Bouncin’ Mamellas

Pocas veces tiene uno la oportunidad de ser testigo del nacimiento de algo grande. Y tú, querido lector, vas a hacerlo. Gracias a los compartidos del GReader de Alexliam y Eduo he descubierto al que es posiblemente el mejor vídeo musical de la década que acaba. En el momento de escribir esto, tiene sólo 77267 reproducciones en el Youtube, es decir, es virtualmente desconocido. Sin embargo, estoy completamente seguro de que llegará al millón en un par de semanas. Prepárate porque no vas a apartar la vista de la pantalla durante tres minutos y medio:

Adoro el bote y el rebote. ¡MAMELLAS!

Ahora podría analizar la belleza intrínseca que tienen de botar las tetas generosas al caminar, pero no lo voy a hacer porque luego a ver cómo me tranquilizo. La canción se llama “Vertical Lines” de un grupo llamado Leather Hands. Tras haber visto el vídeo tres veces, puedo decir que la musiquilla no está mal (entiéndase que en las dos primeras mi cerebro no procesó ninguna señal auditiva, estaba demasiado centrado en las formas visuales). Aparentemente, se trata de un grupo que acaba de empezar y no tiene ni discográfica ni ha dado conciertos. Sin embargo, han apostado por la forma de promoción más antigua (y no por ello menos efectiva) del mundo: el vídeo con tetas. Y lo han bordado, porque es complicado llegar a semejantes niveles de insinuación sin salirse de los cánones Safe for Work.

Si hubiera forma de apostar a su éxito, ponía ahora 1000€ a su favor. Y no los perdía.

3 discos 3.

El otro día preguntaba por twitter El Tabernero por un disco recomendable. Le respondí a bote pronto con lo primero que se me vino a la cabeza. Después de reflexionar un par de días, aquí os traigo tres verdaderas joyas de finales del sXX. Pero antes una introducción: Yo entré en los 90 siendo un niño y salí hecho un hombre (LOL!), en aquellos años yo escuchaba mucha música, me gastaba la paga en CDs y conservo todos y cada uno en casa con mucho cariño. Sin embargo, he de decir que el 99% de ellos no han pasado la prueba del tiempo (de mi tiempo, claro). Los escucho y no me gustan, porque yo ya no soy el mismo. Sin embargo hay unos pocos que incluso diría que me gustan mucho más que entonces. O bien es que yo no he cambiado tanto o bien es que son verdaderamente buenos.

A ver que os parecen.

Portishead: Dummy (1994). [Link Spotify]

Este me lo compré en 1997, cuando sacaron su segundo disco. Es probablemente uno de los discos fundadores del Trip-Hop, un subgénero que tuvo su apogeo en aquella época y al que pertenecen muchas canciones de Massive Attack, Faithless, Morcheeba… El disco en cuestión era perfecto para el estado de ánimo que yo tenía por entonces: EMO pero sin mariconadas. Ahora con el paso de los años aprecio lo emotivas que son muchas de las canciones, el hecho de que todas merezcan la pena, el toque melancólico, la calidad de los samples… Escucha “Sour Times” y te convencerás.

Merece un comentario aparte el hecho de que fuese lanzado en 1994. Mirado con perspectiva, uno diría que se adelantó cinco años a su tiempo. Es más, seguro que si no os hubiera dicho la fecha, muchos pensarían que está recién salido. Quizá esa sea la prueba de su calidad.

Massive Attack: Mezzanine (1998). [Link Spotify]

Massive Attack tiene el honor de ser el único grupo por el que yo he reservado un disco. Y es este. Este se suponía que sería el culmen de su carrera, después de haberlo petado con Blue Lines y Protection. Sigue siendo Trip-Hop pero con una vuelta de tuerca en plan oscuro. Recuerdo ir corriendo para casa, abrir la caja con cuidado y meterlo en mi “loro” Panasonic para comprobar si estaba a la altura de las expectativas. Al principio dudé, pero al cabo de unos minutos me convencí de que estaba ante uno de los discos que me acompañarán toda la vida. Concretamente lo supe al acabar la cuarta canción del disco, Teardrop, que para mí es una de las mejores de la Historia de la Música. Ahí es nada.

Por cierto, me parece que es el CD que más he prestado, lo que seguro que también es muestra de su calidad. Estuve varios años sin escucharlo, pero últimamente he vuelto a cogerle el gusto.

Air: Moon Safari (1998). [Link Spotify]

En pocas palabras, es mi respuesta a la pregunta ¿Cuál es tu disco favorito?. Generalmente este tipo de preguntas me molestan, porque no soy persona de favoritismos, pero en el caso de la música hago una excepción. Es mi favorito desde que salió y punto. Y es que es increíble lo bien que conecta conmigo la forma en la que este dúo humanizó el techno. Independientemente de que lo asocie a una época bastante emocionante (los 18 años ni más ni menos), cada nota me llega muy adentro y me saca sentimientos como ningún otro disco puede hacer. Hubo épocas de escucharlo todos los días y aun hoy sigo haciéndolo una o dos veces al mes. Me conozco todas las notas, todos los arreglos, todas las letras y sin embargo cada vez que lo escucho me deleito, me sorprendo y me conmuevo.

Curiosamente, siempre pensé que mi pareja ideal sabría apreciarlo como yo. Cuando tonteaba con la que ahora es mi mujer se lo presté a modo de “prueba del algodón”. Ella me dijo muy tranquila que le había parecido pichí pichá, que desde luego tampoco era nada por lo que fliparse tanto como yo lo estaba. En lugar de decepcionarme, esa sinceridad brutal de La Princesa no hizo más que convencerme de que podría ser la mujer de mi vida. Aun hoy lo pienso (y ella sigue torciendo el morro cuando lo pongo en el coche).

Espero que os gusten (y si no, al menos os salieron gratis).

Minutos Musicales: Don’t you want me de Human League.

Hace unos días, briatorewannabe comentaba en twitter que estaba harto de que la gente se riera de la música y de la ropa de los 80. Lo de la ropa puede pasar, porque fue una época verdaderamente funesta, pero con lo de la música no comulgo. Mis lectores fieles saben de mi predilección por la música ochentera, especialmente por el Synthpop. Revisando los archivos, he visto que he posteado casi todos los megahits del momento. Casi porque todavía no había puesto uno que en su día vendió 1400000 copias en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Es Don’t You Want Me, un exitazo de 1981 a cargo de Human League. Como canción me encanta, pero es que el vídeo es un puntazo, sobre todo si tenemos en cuenta de que el vídeo musical acababa de nacer. Ahora estamos acostumbrados a que los vídeos cuenten historias, pero hay que insistir que este es de 1981, anterior a casi todos los que consideramos pioneros. Disfrutadlo:

httpv://www.youtube.com/watch?v=arUqoKjU3D4

Os lo repito: 1981.

A mí el vídeo me sugiere dos películas. La primera es Blade Runner (1982), porque no dejo de ver a Rachel por todas partes (cuellos altos, ojos negros, labios rojos, tez pálida). La segunda es Star Wars (Episodio I), porque la cantante (Susan Ann Sulley) lleva coleta de Padawan ¡En 1981! Eso para que veas lo modernos que eran en Sheffield por aquel entonces.

Bonus track: por cierto, me encanta la versión de Alcazar en clave techno-gaylord.

Cambio de siglo melancólico.

A mí el cambio de siglo me pilló en una edad bastante chorras: los 20 años. Por aquel entonces tenía unos gustos musicales un tanto melancólicos, que cuadraban muy bien con mi estado sentimental en lo que a amoríos se refiere, aunque sin caer jamás en lo EMO.

Hoy, cicatrizadas todas las heridas y con una actitud mucho más positiva hacia la vida y el amor, puedo volver la vista atrás y ver que en mi colección de CD’s particular hay verdaderas joyas de la música. Por eso he decidido compartirlas con todos vosotros gracias a Spotify. Es cierto que de aquella estaba bastante encasillado en el Trip-Hop, cosa que afortunadamente he superado, y por lo tanto la selección de canciones que he hecho no suena demasiado variada, pero creo que merece la pena ser escuchada. Como veréis, me he centrado en 1998-2001 (excepto en Portishead), que es la fecha de publicación (y posterior compra) de los discos que tengo. La he hecho de memoria, recordando las canciones que más me llegaban al corazón en aquella época. A ver que os parece.

Espero que la disfrutéis.

Big Member – Federico.

Hay veces que uno ve un vídeo en otro blog y se lamenta por no haber levantado la liebre en persona. A mí me acaba de pasar con este post del teleoperador. En él nos descubre una canción satírica sobre el inefable Federico Jiménez Losantos que es:

  1. Inteligente.
  2. Cachonda.
  3. Mordaz.
  4. Pure Rock.
  5. Pegadiza.

Yo diría que se inscribe dentro de la tradición coñona de Los Nikis o de Los Toreros Muertos, con la diferencia que éstos son veinte años más viejos. Agárrate porque vas a corear el estribillo:

Big Member – Federico.

Pero por encima de todo, yo destacaría cómo son capaces de darle un repaso a uno de los mayores hijos de puta de este país con educación, sutileza y grandes dosis de ironía. Ya la he escuchado tres veces seguidas y me están entrando ganas de llevarla en el móvil y usarla a modo de contraataque en los taxis, buses y cualesquiera otros lugares públicos en los que se escucha la COPE…

(Más información en el post del Teleoperador que enlazo más arriba).