El Futuro ya está aquí.

Cuando yo era pequeño nos decían que para el año 2000 iríamos en coches voladores y comeríamos comida en pastillas. Nada más lejos de la realidad. Eso nos llevó a pensar que el futuro era una mierda, pero con porno gratis en Internet.

Estos días, que he pasado en la fría Villa Blanca de la Costa Verde, he descubierto que todavía hay esperanza para un futuro mejor, me he reconciliado con el género humano y he vuelto a creer en el ingenio de nuestra especie. ¿Qué maravilloso invento me ha devuelto la esperanza? ¿Qué pináculo del intelecto humano me ha deslumbrado? ¿Qué subproducto de la evolución me ha llenado de gozo?…

Las sábanas de forro polar.

Aguantad las risas malandrines, que todo tiene un contexto. Desde hace unas Navidades, paso la Nochebuena y la Navidad en casa de mis suegros, que está en un bello y frío pueblo costero asturiano. Todo perfecto y maravilloso hasta un terrible momento: el de irse para la cama. Todos los años la misma historia, nos poníamos el pijama, abríamos la cama y mi mujer se marchaba un segundo al baño, dejándome a mí sólo ante las frías sábanas. Con un par de huevos me metía en la cama, temblaba un rato y conseguía elevar la temperatura de mi trocito de cama. Lamentablemente, en ese momento llegaba mi mujer, me pedía que me apartase hacia la zona helada y otra vez a empezar.

NUNCA MAIS.

Este año han llegado al pueblo las sábanas de forro polar. Una aplicación bastante obvia pero inexplorada de ese tejido sintético. Su secreto no es calentar más, porque el calorín es responabilidad de las mantas, su secreto es que por muy fría que esté la habitación el tacto es cálido como un buen abrazo. No más temblores al entrar, no más escalofríos al girar hacia la zona fría… sólo calorín.

El futuro ya está aquí, y no era como nos lo habían contado. Era mejor.

Feliz Nochebuena, y tal.

A pesar de que para mi no tiene ningún significado religioso, esta noche es una de las mejores del año. Es un momento de reunión familiar y de cena por todo lo alto. Desde que me casé la paso en casa de mis suegros, por lo que he tenido que dejar de ir con mis abuelos. La putada de no ser omnipresente. Aun así, yo la disfruto mucho porque me gusta ver a la gente reunida con su familia y a los críos esperando al gordo ese comunista (yo monárquico 100%). Este año me tocará estar griposo, así que zamparé menos… o no. El Vincigrip hace maravillas.

Precisamente por eso, quiero acordarme de todos los que no vaís a pasar la Nochebuena en casa (alguno me consta) y mandaros un abrazo muy fuerte. También quiero acordarme de las víctimas del Hijo de Puta de Díaz Ferrán (del que hablaré en otro momento), que tampoco van a ver a su familia estas navidades.

Nada más, sean felices, como propone nuestro amigo Gunther:

Vaya rendimiento que le saca el tío a la caja de ritmos…

Apartaderos.

Sabes que has dejado el coche en un sitio chungo cuando te bajas y no ves más que condones alrededor.

Pero cuando además de condones hay enemas, sabes que lo has dejado en un sitio MUY CHUNGO.

Y si cuando te bajas del coche el resto de coches que estaban aparcados se piran a la vez ya ni te cuento…

(Visto en Salinas)

El lado positivo de la gripe porcina.

Hay que mirar siempre el lado bueno de las cosas. ¿Que los medios dicen que viene la pandemia? No problemo, aprovechemos:

Aunque la pandemia resulte ser una caquita:

(Cosa, por cierto, harto probable. A mi me parece la enésima maniobra de las farmaceúticas apoyadas en el periodismo alarmista para vender más medicamentos y más periódicos).

  • El precio del cerdo bajará. Lo vivimos con la gripe aviar, que bajó el pollo, así que nos vamos a poner morados de Jamón, Chorizo, Salchichón…
  • Los viajes a México estarán tirados. ¡Vacaciones de luxe a bajo precio!
  • La gente evitará aglomeraciones. Ya no se agotarán las entradas de estadios, teatros y espectáculos varios.

Si la pandemia es la reedición de la gripe española:

Aquí se plantea el escenario interesante de verdad, con grandes beneficios para todos los que sobrevivan. A todo lo dicho anteriormente habrá que sumar:

  • Creación de empleo: La gripe española infectó al 20% de la población, con una tasa de mortalidad del 5%, de lo que se deduce que murió el 1% de la población. Si esto se repite, en España morirían 400.000 personas. Eso son ~400.000 nuevos puestos de trabajo, además de los puestos temporales que habría que crear para atender a ese 20% de infectados (8 millones en España). ¿Será este el pleno empleo que prometía ZP?
  • Solución al problema de las pensiones: Seguramente las personas más afectadas serían nuestros jubilados (aunque el 99% de los muertos de la gripe española fueron menores de 65. Crucemos los dedos). Una pena enterrar a los mayores, pero hay que pensar que no producen y sin embargo reciben de la caja. Eso garantizaría el fondo de pensiones por unos cuantos años.
  • Solución a la crisis: ¿Quién va a pensar en dinero cuando estemos enterrando a esos 400.000?. Una vez pasado lo peor, el optimismo volvería a nuestra sociedad bajo el lema de “El muerto al hoyo y el vivo al bollo”.

Por lo tanto, queridos amigos y amigas, estamos ante un escenario WIN-WIN (como dicen los gurugollas). Y si tienes (o tengo) la mala suerte de estar dentro del 1%… ¡A poner buena cara! No lo olvides:

(Fi fu, fi fu fi fu fi fuuu).