
Louis Theroux.
¿No te suena? Entonces es que te estás perdiendo a mi realizador de documentales favorito. Louis Theroux es una especie de Michael Moore sin propaganda, un Callejeros sin morbo. En sus documentales trata de exponer a gente tal y como es y como vive. Generalmente, se interesa por subculturas, tendencias o aficiones… “extrañas”. Para ello, convive con la gente a la que quiere retratar o hace lo que esa gente hace. Memorable el documental en el que vive con los radicales de la Iglesia Baptista de Westboro, esa que dice que Dios odia a los homosexuales, con los que llega a asistir a manifestaciones en las que se dedican a insultar a los asistentes a un funeral por un soldado. También es interesante el documental en el que habla de la cirugía estética y se somete a una liposucción comentándolo en vivo y en directo. Sin embargo no son los temas que escoje lo que me gusta de él, es la forma en que lo cuenta. Trata a todo el mundo con el mismo respeto, educación y amabilidad, ya sea un supremacista blanco, un condenado a cadena perpetia o el director de un banco. Cuando habla con la gente muestra un genuino interés nada forzado y suele dejar que los entrevistados muestren sus contradicciones o sus puntos flacos sin inducirles, sin forzar el titular escandaloso.
Creo que el siguiente vídeo os dará una idea de su manera de hacer las cosas. En un documental sobre el culto al cuerpo, entrevista a hombres atraídos por las culturistas. Ojo a la última:
Hay gente pa tó.
Os lo recomiendo encarecidamente.

