Libro: El día de los trífidos.

Como muchos adivinaron en el post anterior, el novelón que he acabado hace poco es “El día de los trífidos” de John Whyndham. No enlazo nada porque la red está llena de spoilers sobre el libro, así que si quieres disfrutarlo mejor que te limites a leer mi comentario (sin spoilers) y te lo leas sin más.

El libro es una novela escrita en 1952, en plena posguerra, y ambientada en un presente (1952) alternativo en el Reino Unido. La trama es la clásica situación postapocalíptica en la que unos pocos hombres han de buscarse la vida en un mundo que ya no es el suyo y amenazados por múltiples peligros. Comprendo que es poco original, pero es que resulta que éste es uno de los libros pioneros del tema y que las situaciones que en él se describen son familiares porque han sido copiadas hasta la saciedad. A parte del valor del libro como “original”, hay que decir que es una novela muy, muy entretenida, con sus momentos de ansiedad y miedito. También hay cabida para las reflexiones filosóficas que suele haber en la CiFi, como la que os puse ayer. Las situaciones que se plantean son verosímiles y todo parece ocurrir de forma tan razonable que da miedo pensar que uno pueda ser el protagonista de algo similar. Novelón a la altura de los más grandes.

Yo no había sabido de su existencia hasta que lo ví el otro día en la librería y me gustó la portada, pero no me extraña que muchos lo consideren un clásico entre los clásicos. Os lo recomiendo encarecidamente.

Frase sobre los negocios.

El inventor y descubridor son el azote de los negocios. Un poco de arena en las máquinas apenas cuenta. Se reemplazan las partes dañadas y se sigue adelante. Pero la aparición de un nuevo proceso, de una nueva sustancia, cuando todo está ya organizado y funcionando a la perfección, es algo endiablado. A veces es aún peor. Hay que impedir entonces que esa novedad aparezca. Están demasiadas cosas en juego. Si no es posible recurrir a métodos legales, hay que intentar otros.

Impresionante ¿Verdad?. La he sacado de un libro que acabé ayer y que ha entrado de lleno en mi particular olimpo literario. Mañana os cuento un poco más, me siento juguetón. Una pista: Se escribió en 1952 (efectivamente, no se refiere a las discográficas).

Cinco libros de Sci-Fi que os recomiendo.

El amigo Nesta me pidió en el anterior post que hiciera una lista de los cinco mejores libros de Ciencia-Ficción (Sci-Fi (sai-fai)) que he leído. Como he tenido un día de mierda en lo laboral me apetece hacer el Bien y sentir que hoy ha tenido levantarse. Eso sí, como es mi blog voy a tomarme la lista un poco a mi manera. No me gusta hablar de mejor y peor en algo tan personal y tampoco quiero recomendar esos libros que sólo un aficionado acérrimo (como soy yo) disfrutaría. Como estamos en crisis, tampoco voy a recomendar libros difíciles de conseguir o sin edición en español. En lugar de eso os voy a recomendar cinco libros que, en mi modesta opinión, todo aficionado a la lectura debería de leer para poder decir que ha leído algo del género. No pienso meter spoilers ni contaros el argumento, para eso están las contraportadas, sólo voy a razonar un poco mi elección. Os añado un enlace a la mejor tienda on-line de libros de ciencia-ficción en castellano, porque no todo es amazon.

Comencemos:

  • Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley. (link)
    Icono de mi subgénero favorito: las distopías, es decir, lo contario a las utopías. Una sociedad perfecta, todo funciona como la seda, todo el mundo feliz… pero no es vida. Un libro que hay que leer para comprender lo que es ser un alfa, un beta o incluso un epsilon. También interesante el papel de las drogas (el soma) como aporte de felicidad artificial. Si la lees prepárate a ver referencias a esta novela por todas partes, fue muy influyente. Ah, y lo más acojonante es que se escribió en 1931, eso te va a dejar patidifuso. Yo la leí hace muchos años (más de 10) pero la revisito con frecuencia y sigo pensando que Huxley fue un visionario.
  • Snow Crash, de Neal Stephenson. (link)
    Pasamos de un clásico a una relativamente moderna (1992). ¿Por qué la recomiendo? Porque leyendo este libro hubo varias veces que las lágrimas de risa me hicieron parar. Ciencia-ficción macarra, cachonda y con mucha retranca. Varias pistas: el prota se llama Hiro Protagonist, la mafia controla la producción de pizza (hasta hay una Universidad de Pizzas Cosa Nostra) y el mejor país del mundo es “El Gran Hong Kong de Mr. Lee”. Pero no te dejes engañar por las pijadillas, en Snow Crash hay un sistema anarco-capitalista salvaje, existe el Metaverso (que es como Second Life pero en bueno) y hay una buena dosis de Antropología de las religiones antiguas. El argumento es sólido y las conversaciones con El Bibliotecario son para subrayar. Y te ríes un montón, ¿Lo he dicho ya?.
  • El Juego de Ender, de Orson Scott Card. (link)
    Palabras mayores queridos lectores. ¿El libro con el final más impactante que he leído nunca? Posiblemente. No recomendable para fans de Harry Potter, porque más de uno se desencantará al ver cómo copia la Rowling. Este libro es uno de esos que tendrían que recomendar en los institutos, pues aunque un adulto lo disfrutará y le sacará muchos matices, para la muchachada es una gozada. Yo destacaría el tratamiento de las emociones de los personajes, disfrutarás, sufriras y te comerás la cabeza con ellos. Te hará pensar sobre el destino, nuestra misión en la vida, sobre la manipulación… y volverás a odiar a los mayores. Por cierto, tiene dos continuaciones extraordinarias, especialmente “La Voz de los Muertos”, uno de los libros que más ha cambiado mi forma de ser.
  • ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Phillip K. Dick (link).
    Olvida que se hizo una película de cine negro basada en el libro. ¿Cine negro? Efectivamentte, Blade Runner NO es ciencia-ficción (el debate lo hacemos en los comentarios). El libro se mete de lleno en el tema principal: ¿Qué es la vida? Si los replicantes son en todo como los humanos… ¿Son humanos?. El libro es infinitamente más rico que la película, con los personajes más trabajados, especialmente Deckard, y con una carga filosófica mayor. También es en cierto modo una distopía, la Tierra del futuro no es más que un viejo hogar acumulando kippel (el mejor concepto inventado por K. Dick). Al menos hay que leerlo para posicionarse en el debate de qué es mejor, el libro o la peli, yo ya os digo que niego el libro le da mil vueltas…
  • Cita con Rama, de Arthur C. Clarke. (link)
    He recomendado cuatro libros que seguro que no encajan en la definición de Sci-Fi que muchos tendréis. ¿Dónde están las naves, las tecnologías maravillosas, los marcianos? Tranquilos, que para eso está el amigo Arthur (DEP). Cita con Rama es pura gozada para aquellos que imaginen cómo debe de ser toparse por primera vez con vida extraterrestre. La historia se desarrolla poco a poco, acompañando a los personajes en sus descubrimientos, haciendo con ellos sus descubrimientos, sus razonamientos y compartiendo sus miedos. Un libro muy currado en el aspecto científico y que tiene un final impresionante. La lección que se extrae del libro es de esas que te vienen a la mente de vez en cuando.

Ya os digo que en esta lista no están necesariamente mis favoritos, he decidido no incluir auténticos tochos como Dune, Criptonomicón o Hyperion, obras también imprescindibles, maravillosas… pero que requieren una inversión en tiempo y dinero que sólo recomiendo al que le guste el género. Precisamente por eso he recomendado estas cinco, porque creo que son una buena tarjeta de presentación de mi género litarario favorito.

Una cosa más, me haría mucha ilusión que si alguien decide probar alguno de estos lo comente en los comentarios y luego diga qué le pareció. Gracias.

Reseña: La Radio de Darwin.

Esta mañana he llegado muy tarde a trabajar. Cometí el gravísimo error de coger la novela que estaba leyendo para sentarme en el trono. Me quedaban alrededor de 100 páginas… y cayeron una tras otra. No podía dejarlo.

La novela en cuestión es La Radio de Darwin de Greg Bear, una de las mejores que he leído últimamente.

He de decir, a modo de disclaimer, que cuando se hace una lista con las n mejores novelas de ciencia ficción (donde n es mayor que 10), suelo comprobar que he leído más del 75% de las que aparecen, así que creo que tengo una opinión fundamentada sobre el género.

La Radio de Darwin viene a ser un tecno-thriller al estilo de los libros de Dan Brown y Robinn Cook… pero en bueno. ¿En qué se parece? En la acción, el dinamismo, los personajes en situaciones peligrosas, la humanidad en “peligro” y el amor en tiempos difíciles. ¿En qué se diferencia? En que es ciencia-ficción. En lugar de emplear lenguaje pseudocientífico como esos autores (y los anuncios de actimel), Greg Bear demuestra que ha leído mucho y bueno sobre biología, virología, epidemiología… Al lector lego en la materia puede que le dé igual, pero creo que sabrá apreciar que el escritor le trate como a un ser inteligente, en lugar de meterle fantasías estúpidas para meterle miedo en el cuerpo tipo “es un virus proteínico-molecular que muta más rápido que las vacunas de RNA” o chorradas al estilo. No es necesario inventarse nada raro cuando la realidad es lo suficientemente compleja como para dar cobijo a las hipótesis más extrañas sin embaucar.

Para el lector con curiosidad, el libro, a parte de intriga, aventura y emoción, aporta un retrato excelente sobre cómo es la ciencia de verdad, en la que los científicos que salen no lo saben todo, tienen que esperar semanas o meses antes de tener resultados (no como en CSI) y están sometidos a los poderes públicos. Es más, para el lector profesional de la biología resulta muy agradable sentirse identificado con muchas de las cosas que ocurren y sonreirá con algunos guiños que aparecen aquí y allá.

De lo que estoy seguro, es de que todos los lectores sabrán apreciar el ritmo trepidante, la riqueza de los personajes y la brillantez de la trama. Que sea un thriller no quiere decir que esté exento de la reflexión etico-moral que suele acompañar a un libro de Ci-Fi. Nada más lejos de la realidad. Greg Bear sabe poner en boca de los personajes reflexiones de gran calado que harán que cierres el libro para dejar que te calen hondo, al estilo de “Un mundo feliz” o “Los desposeídos”, pero que no asustarán al que lea sólo por diversión.

Lo hay en edición de bolsillo, así que por 6€ no dejéis de probarlo.

Fomentar la lectura.

Muchas veces me doy cuenta de que este blog no refleja toda mi personalidad. La categoría de Libros está demasiado vacía para todos los libros que he leído y leo al cabo del año. Hoy, este post de uno de los mejores blogs que puedes leer en castellano, me ha recordado que nunca he hablado de uno de mis caballos de batalla en lo que a literatura se refiere:

El fomento de la lectura en el colegio y el instituto en España es una mierda.

Ojo, no es una afirmación gratuíta. En mi casa tengo dos estanterías Märkor llenas de libros (todos leídos), algunos apilados sobre otros. En casa de mis padres también dejé libros y no cuento todos los que saqué de la biblioteca cuando no me daba cuenta que los libros hay que poseerlos.

Pues bien, de todos los libros que me mandaron leer, sólo uno (El Príncipe Destronado, de Delibes), tiene el privilegio de estar colocado al lado de los demás. El resto los he condenado al ostracismo. Entre ellos: Tres Sombreros de Copa, La Gitanilla, El Árbol de la Ciencia… casi todos los libros que me (nos) mandaron eran obras consolidadas de la Literatura Española. Lamentablemente, todas acabaron siendo profundamente odiadas. Unas porque llegaron demasiado pronto, otras eran de temática poco atractiva, otras eran aburridas, otras eran sencillamente infumables…

Comprendo que la escuela no es el único lugar donde debe recaer la responsabilidad de promover la lectura, pero lo que no debe de ser nunca es un sitio que haga que los niños odien leer, que es justo el efecto natural de recomendar libros como los que menciono más arriba. Y que no me vengan con el manido argumento de que a la juventud de hoy no le gusta leer. Una mierda. Cualquier escritor en su sano juicio mataría por ser J.K. Rowling, desollaría por haber escrito “Crepúsculo” (impresionante la adicción de mi sobrina a dicho libro), vendería su alma al diablo por ser Enid Blyton o se tiraría a Cristina Almeida por firmar “Memorias de Idún”. Algun cultureta dirá: “Eso es literatura de segunda…” Yo respondo: ¿El objetivo no es el fomento de la lectura? Una vez que el gusanillo ha entrado, será menester del joven adulto elegir qué libros leer. Algunos se quedarán con Dan Brown, otros leerán a Kirkegaard. Poco importa, el caso es darle la oportunidad a la juventud de gozar de uno de los mayores placeres.

¿Quién tiene la culpa? No lo sé, pero si recuerdo a algunos de los responsables directos: los profesores. Si se manda el mismo libro cada año, uno por trimestre, y se hace un examen del mismo ,pues a lo largo de diez años no hace falta leer más de tres libros. ¿Exagero? Ni un ápice. En mi vida he tenido un profesor de Lengua y Literatura al que le gustase leer y se le notase. Sí queridos lectores (y queridísimas lectoras), como lo estoy diciendo.

Sé que es sencillo criticar, por eso propongo lo que yo haría (y haré cuando tenga hijos): escuchar al que quiere leer, atender a sus gustos y recomendar un libro. A cada cual según sus demandas y sus capacidades. Para los más jóvenes están los libros de “El Barco de Vapor” (algunos maravillosos y eternos, como “Fray Perico…”). Para los aventureros: Sandokan, algunos de Julio Verne o cualquiera de literatura fantástica juvenil actual. Para los amantes del misterio Los Tres Investigadores o Sherlock Holmes. Para los geeks El Juego de Ender o Dune. Para los frikis ESDLA (si son capaces de pasar de la comarca, claro) o Poe (con dos cojones)… Y esto restringiéndonos a las novelas, porque no veo por qué no se puede recomendar a alguien leer un libro sobre la criptografía en la 2ª Gerra Mundial, la moda durante el renacimiento o la biografía de Madonna.

Es una pena que alguien con ganas de leer se vea forzado a tragarse un libro que no le gusta. Por eso yo tampoco presionaría a nadie a leer más allá de las primeras 20-30 páginas (ciento y pico para ESDLA). Si no gusta, se prueba otro ya está. Hay más de un libro para cada persona, pero no todas las personas valen para un mismo libro.