El otro día preguntaba por twitter El Tabernero por un disco recomendable. Le respondí a bote pronto con lo primero que se me vino a la cabeza. Después de reflexionar un par de días, aquí os traigo tres verdaderas joyas de finales del sXX. Pero antes una introducción: Yo entré en los 90 siendo un niño y salí hecho un hombre (LOL!), en aquellos años yo escuchaba mucha música, me gastaba la paga en CDs y conservo todos y cada uno en casa con mucho cariño. Sin embargo, he de decir que el 99% de ellos no han pasado la prueba del tiempo (de mi tiempo, claro). Los escucho y no me gustan, porque yo ya no soy el mismo. Sin embargo hay unos pocos que incluso diría que me gustan mucho más que entonces. O bien es que yo no he cambiado tanto o bien es que son verdaderamente buenos.
A ver que os parecen.
Portishead: Dummy (1994). [Link Spotify]
Este me lo compré en 1997, cuando sacaron su segundo disco. Es probablemente uno de los discos fundadores del Trip-Hop, un subgénero que tuvo su apogeo en aquella época y al que pertenecen muchas canciones de Massive Attack, Faithless, Morcheeba… El disco en cuestión era perfecto para el estado de ánimo que yo tenía por entonces: EMO pero sin mariconadas. Ahora con el paso de los años aprecio lo emotivas que son muchas de las canciones, el hecho de que todas merezcan la pena, el toque melancólico, la calidad de los samples… Escucha “Sour Times” y te convencerás.
Merece un comentario aparte el hecho de que fuese lanzado en 1994. Mirado con perspectiva, uno diría que se adelantó cinco años a su tiempo. Es más, seguro que si no os hubiera dicho la fecha, muchos pensarían que está recién salido. Quizá esa sea la prueba de su calidad.
Massive Attack: Mezzanine (1998). [Link Spotify]
Massive Attack tiene el honor de ser el único grupo por el que yo he reservado un disco. Y es este. Este se suponía que sería el culmen de su carrera, después de haberlo petado con Blue Lines y Protection. Sigue siendo Trip-Hop pero con una vuelta de tuerca en plan oscuro. Recuerdo ir corriendo para casa, abrir la caja con cuidado y meterlo en mi “loro” Panasonic para comprobar si estaba a la altura de las expectativas. Al principio dudé, pero al cabo de unos minutos me convencí de que estaba ante uno de los discos que me acompañarán toda la vida. Concretamente lo supe al acabar la cuarta canción del disco, Teardrop, que para mí es una de las mejores de la Historia de la Música. Ahí es nada.
Por cierto, me parece que es el CD que más he prestado, lo que seguro que también es muestra de su calidad. Estuve varios años sin escucharlo, pero últimamente he vuelto a cogerle el gusto.
Air: Moon Safari (1998). [Link Spotify]
En pocas palabras, es mi respuesta a la pregunta ¿Cuál es tu disco favorito?. Generalmente este tipo de preguntas me molestan, porque no soy persona de favoritismos, pero en el caso de la música hago una excepción. Es mi favorito desde que salió y punto. Y es que es increíble lo bien que conecta conmigo la forma en la que este dúo humanizó el techno. Independientemente de que lo asocie a una época bastante emocionante (los 18 años ni más ni menos), cada nota me llega muy adentro y me saca sentimientos como ningún otro disco puede hacer. Hubo épocas de escucharlo todos los días y aun hoy sigo haciéndolo una o dos veces al mes. Me conozco todas las notas, todos los arreglos, todas las letras y sin embargo cada vez que lo escucho me deleito, me sorprendo y me conmuevo.
Curiosamente, siempre pensé que mi pareja ideal sabría apreciarlo como yo. Cuando tonteaba con la que ahora es mi mujer se lo presté a modo de “prueba del algodón”. Ella me dijo muy tranquila que le había parecido pichí pichá, que desde luego tampoco era nada por lo que fliparse tanto como yo lo estaba. En lugar de decepcionarme, esa sinceridad brutal de La Princesa no hizo más que convencerme de que podría ser la mujer de mi vida. Aun hoy lo pienso (y ella sigue torciendo el morro cuando lo pongo en el coche).
Espero que os gusten (y si no, al menos os salieron gratis).