado que sus compañeras de reparto no son precisamente mis mujeres favoritas, podría decir que Megan Fox es una diva que a mí no me pone nada (lo que no quiere decir que no melafo, obviamente).

Es más, gracias a la peli he descubierto que me estoy haciendo viejo, porque si tuviera que elegir a una, elegiría a Gillian Anderson, una mujer que me saca una docena de años, verdadera MILF donde las haiga. Para muestra, un fotograma de la peli en una escena en la que se supone que hay que empalmarse con Megan, pero que a mí no me hizo quitar ojo de Gillian:

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La de azul, sin duda.

Up

Este año que Agosto nos pilla en casa por culpa de mis obligaciones profesionales, hemos decidido ir a celebrar nuestro tercer aniversario de boda yendo al cine a ver Up en 3D. La fama le precede, pero como además es de Pixar nos pareció un gasto una inversión razonable. (No voy a meter espoilers, así que lee con tranquilidad).

No nos equivocamos, Up es sin duda alguna un peliculón, de esas pocas que quedará en mi memoria para siempre, de esas que me alegro de haber visto en el cine. Hay más cine en los instantes en los que se cuenta la vida del matrimonio que en cientos de películas teoricamente mejores. Ojo, que no por ser de dibujos animados es para niños. Es más, los críos se van a perder la verdadera esencia de la peli y la preciosa historia que cuenta.

Larga vida a Pixar amigos.

Y por cierto, es la segunda peli con la que más he llorado en mi vida, que conste. Mucho 3D, pero las lágrimas me hicieron ver borroso un buen rato.