Como ya comenté, este año los reyes me trajeron el Kindle, para que pudiera leer tranquilamente durante mi estancia en Francia. Y esta es mi reseña:
tl; dr:
Es un lector de ebooks perfecto y además barato.
Reseña argumentada:
Por si no te has enterado todavía, el Kindle es el lector de libros electrónicos que vende Amazon. Para un resumen de características, el artículo de la wiki es suficiente. El modelo que yo tengo es el grafito de tercera generación.
Primeras impresiones.
Comencemos por el principio. El cacharro viene en una caja de cartón calculadamente mierdosa, con un manual calculadamente simple. También viene un cable microUSB y un adaptador de enchufe estadounidense, por mucho que lo hayas pedido desde Europa. Esto en un principio parece una mierda, pero luego resulta irrelevante, como veremos más adelante. Cuando cogí el aparato me di cuenta de que el estandard de calidad del mismo era altísimo, desde luego superior al del gadget medio. Aunque es de plástico, éste es de altísima calidad y está muy bien terminado. Es completamente mate y de un color gris muy agradable. Los botones son excelentes y tienen todos una respuesta óptima. Desde luego es un acierto no haber caído en las mierdas esas modernas de plásticos brillantes, aluminios y demás, desde mi punto de vista es todo un acierto de diseño haber recurrido a un plástico que más bien parece de salpicadero de coche.
La pantalla.
Naturalmente, lo segundo que se hace tras coger el aparato es encenderlo. Ahí empieza el idilio de verdad con el cacharro. Todavía no he encontrando a nadie que no haya alucinado al ver la pantalla por primera vez. Parece increíble que lo que estás viendo no sea un papel pegado encima. El contraste es alucinante, pues las letras son verdaderamente “negro sobre blanco” y la capacidad de mostrar 16 niveles de grises permite cierto nivel de antialias (o al menos eso me parece a mi). El confort de lectura es equivalente al de una buena novela y desde luego mejor que la típica edición de bolsillo vieja con papel amarillo. Esto quiere decir que lo puedes leer en las mismas condiciones que leerías un folio, es decir, desde una penumbra razonable hasta la luz solar directa sin problemas y sin reflejos. La pantalla es sin duda su principal baza (junto con la batería) respecto a otros dispositivos versátiles que también sirven para leer ebooks. Yo he leído cinco horas seguidas en el Kindle y tan campante, algo que no puedo hacer en mi ordenador, por ejemplo, y eso que tiene pantalla mate retroiluminada con LED.
¿Y para que puedo usarlo?
Para leer. Nada más. Si buscas por Internet podrás ver que la gente es capaz de usarlo para muchas cosas como navegar por la red o leer mails, también verás que trae una conexión para cascos para escuchar música e incluso ya hay una scene de gente que se dedica a hacer programas. En mi opinión es ridículo tratar de hacer que el Kindle haga otra cosa diferente de lo que sabe hacer. Es un lector de eBooks, nada más, pero eso lo hace mejor que ningún otro. Sí es cierto que no es nada versátil, como tampoco lo es una motosierra, pero si quieres cortar un árbol no vas con una navaja suiza ¿Verdad?. Pues eso. Se supone que conectado a Internet por wifi o por 3G (en el modelo correspondiente) tiene funciones sociales, pero francamente, no me interesa lo más mínimo (y gasta batería).
Usándolo.
Muy sencillo, descargas calibre en tu ordenador y empiezas a meter documentos en el aparato. Calibre es la herramienta perfecta para gestionar una biblioteca, porque es capaz de convertir casi cualquier cosa a un formato legible por Kindle. Obviamente, lo más sencillo es comprar un ebook en la tienda Kindle y cuando veas sus precios comprenderás por qué Amazon vende el aparato a un precio de ebook de marca blanca. Si no quieres comprar, pues lo de siempre, a tirar de descargas. Hay que tener ojo, porque la gente llama libro a cualquier mierda mal maquetada, pero pronto descubrirás como distinguir la paja del grano (el mejor consejo es desconfiar de los packs e ir a las webs especializadas en la temática de tu interés.
El Kindle tiene un menú donde muestra todos los documentos que guarda, eliges uno y empiezas a leer. Hay botones para pasar página a cada lado y un botón de formato para elegir el tamaño de letra y espaciado que más te guste, característica que echarás de menos en algunas ediciones en papel. En el 99% de los casos no usarás nada más. Con el cursor puedes seleccionar palabras, que puedes buscar en el diccionario, o resaltar párrafos, que quedarán almacenados en su apartado propio. Algo ideal para aquellos acostumbrados a subrayar los libros, yo, como no lo hago, pues no lo uso. También se pueden añadir notas, pero tampoco lo uso. Si hay dos características inherentes a un ebook que sí uso. Una de ellas es buscar. No hago notas ni resalto párrafos, pero sí que tengo buena memoria para acordarme de pasajes, con la función de búsqueda sólo hace falta recordar alguna palabra clave para encontrar el párrafo de interés. La otra es que al encender el kindle, lo que aparece en pantalla es la página donde lo dejaste. Obvio, imagino, pero no por ello menos agradable.
Y volviendo al tema del cargador. No me parece problemático porque todavía no he sido capaz de descargar la batería del Kindle. Me he leído cuatro novelas ya y todavía va por la mitad. Si bien es cierto que cada vez que lo he conectado al ordenador algo ha debido de recargarse. No me parece por lo tanto necesario tener otro cargador tirado por casa. Cuando me quede el 25% de batería lo dejo conectado por USB una noche al ordenador y pista.
Conclusión.
Yo era de los románticos del libro físico, del olor a papel y demás. Me sigue pareciendo que es la forma como debe de ser un libro y seguiré estando orgulloso de tener una biblioteca física bien surtida. Ahora bien, saber que en el bolso llevo tranquilamente cinco o seis novelas que me permiten hacer tranquilamente mis viajes en metro, TGV o avión sin añadirme un peso excesivo y, sobre todo, sin ocuparme espacio en mi choza versallesca es para mí la clave del cacharro. Porque en cuanto a prestaciones, pues más o menos las del libro de toda la vida, para bien y para mal.
Reseña dedicada a @Feostrongformal y a @Fooly_Cooly que hace tiempo que la esperan.