Esta mañana he llegado muy tarde a trabajar. Cometí el gravísimo error de coger la novela que estaba leyendo para sentarme en el trono. Me quedaban alrededor de 100 páginas… y cayeron una tras otra. No podía dejarlo.
La novela en cuestión es La Radio de Darwin de Greg Bear, una de las mejores que he leído últimamente.
He de decir, a modo de disclaimer, que cuando se hace una lista con las n mejores novelas de ciencia ficción (donde n es mayor que 10), suelo comprobar que he leído más del 75% de las que aparecen, así que creo que tengo una opinión fundamentada sobre el género.
La Radio de Darwin viene a ser un tecno-thriller al estilo de los libros de Dan Brown y Robinn Cook… pero en bueno. ¿En qué se parece? En la acción, el dinamismo, los personajes en situaciones peligrosas, la humanidad en “peligro” y el amor en tiempos difíciles. ¿En qué se diferencia? En que es ciencia-ficción. En lugar de emplear lenguaje pseudocientífico como esos autores (y los anuncios de actimel), Greg Bear demuestra que ha leído mucho y bueno sobre biología, virología, epidemiología… Al lector lego en la materia puede que le dé igual, pero creo que sabrá apreciar que el escritor le trate como a un ser inteligente, en lugar de meterle fantasías estúpidas para meterle miedo en el cuerpo tipo “es un virus proteínico-molecular que muta más rápido que las vacunas de RNA” o chorradas al estilo. No es necesario inventarse nada raro cuando la realidad es lo suficientemente compleja como para dar cobijo a las hipótesis más extrañas sin embaucar.
Para el lector con curiosidad, el libro, a parte de intriga, aventura y emoción, aporta un retrato excelente sobre cómo es la ciencia de verdad, en la que los científicos que salen no lo saben todo, tienen que esperar semanas o meses antes de tener resultados (no como en CSI) y están sometidos a los poderes públicos. Es más, para el lector profesional de la biología resulta muy agradable sentirse identificado con muchas de las cosas que ocurren y sonreirá con algunos guiños que aparecen aquí y allá.
De lo que estoy seguro, es de que todos los lectores sabrán apreciar el ritmo trepidante, la riqueza de los personajes y la brillantez de la trama. Que sea un thriller no quiere decir que esté exento de la reflexión etico-moral que suele acompañar a un libro de Ci-Fi. Nada más lejos de la realidad. Greg Bear sabe poner en boca de los personajes reflexiones de gran calado que harán que cierres el libro para dejar que te calen hondo, al estilo de “Un mundo feliz” o “Los desposeídos”, pero que no asustarán al que lea sólo por diversión.
Lo hay en edición de bolsillo, así que por 6€ no dejéis de probarlo.

